Anderson, preparado para volver a dar guerra

Kevin Anderson comienza a recuperar su nivel tras un parón obligado por su lesión en el codo. Hoy se mide a Roger Federer en Miami.

Kevin Anderson y Roger Federer. Foto: Getty
Kevin Anderson y Roger Federer. Foto: Getty

No por nada aislado consiguió Neville Godwin ser el entrenador del año en 2017. Los últimos años de Kevin Anderson merecen mucho más que la admiración momentáneo, pues el sudafricano se ha ganado el derecho a considerarse uno de los mejores jugadores del mundo, no sólo por haber consolidado sus mejores virtudes -el servicio, o la derecha-, sino por tener la plena satisfacción de haber logrado ser el mejor tenista posible, una condición transparente, que habla a través de su movilidad, su revés, su actitud o sus resultados.

Hoy, en Miami, Anderson se mide con un Federer brillante, que viene de hacer un enorme partido ante Medvedev, pero aunque lo hace apuntalando aún su consistencia física, castigada por una lesión de codo el pasado mes de enero, que le hizo bajarse de Nueva York e Indian Wells, el sudafricano conoce las pautas para rendir contra los mejores. Independientemente del resultado, Anderson ha encontrado un patrón de juego y una experiencia e insistencias acumuladas para soñar con victorias de máximo prestigio. Se lo ha ganado.

Ya sin Godwin, y tras la lesión que cortó su buen momento, el número 7 del mundo reconoce que últimamente ha estado más pendiente de notar buenas sensaciones en su codo que de ajustar su juego en pista. "He estado más concentrado en cómo se sentía mi codo y en cómo se sentía mi cuerpo. Para ser honesto, no he estado prestando mucha atención a la cancha. Cuando tu cuerpo está sano, estás prestando atención a las bolas, a a superficie, otras cosas". Anderson relata como ha sido pasar tanto tiempo fuera de las pistas, en un periodo siempre extraño para todo jugador.

"Hubo tiempos difíciles, echaba en falta los torneos, el circuito"

"Fue agradable pasar tiempo en casa, pero en realidad estaba muy ocupado", comenta Kevin en 'Ubitennis'. "No necesariamente fue como un descanso. Hubo tiempos difíciles, echaba en falta los torneos, el circuito. Así que esa parte fue un poco difícil. Mentalmente, por otro lado sentí que lo manejé bastante bien".

Es por eso que su trabajo para volver ha sido valorada en Miami. Anderson se lesionó en el open de Australia y no ha podido participar ni en Nueva York, donde defendía título, ni en Indian Wells. "Al ingresar a la cancha sentí que había mucha gente que estaba emocionada de verme jugar y que realmente lo agradecía. Son los aficionados los que dan sentido a nuestro deporte y saben que he trabajado muy duro".

Aunque ahora la pista dura hace un parón, Anderson se ve con opciones de competir contra los mejores en el siguiente escalón: la tierra batida europea. A pesar de ser muy agresivo y acelerar muchísimo con sus golpes de fondo, el sudafricano convive cada vez mejor con los intercambios largos y la resistencia mental. "Incluso la temporada de tierra batida es una época del año que realmente disfruto. Llegué a las semifinales en Madrid el año pasado y he estado bastante cerca de los cuartos de final en Roland Garros".

Entre las mejores victorias de su carrera, está precisamente en ganar al propio Federer en los cuartos de final de Wimbledon 2018, tras remontar dos sets a cero y derrotar 13-11 en el quinto al suizo, para después llegar a la final. Su nivel en las últimas tres temporadas le ha permitido sentirse parte de los mejores.

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