Osaka y el tremendo baile de entrenadores entre las últimas ganadoras de Grand Slam

Hasta cuatro de las últimas cinco ganadoras de Grand Slam han roto con sus entrenadores después de haber conseguido levantar el título.

Osaka y Bajin. Foto: Getty
Osaka y Bajin. Foto: Getty

En los últimos tiempos, el tenis femenino se ha caracterizado por su impredecibilidad y cierta inestabilidad. El alto nivel entre las tenistas, todas de similar calidad, ha hecho que desde que Serena bajara un poco el pistón en los últimos años, se haya podido ver mucho movimiento en la parte alta del Ranking, con intercambio de manos en el número 1 y caras nuevas en las semifinales y finales de Grand Slam, con rotación alta de ganadoras. Naomi Osaka fue la única desde Serena Williams en 2015 en ganar dos grandes de forma consecutiva y parecía que podría tener cierta estabilidad en el circuito.

Eso, hasta que durante esta semana nos enteramos de la chocante noticia de que ella y su entrenador, Sascha Bajin, rompían su relación. Esto era algo que absolutamente nadie esperaba. Desde que unieron sus caminos, Osaka protagonizó una ascensión que la llevó desde fuera del Top 70 al número 1 del mundo y ganar dos Slams de forma consecutiva. La noticia sorprendió a propios y extraños no solo por la noticia en sí sino por la "fría" forma de anunciarlo, a través de un tweet de 26 palabras más formal que otra cosa. "Hola a todos. No seguiré trabajando con Sascha. Le agradezco su trabajo y le deseo lo mejor en el futuro", comentó Naomi. "Gracias. Te deseo lo mejor. Fue un gran viaje. Gracias por dejarme ser parte de esto", le respondió él.

¿Qué pudo llevar a Osaka a tomar una decisión tan drástica como esta? Durante una de sus ruedas de prensa en Melbourne, tras ganar el título, la nipona, fiel a su estilo de ser súper sincera y no cortarse a la hora de decir lo que piensa, reveló que Bajin no tuvo mucho que ver en su título. "No he hablado con él. No hemos hablado mucho durante el torneo, para ser honesta. Antes de los partidos, él me decía algunas cosas y yo era como: 'Ah, okay', y nada más", aseguró Naomi, dejando alguna pista de por qué se habría producido esta ruptura.

La japonesa pidió a su federación la presencia de un entrenador de cara a su participación en Dubái, por lo que evidentemente, algo que no sabemos ocurrió de puertas para adentro para que alguien que ha acompañado a la tenista a ser la mejor del mundo haya sido apartado de esta forma de su camino, algo que choca con las declaraciones del entrenador, que en el pasado mes de agosto decía: "Creo en la longevidad y que si se trabaja con alguien durante un largo periodo de tiempo, se pueden hacer las cosas de forma más eficiente".

Esta ruptura no ha sido la única entre las últimas ganadoras de Grand Slam. hasta cuatro de las últimas cinco campeonas de un grande han roto con sus entrenadores después de haber conseguido levantar el título más prestigioso de este deporte. Cinco de las últimas siete si nos vamos hasta Ostapenko, que dejó de trabajar junto a Anabel Medina.

La primera en hacerlo fue Angelique Kerber, que el pasado mes de octubre rompía su relación con Wim Fissette, con quien había ganado el último torneo de Wimbledon. El comunicado daba como explicación una "diferencia de opiniones respecto a cómo se debía encarar el futuro". La siguiente en hacerlo fue Sloane Stephens, ganadora del US Open 2017. La estadounidense ya no fue vista con Kamau Murray en Singapur y se habló de "darse un tiempo" en la pretemporada, pero todo terminó con el entrenador uniendo su camino junto a Mónica Puig.

Otra que tampoco continuó con su técnico fue Simona Halep, pero en esta ocasión, por una razón de fuerza mayor. Darren Cahill quería tomarse un año sabático y no viajar tantas semanas fuera y estar así junto a su familia. La rumana estuvo sin entrenador en el mes de enero hasta que decidió contratar a Thierry Van Cleemput, ex-entrenador de Goffin. La última ganadora de Grand Slam en romper con su técnico ha sido, pues, Naomi Osaka, quedando Caroline Wozniacki como la única que no cambió su equipo de trabajo ante la danesa lleva desde siempre con su padre al lado.

El baile de entrenadores en la WTA entre las últimas ganadoras de Grand Slam demuestra que en el circuito femenino no hay nada que pueda darse por sentado y es que ni ante los triunfos, un técnico puede decir que tiene asegurado su puesto.

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