Nenad Zimonjic, un espejo en el que mirarse

El caso del serbio Nenad Zimonjic, operado de sus caderas y volviendo a sus 42 años, pretende inspirar a próximas generaciones.

Nenad Zimonjic y Andy Murray. Foto: ATP
Nenad Zimonjic y Andy Murray. Foto: ATP

Tiene 42 años, estuvo diez sufriendo graves dolores de cadera y hace siete meses se sometió a una cirugía complicada que anticipaba y sentenciaba su carrera deportiva. Pero Nenad Zimonjic, el protagonista de esta historia, ha vuelto al circuito para darse otra oportunidad y ser inspiración de futuros jugadores que se operen a edades avanzadas y sigan teniendo el gusanillo de la competición despierto. El serbio ha contado su experiencia para ATPWorldTour.com, dando una lección de pasión por el tenis.

"Sabía que podría haber jugado el último partido de mi carrera profesional. No había garantías de que volvería. Era arriesgado, pero en los últimos tres o cuatro años experimenté mucho dolor. No tuve elección. Hice mi investigación y consulté con mis médicos". Así relata Nenad el momento en el que decidió meterse en un quirófano, donde podía despedirse para siempre del tenis.

Todo comenzó hace más de diez años, después de un partido en el que hacía pareja con otro incombustible, Daniel Nestor. "En 2008 en Wimbledon, sentí un dolor muy fuerte en mi ingle después de un partido con Daniel Nestor. Después del partido, me hicieron una tomografía computarizada y una radiografía. Me dijeron que, para empezar, tenía un grave problema en mi cadera derecha. Había, en ese momento, ya por debajo del 50% de cartílago. Tuve un par de sugerencias diferentes con respecto a la operación, para realizar una ortoscopia o para limpiarla, pero no había ninguna garantía de que volviera. Decidí esperar a que me operaran”.

"Voy a un territorio desconocido, pero será agradable jugar sin dolor y disfrutar esos momentos nuevamente"

El caso llamó poderosamente la atención de los médicos, que vieron que Nenad no tenía cartílago en las caderas. "Incluso antes de la operación, no podían creer que pudiera jugar con mis caderas, sentarme en un banco durante siete horas seguidas, y luego jugar durante tres horas y media o cuatro horas al día siguiente en una Copa Davis. Vieron que no había absolutamente ningún cartílago en ambas caderas y dijeron que era sorprendente la cantidad de dolor que podía soportar jugando a un nivel alto. No fue hasta dos semanas después de la cirugía cuando me di cuenta del dolor que había sufrido durante tanto tiempo".

“Poco antes de la operación, me preguntaron cuándo volvería a jugar profesionalmente. Me sorprendió mucho, ya que solo pensé que practicaría deporte recreativo y no sentiría dolor. Pero dijeron: 'Si todo va bien, puedes volver e intentar jugar'. Estaba muy motivado y disfruté del proceso. Fue un largo viaje, estar lejos de la familia, en Alemania. Cuando me entrené en Serbia durante 10 a 11 horas al día, comenzando a las 08h cada mañana. Respeté todo lo que me dijeron los médicos. Espero, al hacer todo esto, que pueda inspirar a otros a continuar persiguiendo sus sueños, a regresar y prolongar sus carreras después de una cirugía mayor. Va a ser difícil jugar por primera vez en meses, pero estoy muy emocionado y listo. No va a ser fácil, voy a un territorio desconocido, pero será agradable jugar sin dolor y disfrutar esos momentos nuevamente. Vuelvo porque me encanta el deporte".

El caso de Nenad Zimonjic parece desafiar las leyes que rigen el deporte profesional. Cualquier cirugía en edad avanzada hubiera retirado a todo deportista hace 20 años, pero el caso del serbio subraya la época que la medicina y el deporte viven, dando constantes oportunidades a deportistas que siguen queriendo sentirse únicamente eso, deportistas.

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