Orlando Luz: “Ser Nº1 Junior me persiguió durante dos años”

El brasileño revela desde Villena lo peligroso que puede llegar a ser tener éxito como junior. “La expectativa que tuvo conmigo la gente fue demasiado elevada”.

Orlando Luz durante la entrevista con Punto de Break. Fuente: Fernando Murciego
Orlando Luz durante la entrevista con Punto de Break. Fuente: Fernando Murciego

Hubo una mañana, durante la primavera de 2015, en la que Orlando Luz (Carazinho, 1998) se levantó, miró el ranking y no encontró a nadie por encima. Tenia 16 años y su nombre era sinónimo de algo muy grande: ser el mejor junior del mundo del tenis. Aquella noticia no solo causó furor en Brasil, también en el resto del globo, incluso se llegó a decir que el nuevo Gustavo Kuerten ya estaba en camino. Pero el tiempo pasó, Orlando creció y aquel pronóstico resultó ser una fantasía. Esta película la hemos vivido ya muchas veces en el circuito profesional y, sin embargo, parece que no llegamos a entender el daño que se le puede causa a un chico de corta edad con una simple comparación.

Por suerte, nuestro protagonista jamás se rindió. Entrenando en Barcelona desde 2018, el tenista gaucho decidió alistarse en las filas de BTT Academy para dar un salto de calidad, cosa que logró durante el curso pasado. Con lo que no contaba era con la ficha que iba a mover la ITF, dando un vuelco histórico al tenis profesional con la invención de un nuevo ranking. Esta semana, acompañado por José Luis López durante el Ferrero Challenger Open de Villena, Punto de Break se sienta con Orlando Luz para conocer mejor su caso y recopilar la enésima opinión negativa sobre el ITF Transition Tour.

Un último apunte: la entrevista se realizó 40 minutos después de que el jugador cayese eliminado en primera ronda del main draw, hecho que en ningún momento anuló la amabilidad y simpatía del brasileño.

Ayer una victoria muy fácil y hoy una derrota muy dolorosa. El tenis de un extremo a otro en apenas 24 horas.

Ayer jugué muy bien, muy sólido desde el principio, también sabía que Gakhov juega mucho mejor en dura que en arcilla. Hoy no es que haya jugado mal, pero me he visto muy apresurado en los puntos. Rodionov ha sido mejor, el saque de zurdo siempre es difícil de restar, yo quería jugar puntos largos, jugadas de tierra batida, pero me ha podido la prisa. Tendría que haber jugado más tranquilo.

Se suele decir que en este nivel todos jugáis todos parecido.

Hoy en día todos los partidos se deciden por detalles, no importa tanto el ranking. Ayer le gané a un tipo que está 130 posiciones por encima por 6-1 y 6-0, eso no es normal. Hoy la clave no ha sido el ranking, el resultado hubiera sido diferente de haber estado más calmado en la pista.

Tú que has sido Nº1 junior, imagino que es un dato que suele preocupar bastante a los rivales.

De aquello han pasado ya cuatro años y, obviamente, no me ayuda a estas alturas. Toca empezar de cero, como los otros. El año pasado llegué a mi mejor ranking (370º) pero con los cambios de la ITF lo he perdido todo y ya no puedo jugar los Challenger. Tuve suerte de entrar tanto en Marbella como aquí en Villena, aunque tuve que pasar la fase previa. Ahora tengo que volver a los Futures hasta llegar al top10 del nuevo ranking y así poder jugar las Qualys.

¿Tiene trampa llegar al Nº1 Junior? Es como que la gente siempre esperará algo de ti, pase el tiempo que pase.

No te puedo mentir: cuando acabé mi etapa junior, el Nº1 me persiguió durante dos años. La cantidad de esperanza que ponía la gente era demasiada. Aun así jugué bien con 17 años, me puse 400 ATP, hasta que empecé a lesionarme. Lo que está claro es que ser Nº1 junior no significa que luego vayas a ser bueno en ATP, hay jugadores que no tuvieron ranking junior y hoy son muy buenos. Como también hay otros que fueron Nº1 y luego no llegaron al top100.

