Las claves del triunfo de Thiem sobre Nadal en el Conde de Godó 2019

Analizamos en profundidad los aspectos tácticos y momentos cumbre que determinaron el devenir del encuentro, con Thiem vencedor.

Rafael Nadal derrotado por Dominic Thiem en Barcelona 2019. Foto: zimbio
Rafael Nadal derrotado por Dominic Thiem en Barcelona 2019. Foto: zimbio

Solo podía quedar uno y ganó el mejor. Las expectativas por lo que pudiera deparar el duelo entre los dos especialistas más consumados sobre tierra batida era máxima. Primer envite del 2019 sobre el polvo de ladrillo entre el rey histórico de esta superficie y el hombre llamado a derrocarle. Uno de los grandes anhelos de Dominic Thiem es ganar Roland Garros, y es consciente de que para ello, lo más normal será que tenga que superar a Rafael Nadal. Objetivo utópico para cualquiera desde hace lustros, pero cada vez más factible para este joven que ya sabe lo que es ganar a un mito viviendo en tres plazas diferentes: Roma, Madrid y, desde hace unas horas, Barcelona.

El ATP 500 Conde de Godó 2019 tiene un finalista que sale tremendamente reforzado por la imagen mostrada ante Nadal. Pero cuando Rafa sucumbe en tierra batida es preciso hacer un análisis exhaustivo de lo ocurrido. Para entender un resultado final de un partido, éste puede observarse desde dos prismas diferentes: el del ganador y el del vencedor. Huelga decir que las virtudes del uno conducen a los defectos del otro, y viceversa. Desgranamos a nivel táctico el encuentro, repasando momentos importantes y contextualizando la situación en la que se presentaban ambos a un choque de tanta exigencia.

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1. La intensidad de piernas de Thiem. Es un huracán en la pista. De todos es conocida la potencia física del austríaco, pero sus desplazamientos sobre el albero barcelonés fueron especialmente agresivo. Encontró derechas invertidas con las que golpear bien apoyado, encontrando las líneas y sintiendo que, aun jugando con margen, lograba desplazar al español de su zona de confort. Los continuos peloteos de poder a poder que suelen marcar los duelos entre ambos, fueron mucho menos numerosos debido a la capacidad que tuvo Dominic para asumir la iniciativa merced a su velocidad.

2. Juego inteligente de Dominic con el revés. La capacidad innata que tiene Nadal para desbordar a sus rivales con el drive, no se manifestó ante el austríaco. Supo leer perfectamente Thiem la necesidad de buscar cambios de dirección que no permitieran al balear jugar dentro de pista, y en las bolas altas que le enviaba Nadal hacia su revés, encontró la manera de salir y entrar de la pista con agilidad sin perder iniciativa. Especialmente significativa fue la tendencia de Thiem a hacer dejadas, algo poco habitual en sus duelos precedentes con Nadal. Rompió el ritmo una y otra vez con golpes sutiles e inesperados para el español, y manejó perfectamente las situaciones del juego que se desarrollaron en la red.

3. Debilidad del segundo saque de Nadal. El primer punto del partido fue una doble falta, erigiéndose más en un anticipo del suplicio que le venía a Rafa que en una mera anécdota. No es habitual ver al español cometiendo cinco dobles faltas, y mucho menos comprobar cómo tan solo ganó el 43% de los puntos jugados con su segundo servicio (9/21). No encontró la manera de asumir la iniciativa al servicio, teniendo que hacer frente a la friolera de 12 pelotas de break en contra, viendo cómo Thiem le comía terreno cada vez que fallaba el primer saque. Eso provocó que bajara la velocidad de los mismos, buscando un porcentaje alto que encontró (74%), pero que no le otorgaba una ventaja clara al servicio.

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4. Falta de ritmo a un nivel competitivo tan alto. Era evidente que los golpes del balear no tenían la misma agresividad que habitualmente. Las malas sensaciones arrastradas en los primeros partidos de la gira y una confianza menguante después del torneo de Montecarlo, han influido sobremanera en la capacidad del español por asumir riesgos, moverse con velocidad y poder soltar golpes ganadores en esos puntos en los que se define todo. Nadal atacaba con lo que tenía y sentía que no desbordaba totalmente a su contrincante; cuando eso ocurre y no se llega con una dinámica del todo positiva, es difícil convertir en buen juego del que hizo gala, en un nivel superior que permita derrotar a un gran rival.

5. Dos momentos cumbre que pudieron cambiarlo todo. El inicio del partido fue mucho más parejo que el tramo medio. Thiem aún estaba calibrando sus sensaciones y las del rival cuando tuvo que afrontaron un 30-30 en su segundo juego al servicio; lo salvó con autoridad y salió muy reforzado moralmente, haciendo break en el quinto juego tras un par de errores infantiles de Nadal al servicio. Desde ahí hasta el tramo final del encuentro, él llevó las riendas pero el arranque de orgullo de Nadal en el último juego podría haberlo cambiado todo en caso de haber definido. Ese 0-40 del que dispuso en el décimo juego del segundo parcial, hacía mascar una remontada heroica que no se produjo gracias a cinco puntos tremendamente bien jugados por el austríaco.

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Lo que parece evidente es que Dominic Thiem ha sido un justo vencedor en su duelo contra Rafael Nadal en el ATP 500 Conde de Godó 2019. El español no está en su mejor momento y esta gira sobre tierra batida parece más una progresiva aproximación a su pico de forma de cara a Roland Garros 2019, que unos meses en los que ir recolectando trofeos y demostrando su superioridad, como ha ocurrido habitualmente, mientras que Domi alcanzó el nivel de juego que necesita para seguir explorando sus límites y dar el paso definitivo en su carrera hacia la gloria. ¿Con qué clave te quedas? ¿Añadirías alguna?

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