Gaudio: “Argentina siempre va a querer más, nunca está conforme”

Aprovechando su confirmada capitanía en Copa Davis, el argentino analiza la competición y recuerda algunos momentos de su carrera en la élite.

Gastón Gaudio ejerciendo de capitán. Fuente: Getty
Gastón Gaudio ejerciendo de capitán. Fuente: Getty

En toda la historia del tenis masculino en Argentina, solamente tres hombres lograron levantar un Grand Slam. El primero fue Guillermo Vilas, quien no necesita presentación. El último fue Juan Martín Del Potro, aunque lo hiciera ya hace una década. Y entre los dos, Gastón Gaudio, el chico que tocó el cielo en el cielo de París un 6 de junio de 2004. Ahora ha pasado el tiempo y el de Buenos Aires está a otras cosas, por ejemplo, al frente de la nueva Copa Davis como capitán. En una entrevista con Página12, el ex campeón de Roland Garros habló con Pablo Amalfitano acerca del desafío que encontrarán en Madrid a final de año, además de evocar algunos de sus recuerdos del pasado.

Pero lo primero es lo primero, la nueva Copa Davis, una nueva competición a la que Gaudio le ve muchas cosas positivas. “El formato nuevo tiene cosas buenas y cosas malas, como todo cambio. Siempre los cambios le dan miedo a la gente, y a los jugadores también. Tiene un aspecto fundamental para los jugadores, que es que no los obliga a estar todo el año en la Davis y se juega sólo en una semana si te clasificas a las finales. Ya eso es un cambio drástico, porque había muchos jugadores que no llegaban físicamente o no tenían ganas de jugar la Davis después de un Grand Slam, o algún otro torneo importante, porque te desgasta mucho”, subraya el de 40 años.

Pero Gaudio también habló de lo negativo del nuevo formato. “Lo único que genera un poco de nostalgia es que no vamos a tener a nuestro país de local o de visitante. Tener al equipo argentino jugando Copa Davis aquí, entrando a la cancha en Buenos Aires con toda la gente alentando, era una experiencia única para cualquier jugador de tenis, porque durante el año no te pasaba eso. Eso se va a extrañar. Pero tampoco funcionaba de la otra forma, sobre todo porque los mejores no jugaban; eran muchas semanas, mucho desgaste, y si no juegan los buenos no funciona”, contrasta.

¿Y qué puede aportar Gastón desde el banquillo? “En la parte tenística no hay mucho para aportarles, estos chicos que ya son ultra profesionales, todos tienen mucha experiencia y ya jugaron Copa Davis varios años. Más que nada puedo ayudarlos con las sensaciones que yo viví adentro de la cancha y que ellos las empiezan a vivir ahora. Cuando estás adentro hay cosas de las que no te das cuenta siendo tan joven. Tengo que tener la habilidad y la inteligencia para hacerles entender lo que yo ya viví, que ellos puedan entender a su edad cosas que a mí también me decían en ese momento, y que yo tampoco las podía entender. Los mandaba a todos a la mierda y pensaba que me las sabía todas. Ahí tiene que estar mi capacidad para hacerles entender que yo estuve donde están ellos y que sé perfectamente lo que sienten, y sé perfectamente que ellos creen que saben y no saben. Ese es mi principal desafío como capitán”, confiesa el ex número 5 del mundo.

Pero sería una oportunidad perdida tener a Gaudio delante y no preguntarle por aquel glorioso Grand Slam en 2004. “Ganar Roland Garros es el sueño de cualquier tenista. Es obvio que uno siempre quiere más y sueña con estar lo más arriba posible, pero en líneas generales estoy contento con lo que hice. Roland Garros va a quedar para toda la vida y hasta para mis hijos. Soy feliz por haber logrado un sueño que tienes desde tan chico, cuando empiezas a jugar y quieres ser número uno, ganar Roland Garros y ganar la Copa Davis. Cumplí uno de los tres y estoy bastante contento con la carrera que tuve”, subraya el argentino.

Sin embargo, no todos los momentos en su carrera fueron amables. “Cuando llegas a estar entre los mejores todos tienen mucha expectativa en ti. Los argentinos piensan que tú les perteneces, que juegas para ellos, y te ponen una presión que es agotadora. Eso fue lo que más me cansó a mí, la expectativa y la presión, toda la movida que se armaba alrededor de Gaudio cuando era el cinco del mundo. Hay veces que no tienes ganas, que estás cansado, que estás harto del tenis, y una vez que estás ahí hay cada vez más compromisos, más presiones, más sponsors que quieren que ganes. Y cada vez que pierdes un partido que no debiste perder sale en la tapa de los diarios que perdiste con cualquiera. Eso es agotador. Llega un momento en que la cabeza te explota y no quieres sentir más esa sensación de que todo el mundo esté pendiente de ti. Pero cuando llegas a ese lugar, no te lo voy a negar, es una de las mejores sensaciones del mundo”, reconoce Gastón.

Así son los argentinos, un país que lo vive todo con un pasión desmedida. “Argentina siempre va a querer más y nunca va a estar conforme con nada. Antes el problema era que no teníamos ningún jugador entre los diez, cuando tuvimos cuatro entre los diez era que no ganábamos la Davis, ahora que ganamos la Davis queremos que haya un número uno del mundo. A Del Potro le piden cada vez más cosas. Siempre va a faltar algo. A Sabatini la volvieron loca porque no fue número uno. Después ganó el Masters y le seguían pidiendo más. Siempre, siempre falta algo, el argentino es así. Hay que aprender que nunca vas a conformar a todo el mundo”, valora el capitán.

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