Georgina: “Me encantaría jugar en Bélgica, pero sé que tengo varias jugadoras por delante”

La jugadora española hace balance de su gran eliminatoria ante Japón y descubre dónde estuvo la clave del éxito. “Fuimos un equipo, sin egos, todas iguales”.

Georgina García, la protagonista de España ante Japón. Fuente: Getty
Georgina García, la protagonista de España ante Japón. Fuente: Getty

Y de repente, todo el mundo supo quién era Georgina García Pérez (Barcelona, 1992). Fue suficiente con dos días de competición en Japón, una eliminatoria de Copa Federación donde España siempre fue a remolque. Un desafío para el que solamente estaba preparada una mujer. Anabel Medina confió en ella y la de Castellar del Vallés respondió con creces. Tres puntos, tres victorias, los tres con su nombre. Una semana después de enseñar su carta de presentación al mundo entero, la catalana atiende a Punto de Break a pocas horas de coger un vuelo rumbo a Budapest, su próximo desafío individual.

Vaya fin de semana…

Ha sido un fin de semana muy emocionante, me ha encantado. Y no tanto porque haya debutando en partido individual, sino porque realmente hemos sido un equipo. He sentido mucho el apoyo de todos.

Siempre resaltas el valor del equipo, incluso después de tus victorias individuales.

Para mí es lo más importante que hay, sentirme querida. Que me entiendan, que me escuchen, que vea que confían en mí, sentirme valorada, ver que les importo y que quieren lo mejor para mí. Todo esto, para mí, es más importante incluso que sepan más o menos de tenis, Me quedo con esa energía que desprenden.

Esto se valora más cuando nunca se ha tenido.

Nunca había tenido un círculo tan bueno. Esta ha sido la mejor FedCup de todas simplemente por el equipo que había. Sin egos, todas éramos iguales. Nos hemos cogido mucho cariño entre nosotras.

¿Pensabas que ibas a tener tanto protagonismo?

Yo tenía muchas esperanzas de que me pusieran a jugar. Soy la que tiene mejores resultados en indoor, además de mis características de juego. Tenía muchas ganas de jugar pero durante la semana no sabíamos nada, estaba muy nerviosa. Piensa que yo iba de Nº3 y en estas situaciones lo fácil es tirar de ranking para luego curarte en salud si pierdes. Creo que merecía tener esta oportunidad, realmente podía ayudar al equipo a ganar.

Según Anabel, te lo ganaste en los entrenamientos.

En los entrenamientos tenemos que ayudarnos las unas a las otras, pero también te estás jugando tu posición. A veces es un poco estresante. El momento en el que Anabel me dijo que iba a jugar yo me puse súper feliz. “Has entrenado muy bien esta semana, te has ganado el puesto”. Era algo que podía esperar, pero no estaba 100% segura.

Y luego llegan las tres victorias. Si te lo cuentan una semana antes, ¿te lo crees?

Sí, claro (risas). Me gusta mucho jugar equipos, la presión de este formato la gestiono muy bien. De hecho, siendo pequeña, no recuerdo haber perdido nunca un partido por equipos. Cuando yo sé que mi equipo me necesita y cuentan con mi punto, tendrán mi punto. Si siento que no me valoran, entonces mal. Aquí yo era consciente de que, si queríamos ganar, tenía que ganar mis puntos.

Jugaste cada partido en el abismo, ¿cómo aguantas la presión?

El primer partido entré ya con 0-1, pero en ningún momento me metieron presión por ganar, nadie. Lo único que me dijeron era que luchara y que intentara hacerlo lo mejor posible. Al ser una cosa nueva, una siempre tiene la duda de cómo va a reaccionar. ¡Imagínate que me pongo muy nerviosa o me bloqueo! Luego ya en el segundo partido entré a pista riéndome. No sé, para mí gestionar este tipo de presión es algo natural.

¿Las compañeras qué te decían?

