Open de Australia 2019: Análisis cuartos de final masculinos

Ocho raquetas sueñan con dar el golpe en Melbourne pero solamente cuatro pasarán a semifinales. Rafa Nadal y Roberto Bautista, a una victoria de cruzar sus caminos.

Nadie se quiere perder estos cuartos de final. Fuente: Getty
Nadie se quiere perder estos cuartos de final. Fuente: Getty

La segunda semana del Open de Australia se prepara para los mejores partidos, escenario sobre el que desfilarán los ocho mejores jugadores del cuadro masculino. Entre ellos, dos españoles: Rafa Nadal y Roberto Bautista. El destino ofrecerá la opción de que, si ambos ganan sus encuentros, podrían medirse en semifinales, aunque para esto todavía queda mucho. Los cuartos de final ya están determinados y hoy traemos el mejor análisis de cada duelo. ¿Quién conseguirá dar un paso más en el primer Grand Slam del año?

Novak Djokovic vs. Kei Nishikori: Fueron los dos últimos hombres en cruzar hasta la ronda de los cuartos de final, por lo que aquí serán los primeros en ser analizados. A ver, en principio ninguno está en su mejor momento, sin embargo, el nivel competitivo que han ganado con los años no solo se mantiene, sino que crece en momentos puntuales. El japonés arrastra 18 sets de cuatro partidos, una paliza importante antes de enfrentarse al mejor jugador del planeta. El serbio llega algo más descansado, aunque ha tenido que lidiar con mini-revoluciones a manos de Shapovalov y Medvedev. Pequeños sustos que no fueron a más.

Nos encantaría vender este partido como un gran duelo que nos podría deparar alguna sorpresa, aunque fuera pequeña. Pero claro, cómo hacerlo con ese 15-2 a favor del tenista de Belgrado, una raqueta que ha dominado con mano de hierro las inquietudes del jugador de Shimane. Las dos únicos victorias del nipón se dieron en Basilea 2011 y US Open 2014, dos semifinales en las que el asiático sí lucía un ritmo de pelota y una determinación rompedora. Desde entonces, catorce triunfos consecutivos del balcánico. Una historia que siempre tiene el mismo final.

Aun así, seguramente tengamos por delante una bonita batalla, con opciones de ambos lados pero con un hombre que cada vez que se acerca a estas rondas suele convertirse en un animal indomable. Todo lo contrario que Nishikori, señalado toda su carrera por esa falta de pulso en los momentos de la verdad. Dos estilos muy intensos, muy completos, con variedad y posibilidades para dibujar tiros desde cualquier ángulo. La pregunta es cuánto tardará Novak en dar el golpe metiendo una marcha más y poniendo rumbo a semifinales.

Milos Raonic vs. Lucas Pouille: No eran estos hombres los que esperábamos en esta ronda, pero tampoco son dos extraños en este tipo de partidos. Hablamos de Raonic, ex número 3 del mundo y subcampeón de Wimbledon. Hablamos de Pouille, un hombre que ya estuvo entre los ocho mejores en Wimbledon y el US Open. No son principiantes, aunque hayan pasado ya varios torneos desde que no les viéramos volar tan alto. En Australia estamos teniendo una pequeña redención para estas dos raquetas que sufrieron mucho en los últimos cursos, ya sea por las lesiones o por un descenso de rendimiento.

La única realidad es que uno de los dos será semifinales en Melbourne y eso ya es un resultado que incluso puede salvar la temporada. Tres duelos previos, los tres ganados por el canadiense, obliga a pensar que Milos parte con ventaja, aunque sin ese 3-0 también seguiría siendo el hombre con más presión del encuentro. Esos tres triunfos, por cierto, fueron resueltos en sets corridos, por lo que el galo todavía no sabe lo que es ganarle un parcial a su próximo rival. Aquí en Australia se vieron las caras en 2016, en primera ronda, con un repaso importante del jugador nacido en Podgorica (6-1, 6-4, 6-4). Los datos empujan a Raonic a semifinales, pero no tan rápido.

