Cómo jugar en tierra batida, por Rafael Nadal

El tenista español revela en una entrevista con TennisTV algunos de sus secretos y sensaciones cada vez que compite en su superficie favorita.

Rafa Nadal, el rey de la tierra batida. Fuente: Getty
Rafa Nadal, el rey de la tierra batida. Fuente: Getty

La gira de tierra batida reúne frente al televisor a los más puristas de la raqueta cada primavera para darle oxígeno a ese aficionado que todavía requiere de una mínima creación del juego, una táctica elaborada y ese carácter épico de la arcilla para aprobar el nivel de un buen partido de tenis. Entre abril y junio, la gira europea de polvo de ladrillo se abre paso y un hombre destaca por encima del resto. Rafael Nadal, con 57 títulos en la superficie marrón, es el mejor jugador posible para explicar los secretos y artes necesarias para competir en tierra. Eso mismo pensaron los compañeros de Tennis TV y como resultado, produjeron este vídeo.

Los movimientos, esto es lo principal”, comienza detallando el balear acerca de su planteamiento. “Medir exactamente la bola en la que puedes tomar riesgos y la bola que no necesita ningún tipo de riesgo. Realmente no es una cuestión de la superficie, tiene más que ver con tu momento actual y tus sensaciones personales. Jugar en tierra batida no significa tener que estar jugando continuamente con el máximo top spin, depende de la confianza que uno tenga para salir ahí fuera a buscar los golpes ganadores, también con golpes planos, no hay razón para no usarlos”, confiesa el actual número 2 del mundo.

“Insisto, depende mucho de tus sensaciones particulares, va más allá de la superficie, pero si me preguntas qué es lo más bonito de jugar en tierra batida diría que es la opción de jugar de diferente manera a la habitual y seguir consiguiendo éxitos”, destaca el manacorense, confirmado como el mejor jugador de la historia del tenis en tierra batida.

Nadal continúa descifrando su papel sobre polvo de ladrillo, subrayando en la variedad. “Hay muchas opciones, en arcilla tú puedes restar de manera agresiva pero también puedes hacerlo para defenderte. La gran diferencia a la hora de restar cuando juegas en tierra batida es la posición de jugador (mucho más atrasada) para así tener la oportunidad de restar mucho más largo y con más altura. Sobrevivir en esta situación es mucho más complicado cuando juegas en pistas duras y todo el tiempo y el espacio se reduce”, compara el campeón de 17 Grand Slam.

Sin embargo, su juego en arcilla ya no es el mismo que hace quince temporadas. “Siento mucha más confianza en mi golpe de revés, mucha más de la que solía tener en el pasado. Con el paso de los años uno pierde un poquito de velocidad, quizá también un poquito se intensidad en según qué momentos, pero también gana en otros factores, como puede ser la posición dentro de la pista, el conocimiento mismo del juego o la experiencia que te da cada situación vivida. Supongo que todas estas cosas son las que hacen que todavía siga siendo muy competitivo”, asegura el español.

Ahora, inmerso en una sequía sin títulos desde agosto, Nadal sigue apostando por su misma filosofía, sabiendo que tarde o temprano llegará la recompensa. “Uno no puede hacer grandes cambios cuando está jugando. Por supuesto, siempre me fijo mucho en cada oponente que tengo, me fijo en ellos para así confirmar la manera en la que les quiero jugar en según qué momentos. Sin embargo, en lo que más me fijo es en lo que hago yo, en lo que sé hacer mejor. Llevo trabajando muy duro desde que era un niño para afrontar cualquier tipo de desafío que se me aparezca”, concluye.

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