Ellas tenían mucha fe en mí. Cuando Sara perdió, que estaba destrozada, me dijo llorando: “Sé que vas a sacar este partido y le vas a dar la vuelta a la eliminatoria”. Empecé a llorar con ella, pero me dio muchísima fuerza, me di cuenta que tenía que hacer el mayor esfuerzo por el equipo.

O sea, que además de tres victorias y un buen lote de experiencias, te llevas buenas amigas.

¡Sí! He conectado muchísimo tanto con Sara (Sorribes) como con Silvia (Soler). Hemos hecho un grupo de WhatsApp y tenemos pensado hacer unas camisetas. Somos el Team Amoret (risas). Las quiero muchísimo, ha sido una pasada poder profundizar más con la gente del equipo.

Hablemos de tu juego.

Si te digo la verdad, no me sentí cómoda jugando… menos en el dobles, ahí sí que me encontré bien. En el primer partido lo pasé muy mal al principio, la otra tiraba muy rápido y yo me esperaba que tirara más despacio, esperaba otra cosa y no me salía nada. Fue un poco raro, creo que lo que realmente me hizo ganar los partidos fue mi actitud.

En ese partido hiciste 16 saques directos. Tu perfil de jugadora va encaminado hacia el de una pegadora que tiene en su servicio el mayor tesoro.

Por supuesto, hace tiempo que ya viene siendo así. Es muy difícil romperme el saque cuando estoy sacando bien, a no ser que la líe yo (risas). Tú puedes sacar rápido y no hacer saques directos, pero yo tengo la facilidad de hacer el ace. No sé por qué, pero hago muchos.

Hace unos días colgabas en Instagram la tabla de los servicios más rápidos de la historia, donde por fin apareces en primer lugar (220km/h).

Esa foto me pasó una compañera que está en Doha. A mí nadie me ha dicho nada, así que no sé cómo se habrán enterado. Imagino que será oficial, ¡pero entonces que me den el World Récord Guiness! Que me den el premio, no entiendo por qué es tan complicado. Algunos dicen que no es oficial por el tipo de torneo (fue una fase previa) pero, ¿qué mas da eso? Un saque sigue siendo un saque.

Sin embargo, no eres una jugadora de saque y dos tiros… aunque igual te convenga.

No creo que vaya a cambiar mucho, en un futuro lo que sí voy a tener es más confianza para tirar. Me da respeto porque tengo mucha fuerza, si le pego fuerte y la toco mal se puede ir a la pista de al lado (risas). A veces me da un poco de miedo pegarle fuerte, pero un futuro estoy segura de que seré más agresiva porque tendré más confianza.

Menos con el revés, ahí repartes que da gusto.

En el revés tengo la mano izquierda, si me la como tiro de esa mano. Con la derecha es más difícil. Imagino que es un poco por tema de fuerza, si te fijas la mayoría de chicas tienen mejor revés que derecha. En los chicos es al revés, tienen mejor la derecha.

Escuchando a Anabel tras acabar la serie, se le caía la baba hablando de ti. ¿Qué representa ella para ti?

Es de las personas más importantes que tengo ahora mismo en mi vida. Se preocupa mucho por mí, siempre me da todo su apoyo. Además, es una capitana que te sigue todo el año, nos pregunta a lo largo de toda la temporada. No es una capitana que solamente se ponga las pilas la semana que toque FedCup, por eso lo está haciendo tan bien. Cada vez tengo más confianza con ella, me encanta cómo es y le tengo muchísimo respeto.

¿Te imaginas haber perdido ese cuarto punto?

Ufff… me hubiera quedado muy chunga, la verdad. Sobre todo porque la del primer día jugaba mucho mejor que la del segundo. Algo no habría hecho bien, eso seguro… pero tampoco me lo planteo, yo tenía claro en todo momento que íbamos a ganar la eliminatoria. Sobre todo si me ponían a mí (risas).

