Como en el patio de su casa

Repasamos los casos de algunos jugadores que encontraron su mayor éxito en un torneo en concreto. Tanto, que jamás supieron lo que es perder allí una final.

Rafa Nadal, infalible en Roland Garros. Fuente: Getty
Rafa Nadal, infalible en Roland Garros. Fuente: Getty

Nos gustan los datos y nos gusta desarrollarlos, no nos vamos a esconder a estas alturas. El paso del tiempo y la gran labor de documentación ha provocado que la estadística conviva con nosotros en el día a día para explicar los partidos y explicar algunas épocas de la historia. En España, concretamente en Twitter, @OnlyRogerCanFly nos volvió a brindar un caramelito tras la séptima conquista de Novak Djokovic en el Open de Australia. Jugadores que ganaron más de cinco veces en un mismo torneo sin llegar a perder nunca una final allí. Hoy, inmersos en el Conde de Godó y la presencia de Rafa Nadal, recuperamos el dato. Vamos con un recuento de aquellos hombres que encontraron su jardín particular en una determinada plaza del circuito ATP.


Rafa Nadal: El rey de la tierra batida plantó su semilla como nunca antes nadie lo había hecho en dos de sus plazas favoritas: Barcelona y Roland Garros. Bueno, también lo hizo en Roma, o en Montecarlo, pero tanto en Italia como en Mónaco se le llegó a resistir alguna final. Empezando por el Conde de Godó, el balear disputó allí once partidos por el título, resueltas con once coronas a su favor. De esas once finales, solamente David Ferrer en 2008 pudo robarle un set, un dato que nos manda directamente a otro planeta. ¿Y qué jugadores pudieron ganarle allí? Corretja en 2003 (2R), Almagro en 2014 (QF) y Fognini en 2015 (R16). Nadie más.

Un balance de 58-3 en Barcelona que Nadal buscará ampliar dentro de unos días. Cambio de lugar, nos vamos a París, allí el manacorense luce un tremendo 86-2 de balance total, habiendo perdido solamente dos encuentros en catorce participaciones. Soderling (R16 en 2009) y Djokovic (QF en 2015) fueron quienes obraron el milagro. Eso sí, siempre que el español alcanzó la final, el marcador acabó estando a su favor: once de once.

Novak Djokovic: De un extraterrestre a otro extraterrestre. Si Nadal vive por y para Roland Garros, la historia del serbio estará siempre ligada al Open de Australia, el lugar donde más éxito ha cosechado en su carrera. Siete coronas dispuestas con un registro de 68 victorias y 8 derrotas allí, aunque ninguna de ellas se dieron en una semifinal o en una final. Safin (1R), Goldstein (1R), Federer (R16), Roddick (QF), Tsonga (QF), Wawrinka (QF), Istomin (2R) y Chung (R16) fueron los verdugos de Novak en Melbourne, los únicos que pudieron frenarle hasta la copa.

Pero no solo de Oceanía vive el actual número 1 del mundo, también supo sacar buen rédito de su paso por Asia. En concreto, de su paso por Beijing. Allí la estadística se dispara hasta una altura imposible de imaginar. Seis veces disputó el torneo, seis veces lo ganó, no se puede hacer mejor. Su récord de 29-0 le ha llevado a unos cuotas inalcanzables, de hecho, ningún jugador pudo nunca arañarle un set en una final, por lo que podemos afirmar que China ha pasado a ser la tercera o segunda casa del tenista de Belgrado.

Pete Sampras: Nunca hubiéramos imaginado que algún día veríamos a un jugador obtener más éxito que Pistol Pete en la hierba de Wimbledon, pero llegó Federer. El estadounidense disputó allí siete finales y se llevó a casa los siete títulos, pleno total en el All England Club. No importa si se le cruzó en el camino Jim Courier, Goran Ivanisevic, Boris Becker, Andre Agassi o Patrick Rafter, Sampras siempre encontró la fórmula para que en la entrega de trofeos, su nombres siempre sonara el último. Es cierto que Federer ha ganado un Wimbledon más, pero también perdió tres finales, por lo que en cuanto a balance es más positivo el del americano. Con o sin debate, nadie podrá poner en duda que Pete fue y será una de las raquetas más emblemáticas y poderosas que se vio en el tercer Grand Slam de la temporada.

Jimmy Connors: El hombre con más títulos de la historia en la Era Open encontró su mayor cobijo en un torneo pequeño y cercano como Birmingham, en el sur de los Estados Unidos. Hasta en seis ocasiones pudimos ver a Jimbo en la final, aunque en ninguna se enfrentó a rivales de gran entidad. De 1974 a 1980, seis títulos que fueron a parar a las arcas del norteamericano, y no fueron siete porque en 1970 no disputó el torneo. Curiosamente, esa temporada donde sí fue es a la hierba de Birmingham, en Gran Bretaña. De allí también salió con la copa bajo el brazo.

Björn Borg: Las estadísticas de finales/títulos son siempre más espectaculares si los datos pertenecen a torneos de Grand Slam, pero claro, si hablamos de Roland Garros parece obligatorio detenernos en las once firmadas por Rafa Nadal. Sin embargo, hace unos pocos años, otra leyenda forjada en Suecia alcanzó seis veces la final y ninguno pudo hacerle temblar el domingo. Buscaron suerte Manuel Orantes, Guillermo Vilas en dos ocasiones, Víctor Pecci, Vitas Gerulaitis y, por último, Ivan Lendl en 1981.

Por englobar todavía más su estadística, Borg solo disputó Roland Garros en ocho ocasiones, siendo la última su triunfo en 1981. Las dos únicas primaveras donde no pudo pisar la última ronda fue en 1973 Y en 1976, en ambas eliminado por Adriano Panatta. El italiano pasó a la historia como el único jugador capaz de frenar al sueco en la arcilla parisina, aunque ninguna fue más allá de los cuartos de final.

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