Vale que Pouille no es el hombre con más regularidad sobre la pista, pero su juego creativo y variado puede poner en muchos problemas a su adversario. Siempre y cuando logre meter más de un 50% de restos dentro, el galo podría contar con una candidatura al triunfo si luego responde con un juego maduro que sepa abrir la pista y luego ocupar sus huecos. Complicado, sobre todo viendo que Raonic aumenta su nivel de peligrosidad a cada ronda que pasa, pero si Lucas ha llegado aquí es porque también cuenta con las armas para brillar sobre el terreno.

Roberto Bautista vs. Stefanos Tsitsipas: Uno de los dos se convertirá mañana en semifinalista de Grand Slam por primera vez en su carrera, recompensa que les ha llegado a cada uno en su debido momento. El griego, con 20 años y tras un 2018 de escándalo, no parecen haberle pesado demasiado los éxitos recientes y quiere dar un paso más en el primer examen serio del curso. Desde luego, después de ganar al vigente bicampeón del torneo, ya se puede ir contento de Melbourne. Pero quiere más. Con esa presión deberá lidiar en el encuentro, la presión de unos focos que ya le ven como favorito para seguir avanzando rondas.

Por el contrario, Roberto Bautista afronta un partido más esta quincena con un perfil bajo pero creciente. Con una mentalidad de hormiga, pasito a pasito, aunque con la voracidad de un león enjaulado. Diez intentos le han costado llegar por fin a este escalón y ahora no lo va a dejar escapar. Los dos vienen de dos encuentros exigentes en los octavos de final, pero la ilusión se encargará de dejar atrás el cansancio y regalarnos otra batalla donde el sacrificio y el temple serán requisitos para triunfar.

Visto el tenis que está desarrollando el heleno, agresivo desde el primer al último punto, parece que la iniciativa estará de su lado. Mucha constancia y precisión deberá tener el de Castellón antes los continuos ataques del último campeón en Milan. Primer enfrentamiento entre ambos con un billete en juego hacia un lugar desconocido. Gane quien gane será noticia. Una década entre ambos contendientes, aunque mañana la Rod Laver Arena les colocará en la misma rampa de salida.

Frances Tiafoe vs. Rafa Nadal: Otro partido inédito en el circuito será el que veremos en el cierre de jornada entre el actual número 2 del mundo y un chico que se ha plantado entre los ocho mejores contra todo pronóstico. Porque sí, todo el mundo esperaba ver algún día a Frances haciendo algo importante en el circuito, pero no aquí. No tan pronto y no después de un inicio de temporada donde acumulaba ya cuatro derrotas consecutivas. Pero el estadounidense ha demostrado tener la raza de un jugador que todavía tiene mucho margen de mejora, aunque eso no le impida competir de tú a tú con veteranos como Seppi, talentos como Dimitrov, o raquetas consolidadas como Anderson. Así llega por primera vez a unos cuartos de final, donde le tocará vestirse de gala para medirse a Nadal

¿Y qué tiene que decir Rafa ante esto? Tranquilidad y a hablar sobre la pista. Algo que ya lleva haciendo de maravilla desde el día de su debut. Cuatro victorias contundentes, sin ceder un solo set y transmitiendo unas sensaciones que mejor no las revelamos no vaya a ser que le gafemos. Aunque huele a que solo un tipo de Belgrado puede tener las armas para plantarle cara. Mucho vieron en Berdych el hombre capacitado para darle guerra en el camino, pero ni se acercó. Diez años después de su gran conquista en Melbourne, el balear está a tres pasos de volver a ocupar el trono… siempre y cuando Tiafoe no le dé por hacer el partido de su vida.

Eso es exactamente lo que necesita el norteamericano, un encuentro perfecto donde no solamente sea incisivo con la derecha y sólido con el saque, sino que se arme de paciencia en los intercambios de fondo de la pista y valiente para acabar en la red en buena parte de su planteamiento. Esto que ya le funcionó ante Seppi o Dimitrov es fácil que ante Rafa se quede en una táctica a medio camino, exigencia que a estas horas no podemos confirmar que ya contemple en su muñeca. Viendo el inicio de semana, la solvencia de cada uno, el español parte con ventaja en la carrera hacia semifinales.

¿A quién vais con más opciones de meterse en semifinales? ¿Habrá alguna sorpresa? ¿Es Nadal-Djokovic la final que todo el mundo espera?

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