Es la herencia de haber sido el mejor, una exigencia infinita. Si hubieras sido Nº2 nadie tendría la expectativa tan alta, y eso que hablamos de un solo puesto de diferencia.

Si preguntas a la gente sobre el año que yo fui número 1, nadie recordará quién estuvo de número 2.

Ahora me ha entrado la curiosidad.

Estaban Kozlov, Tiafoe, Mmoh, Rublev, Munar… pero a ninguno se le exige tanto como al número 1. Al final te toca jugar todo de nuevo, como cuando pasas de los sub14 y sub16 a disputar los ITF. Hay que jugar los Futures, luego los Challenger y luego los ATP. En mi caso, procuro jugar lo mejor posible en los Challenger… cuando tengo la oportunidad, claro. Ahora es muy difícil.

Hay entrenadores que desprecian el circuito junior, piensan que es perder el tiempo.

Es un debate difícil, no sé. El Junior te ayuda con experiencia, te lleva a jugar los Grand Slams y conocer a los mejores, tienes un contacto cercano con tus grandes rivales de generación. Si juegas este circuito hasta el final, a veces te mete más presión que te ayuda. Yo tuve la suerte que, por ser un buen junior, conseguí buenos contratos que me ayudan a viajar y cubrir todas mis necesidades. El que estuvo Nº10 no obtuvo ningún contrato, por ejemplo. Es un tema delicado, yo creo que sí hay que jugar este circuito, pero igual no tanto tiempo. Hay que llegar a los Grand Slams para conocerlos, un par de años, luego ya cambiar. Mi caso también fue algo especial, fui Nº1 junior con 16 años, era muy pequeño, quizá por eso me costó un poco.

Luego llegó la transición a profesional y…

La transición la hice muy rápida. De ser Nº1 Junior sin ranking pasé a ponerme 450 ATP. Hice semifinales y cuartos de final de Challenger, luego también gané un par de Futures. Todo esto con 17 años. La etapa que faltó fue la siguiente, la de hacer un mejor calendario para continuar subiendo de ranking y de nivel. No lo hice bien y ahí comencé a lesionarme, luego ya no recuperé el ritmo.

¿Cómo estás de ritmo ahora?

El año pasado empecé a jugar mejor, gané un $25.000+H y un $15.000, resultados que me permitían jugar los torneos grandes. De hecho, este iba a ser el año donde tenía como objetivo disputar solamente Challenger, pero claro, el cambio en la estructura me obliga a volver a los Futures de nuevo, sino estaría 330º del mundo ahora mismo. La realidad es que estoy 470º y sin opciones de subir.

Hoy tuviste una oportunidad para sumar.

Hoy tuve la oportunidad en un partido, pero antes tuve que pasar una Qualy, una Qualy en la que ni siquiera sabes si vas a entrar. El sábado previo al torneo de Marbella me avisaron de que iba a jugar la fase previa, me tocaba debutar el lunes por la mañana. Aquí en Alicante, más de lo mismo. Ni siquiera puedes hacer un calendario específico debido a ese nuevo ranking. El cambio debería ser para que todos lucháramos por subir, pero lo que estoy haciendo es luchar para quedarme igual.

A finales de 2017 decides romper con todo y venirte a vivir a Barcelona. ¿No te dio miedo?

La CBT (Confederación Brasileña de Tenis) llegó a un acuerdo con BTT Academy y me consultaron que tenía la posibilidad de venir. Yo ya lo tenía claro, sé que hay que estar en Europa porque la mayoría de los torneos y jugadores buenos están aquí. Lo más importante es tener la opción de entrenar con jugadores de alto nivel y eso en Brasil es muy difícil porque es un país muy grande y cada uno está en una parte. En Barcelona igual puedo entrenar un día con Carballés, otro con Sousa, con Adrián Menéndez, Steven Díez, Pablo Carreño, Granollers… una semana que estés entrenando con ellos y el nivel ya es diferente, te ayuda a subir. Eso fue lo que más sentí, la verdad es que me ha cambiado mucho la vida desde que llegué a España.

