Roma, un torneo con mucho que mejorar y con riesgo a desaparecer

La edición de 2019 deja a la organización del torneo de Roma con un serio problema encima de la mesa y es que corren serio riesgo de perderlo.

El torneo de Roma corre serio riesgo de desaparecer. Foto: Getty
El torneo de Roma corre serio riesgo de desaparecer. Foto: Getty

No han sido pocos los problemas que el torneo de Roma ha tenido en esta edición de 2019. Durante los últimos años, mucho se ha criticado la organización en líneas generales, con ciertos apuntes concretos que hacen que este Masters 1000 no reciba demasiada buena valoración ni por los tenistas ni por los aficionados ni por los propios periodistas, que este año ha visto cómo a Ubaldo Scanagatta, director de Ubitennis, le retiraban la acreditación tras realizar un artículo criticando duramente a la organización del torneo por lo ocurrido el pasado jueves.

Y es que la lluvia que cayó en la capital italiana el pasado miércoles dejó en evidencia los problemas organizativos que tiene el torneo, sin un techo que pueda cubrir alguna de sus pistas como sí tienen otros eventos del circuito como Madrid. Esto ha supuesto un tremendo problema para el torneo, que debió doblar turno en la jornada del jueves con duras críticas de los aficionados que tenían billete para ese día y por el que muchos habían pagado el doble de dinero ya que se anunció que el torneo no devolvería nada. Angelo Binaghi, presidente de la FIT, aseguró ayer domingo, antes de la final, que devolverían el dinero íntegro de las entradas del miércoles.

El problema de Roma va mucho más allá de lo que haya podido ocurrir debido a la lluvia. El estar en la semana sucesiva a Madrid no ayuda, ya que los tenistas que quieran llegar lejos, como ha sido el caso de Djokovic, ganador en la capital de España, deberán jugar 10 partidos en menos de 14 días, con lo que eso supone a nivel físico. Si además deben doblar turno, como ha sido el caso de esta edición, todo se agranda mucho más. El Calendario debería permitir una semana de descanso entre Madrid y Roma y son los únicos Masters 1000 de una semana de duración que se disputan en semanas sucesivas.

Otro asunto a tratar es el tema del recinto donde se disputa el torneo. El Foro Itálico es un enclave artístico y con mucha historia dentro del mundo del tenis pero al igual que muchos otros torneos, se ha quedado anclado en el pasado y se sigue disputando gracias a una excepción de la ATP. Desde hace un tiempo, la ATP solicitó a cada torneo de Masters 1000 tener una Central de al menos 12.000 espectadores. Roma no cumple con este requerimiento y desde el Ayuntamiento de la ciudad no están dando ningún paso ni para remodelar el Foro ni para construir el techo. Las consecuencias pueden ser muy graves y es que Roma tiene serio riesgo de perder el torneo si no se ponen las pilas en este tema muy pronto.

Por otro lado está el tema del orden de juego. Organizar un evento masculino y femenino con horarios de mañana y de noche no es fácil, pero en ese intento de poner buenos partidos tanto en el día como en la noche, se produce un desequilibrio mayúsculo en diferentes lados del cuadro y eso afecta a la competitividad del torneo. Por ejemplo, en Madrid, Tsitsipas se vio perjudicado al jugar sus partidos de noche y acabar de madrugada el domingo, para disputar la final apenas 17 horas después. "Me siento vacío por completo", dijo el griego en rueda de prensa. El perjudicado en Roma ha sido Djokovic, jugando hasta la 1 de la mañana el otro día ante Del Potro y estando muy tocado en la final ante Nadal, recibiendo un 6-0 de entrada. "No me sentía fresco de piernas al inicio y me faltaba un poco de gasolina", reconoció el serbio.

Dejando a un lado el tema de la lluvia, que hizo que se jugaran dos partidos el jueves, algo que puede pasar en cualquier torneo al aire libre y que afecta a todos por igual, lo que no se debería permitir es que entre las dos semifinales existan seis horas de diferencia, haciendo que uno de los tenistas acabe yéndose a dormir a las 3 de la mañana mientras el otro ya descansaba en el Hotel desde las 9 y más teniendo en cuenta que no existe día de descanso. Eso afecta a la competición. Los tenistas no son robots. Como decíamos antes, o se intenta que exista una semana entre Madrid y Roma o que se organice de forma que las semifinales se disputen con un día de descanso antes de la final o se corre el riesgo de ver finales deslucidas que dejan un sabor agridulce al final del torneo.

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