Tu mejor tenis lo sacaste justo al final de cada partido, donde a todos le tiemblan las piernas.

Normalmente, en estas situaciones de estrés y de máxima presión es cuando saco mi mejor rendimiento. No sé muy bien cómo lo hago, es natural. ¡Y yo tenía miedo eh! En el primer partido, cuando tuve el MP en contra, llegué a pensar que nos íbamos a la caja. Luego en el tiebreak me entró alguna duda, igual se me encogía la mano, al final es un desempate a siete puntos donde un mínimo descuido te hace perder tres puntos seguidos y ahí se acabó. Por suerte, en ambas situaciones pude sacar lo mejor de mí.

“Ha nacido una estrella”, dijeron en Teledeporte sobre ti. ¿Lo ves así?

Pienso que me va ayudar a mejorar, me ha gustado mucho la actitud que he tenido en pista. Solo tuve un bajón en el segundo set del segundo partido, ¡no tenía fuerza! Recuerdo que no pasaba de 190km/h con el saque. Quitando ese momento, siento que estoy pasando por un momento de mucha reflexión, que estoy en el buen camino.

Hace dos años, en la primera entrevista que te hice, me contabas lo mucho que habías llegado a odiar el tenis. ¿Te queda algo de eso?

Aquello ya pasó, ahora estoy completamente metida en el momento. No pienso en el pasado o en el esfuerzo que me ha costado llegar hasta aquí. Es como si me estuviera dando cuenta de cosas. Por ejemplo, dónde golpear la pelota para ser más agresiva, para tirar hacia delante, ahora veo mucho más claro lo que tengo que hacer en la pista.

Todo eso, si te lo dijera un entrenador, no tendrían que descifrarlo tú.

(Piensa) … sí, pero no es tanto lo que me digan, necesito sentirlo. Me puedo poner en plan racional y todo lo que tú quieras, pero necesito sentirlo. Si yo no siento que estoy jugando bien, no importa lo que me digan. A mí me encantaría tener un entrenador en el que pudiera confiar, que me ayudara a encontrar ese orden que me hace falta, pero no es tan sencillo. No puedo darle mi confianza a cualquiera.

¿Qué tal va la explosión mediática?

Lo de Twitter fue una locura, hubo un momento que se me bloqueó, lo tuve que actualizar. Toda la gente que me apoya se merece un minuto de mi atención, a ver si tengo tiempo para responderles a todos.

Ahora te ríes, pero igual en un par de años empiezan a pararte por la calle…

Yo cuando alucino es cuando me vienen los fans y me dan regalos. ¿Quién me conoce a mí? Hay que ser muy friki para conocerme (risas). Bueno, ahora esto me hace gracia, pero igual llega un día en el que no me hace tanta gracia (risas). Realmente no soy consciente de lo que he conseguido este fin de semana. Yo veo a la gente emocionada y me parece lo más bonito, ver a gente feliz por algo que yo he hecho. Al final lo único que hice fue lo que más me gusta, jugar a tenis. Sin querer, he hecho historia.

Y en abril, Bélgica.

Es la mejor que nos podía tocar, aunque obviamente tienen buen equipo: Mertens, Van Uytvanck, Wickmayer, Flipkens, Bonaventure, etc. Imagino que elegirán pista rápida, independientemente de quien vaya de nosotras.

Esa es la gran pregunta. En el caso de que vuelvan Carla y Garbiñe, ¿dónde metemos a Georgina?

Bueno, es como si jugaras toda la Copa Federación y luego, en la final, vinieran los dos top y jugaran ellas. Sería un poco injusto, no sé, pero lo tengo bastante asumido. Si van ellas yo no voy a jugar. Anabel siempre elegirá a las jugadoras que tengan más experiencia en el circuito profesional, aunque sepamos que en esta competición haya grandes tenistas que no saben tratar con esta presión. A mí me encantaría jugar en Bélgica, pero lo veo complicado, sé que tengo varias jugadoras por delante.

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