Ferrer: "Mi epitafio tenístico sería: un jugador muy querido que luchó hasta la última pelota"

Repasamos el emotivo homenaje que ha recibido el español en el torneo de Acapulco, donde ha abierto su corazón a todos los aficionados.

David Ferrer, despedida en ATP 500 Acapulco 2019. Foto: zimbio
David Ferrer, despedida en ATP 500 Acapulco 2019. Foto: zimbio

A veces parece imposible otorgar a leyendas del deporte la despedida que merecen, pero el ATP 500 Acapulco 2019 se ha lucido en un homenaje que ha emocionado a todos los aficionados. David Ferrer se ha despedido del torneo mexicano con la cabeza alta, compitiendo con nobleza hasta el último punto y ofreciendo auténticas lecciones de vida con sus declaraciones. Sus recurrentes intervenciones en medios de comunicación no deben hacer que se banalicen unos mensajes más importantes que nunca en el contexto actual: la capacidad de sacrificio, la mejora continua y el premio a una vida repleta de entrega y trabajo. La vida puede ser maravillosa con luchadores como el español y ceremonias de homenaje tan bonitas como la planteada por Acapulco.

"Ha sido un día muy bonito. Creo que he jugado dos buenos partidos, fue una lástima no aprovechar el 3-0 0-40 que tuve en el primer set, porque estos jugadores tan buenos no te dan oportunidades si recuperan. En el segundo set acusé el esfuerzo físico", reconoció el español valorando su actuación tenística. David mantiene una gran relación con el torneo mexicano, en el que salió campeón en cuatro ocasiones, pero tiene claro con qué edición se queda. "La más especial fue la de 2015 porque el triunfo se produjo en pista rápida, gané en la final a Nishikori. Es difícil explicar el sentimiento que tengo ahora, nunca podré explicar la emoción que siento al recibir tanto cariño", aseguró en rueda de prensa.


Cuestionado por lo que ha supuesto su trayectoria y el legado que deja con su tenis y actitud, Ferrer es humilde. "Solo puedo agradecer a mis padres la educación que me dieron. No soy perfecto, he ido evolucionando con el tiempo y estoy muy contento de dejar huella y ser un ejemplo para los jóvenes. Me voy con la conciencia tranquila de haber hecho todo lo que he podido siempre", reflexionó antes de dar su visión sobre cómo se debe afrontar el tenis. "Este es un deporte con muchos valores, hay que tener resiliencia para levantarse de cada derrota y aceptar que habrá momentos buenos y malos. Lo más valioso es aprender de los errores, cayéndose para levantarse con más fuerza luego", dijo.

"Los años te ayudan a aceptar la derrota, siempre se pierde más que se gana, en todos los deportes. Hay que convivir con ello y a mí me encanta encontrar soluciones después de un error. Eso es la mejor enseñanza que da el tenis para la vida", comentó antes de dejar la gran frase de su comparecencia. "De lo que más orgulloso me siento es del cariño que he recibido de todo el mundo del tenis. Esto es una familia. Mi epitafio sería una buena persona, que lo dio todo y luchó hasta la última pelota", sentenció ante la emoción de todos los presentes.


David Ferrer ha terminado así su carrera tenística sobre pistas duras, ya que los dos torneos que le restan en esta temporada son el ATP 500 Open Banc Sabadell Barcelona y el Masters 1000 Mutua Madrid Open Madrid. No volveremos a ver en acción al jugador español fuera de las fronteras de su país, y se prevén grandes emociones en dos eventos donde siempre se ha mostrado muy competitivo. No lo tendrán fácil para superar las ceremonias de despedida que le ha brindado el ATP 500 Acapulco 2019, pero a buen seguro habrá sorpresas inolvidables.

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