Radu Albot, la inspiradora historia de un pionero

El moldavo rememora sus primeros pasos en un deporte muy poco popular en su país, y reflexiona sobre lo que puede suponer su éxito.

Radu Albot en Delray Beach Open 2019. Foto: zimbio
Radu Albot en Delray Beach Open 2019. Foto: zimbio

Poco más de tres millones y medio de habitantes tienen en un nuevo referente tras esta semana tras la disputa del ATP 250 Delray Beach Open 2019. Radu Albot ha protagonizado la mayor gloria de un deportista moldavo en toda la historia, erigiéndose como uno de esos salmones que nadan a contracorriente para alcanzar un sueño que parece inalcanzable, y que torna en realidad merced a su esfuerzo y sacrificio. Resulta difícil pensar que puede ser un punto de inflexión para que el tenis gane terreno en un país con pocos recursos y cuyos deportes nacionales son el fútbol y Tranta, una especie de lucha grecorromana muy popular en Rumanía también, país hermano y con una influencia enorme sobre el lugar donde Albot, de 29 años, dio sus primeros pasos y se enganchó al deporte rey de la raqueta.

"Nunca seguí el tenis en televisión, no tenía la posibilidad. La verdad es que comencé a jugar como un mero pasatiempo, y me inventaba muchas actividades en la pista que no tenían que ver con el deporte, era mero ocio", advierte un Albot que denuncia en la web de la ATP la escasez de pistas públicas y las dificultades para que un joven se enganche a este deporte. Solo ha habido dos jugadores moldavos en la historia que lograran entrar al top-500, por lo que la trayectoria discreta pero efectiva de Radu, está escribiendo con letras de oro la historia deportiva de su país. "Crecí sin referentes nacionales así que enseguida me fijé en jugadores coetáneos míos. David Ferrer y Roger Federer siempre han sido mis ídolos, y en cuanto llegué al circuito intenté organizar un entrenamiento con David", señala con humildad un jugador todoterreno, que hace de la lucha y la solidez su gran argumento.

Llegó a enfrentarse al español en el US Open 2015, con victoria para Ferrer en cuatro mangas, mientras que nunca lo ha hecho frente a Federer. Su victoria en Delray Beach, superando jugadores de mejor ranking que él y mostrando una capacidad de resiliencia exquisita, le sitúan en el foco y provocan que alcance su mejor ranking (52 del mundo)."Es increíble lo que ha ocurrido esta semana. Me siento muy emocionado y la verdad es que no tengo palabras", desvela un Albot que levantó dos bolas de partido en contra ante Daniel Evans y que ha perdido un set en todos sus enfrentamientos del torneo estadounidense, salvo en primera ronda ante Ivo Karlovic.

"Mi gran objetivo desde hace años es entrar al top-50. Esta victoria me sitúa tan cerca que realmente quiero seguir con la buena racha. Ha sido una sorpresa para mí ganar el torneo, y ha sido clave poder aislarme mentalmente de lo que suponía este partido para mí y centrarme en el esquema de juego que tenía", señala un Albot consciente de la capacidad que tienen sus éxitos de inspirar a sus jóvenes compatriotas. "Soy el único moldavo que juega profesionalmente a tenis. Ojalá esto sirva para que algunos niños prueben este deporte, por eso siempre llevo la bandera de mi pais conmigo y trato de reivindicar nuestra identidad". Emocionante triunfo de Radu Albot, uno de esos pioneros capaces de cambiar las cosas a través del tenis, y que tienen en este deporte como algo más que eso.

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