¿Se parece la manera de trabajar de España y Brasil? El prototipo de jugador es bastante similar.

En la cancha diría que nocambia mucho. En la parte física sí, aquí el trabajo es mucho más completo. El mejor ejemplo es que desde que llegué hace un año y tres meses jamás he tenido una lesión, ni siquiera un dolor. Para tener un buen año, o una buena carrera en el tenis, hay que estar sano todo el tiempo, aparte de jugar bien cuanto tengas la oportunidad ante ti.

En España cuando sale un nuevo jugador lo primero que hacemos es compararlo con Nadal. ¿Allí pasa lo mismo con Kuerten?

Sí, claro que sí (risas). Allí siempre hablan del nuevo ‘Guga’, pero todos sabemos que jamás existirá uno igual, ni dentro ni fuera de la cancha, es imposible. Yo le conozco personalmente y es increíble, de otro mundo. No sientes que es un tipo que ganó tres Grand Slams, se sienta a hablar contigo como una persona normal, por eso creo que jamás existirá un tipo como él, ni parecido. Ojalá algún día pueda representar a Brasil tan bien como él, para esto tengo que jugar más Challenger este año y seguir subiendo mi nivel.

¿En qué momento se encuentra el tenis brasileño?

Tenemos algunos juveniles buenos, así que espero que no cometan el mismo error de compararlos o ponerles presión. Que les dejen jugar y que se preparen lo mejor posible para cuando lleguen a los Futures y los Challenger. Ellos necesitan una estructura sólida para crecer y esto es quizá lo mejor que tiene España, aquí ese tema está muy bien diseñado, hay equipos muy completos. En BTT tenemos nuestro preparador físico, nuestros entrenadores, muchas pistas para entrenar… es un centro de entrenamiento muy profesional.

De pequeño, ¿eras de los que copiaba los movimientos de tu jugador favorito?

No digo que juegue igual, ni parecido, pero siempre admiré cómo jugaba Nadal. Como a mí me gusta más jugar en tierra, era siempre el jugador al que miraba. Mi padre me enseñó a jugar todos los puntos como si fuera el último, así es como juega Nadal, del primer al último punto es como si dependiera su vida en ello. Es el jugador que más intento ver cuando juega, con Federer por ejemplo no tengo tanto parecido, aunque pocos lo tienen (risas). Me gusta sobre todo las ganas que le pone a sus partidos, eso es lo que llevo intentando hacer desde pequeño.

Pero Kuerten es mucho Kuerten.

Claro, pero Nadal es un caso aparte. Ganando tantos Roland Garros como ganó, entre otros muchos títulos, siempre será respetado en todo el mundo. Kuerten fue el único brasileño capaz de ganar un Grand Slam, entonces lo tienen muy arriba, además ganó tres veces, no fue una, no fue suerte (risas). Pero sí, en Brasil todo el mundo respeta mucho a Nadal y en general al tenis español.

Sé que es difícil por todas las barreras que está poniendo la ITF, pero dime un objetivo que te propongas esta temporada.

Dar el salto es muy difícil, pero es lo que quiero. Empezar a jugar los Challenger y ya no salir más. Ojalá que la ATP y la ITF puedan llegar a un entendimiento y detengan cuanto antes estas nuevas reglas. El hecho de tener dos rankings está matando al tenis.

¿Y si no hay entendimiento?

Pues entonces el objetivo sería estar muy bien en este nuevo ranking, pero para estar top10 igual necesitas ganar ocho Futures, ese es el único modo de jugar los Challenger. Y luego tienes que jugarlos muy bien para no volver a depender de ranking ITF.

Con todas las críticas que están recibiendo igual acaban recogiendo cable y volvemos a lo de antes.

No tengo ni idea. La cuestión es que estos cambios no están ayudando al tenis, al revés, lo están poniendo más difícil. No sé quiénes fueron las personas que aprobaron este cambio y qué fue lo que pensaron que iba a pasar, ¿en serio creyeron que esto iba a ayudar a los jugadores? Ojalá que abran pronto los ojos, de momento sigo sin escuchar a un solo jugador que esté contento con el cambio.

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