Bautista despide con honores a Murray

Impresionante despedida de Andy en Melbourne, que se dejó todo en la pista para batallar durante más de 4 horas ante Bautista, que ganó en 5 sets.

Bautista se saluda con Murray. Foto: Getty
Bautista se saluda con Murray. Foto: Getty

La piel de gallina. Solo así puede describirse la sensación cuando el público de Australia despidió a un Andy Murray emocionado que se dejó todo sobre la pista y que remontó dos sets adversos ante Roberto Bautista. El español se llevó la victoria en más de cuatro horas de partido por un marcador de 6-4 6-4 6-7 6-7 6-2. El británico brilló a un alto nivel, sobre todo en el tercer y cuarto set, y aunque estuvo "tieso" durante buena parte del encuentro, supo sufrir para mantenerse en el partido, acabando prácticamente doblado.

Fue recibido Andy con una sonora ovación en su entrada a pista. Las gradas de la Melbourne Arena (los organizadores se habrán lamentado no haber puesto este encuentro en la Rod Laver) estaban a rebosar para ver el que podría ser el último partido del británico, según sus declaraciones el otro día donde reveló que este 2019 sería su último año en competición. Tras unos primeros compases donde ambos tenistas dominaron con sus saques, Roberto empezó a carburar un poco mejor que su rival al resto y Murray sufría con su servicio, rozando el break en algún momento, aunque el de Dunblane también llegó a disponer de una bola de rotura en los últimos juegos del primer set. Finalmente, fue el español el que se llevó el gato al agua y lograba por primera vez llevarse una manga ante Murray en sus enfrentamientos directos.

A Andy se le veía cojear en algunos momentos del partido, evidenciando algunos dolores en su maltrecha cadera. Aún así, no se dejaba nada en cada punto y lo daba todo en cada momento para alcanzar cada pelota. Bautista tenía que dar lo mejor de sí mismo para poder superar a un Murray que era capaz de aguantar los peloteos que proponía el español, pero que terminaba cediendo cuando el punto se iba a los 8-10 intercambios. Muy concentrado Roberto, que a pesar de la atmósfera que rodeaba todo este partido y ante un rival con problemas físicos, supo poner en marcha su juego y no salirse del papel, para volver a trabajarse un break que le daría una segunda manga en la que obtuvo un impresionante 93% de primeros servicios.

Parece ser que a la hora de aterrizar en el saque o incluso al agacharse por alguna bola al desplazarse (sobre todo con el slice de revés) era cuando más le dolía a Murray su cadera, por los gestos que realizaba. A la hora de andar, se le notaba prácticamente "tieso", con la espalda muy recta, intentando librar de peso a la cadera. Eso, como decimos, no le evitó pelear y parecía que la cosa se animaba cuando el británico logró su primer break del partido, poniéndose con 3-1 en este tercer set, pero Bautista se lo devolvió a continuación e igualó todo. Para quitarse el sombrero la forma en la que Andy salvó una pelota de break con 4 iguales y que hubiera supuesto casi su adiós, conectando varios winners consecutivos para delirio de la grada y del box del cinco veces finalista en Melbourne.

Murray había mejorado mucho su nivel cuando llegamos al desempate de esta tercera manga. Su saque empezó a ser un verdadero quebradero de cabeza para el español y comenzó a jugarle bolas a diferentes alturas a un Roberto al que le costaba seguir los peloteos y eso hizo que Andy se pusiera 4-1 arriba en el tiebreak, una ventaja que no cedería y que le haría llevar el partido al cuarto set.

El encuentro ganó en intensidad y sobre todo en emoción. Las cosas estaban realmente igualadas entre los dos, gracias a que Andy mejoró sus números al saque y que encontró la forma de hacer daño a Roberto, con bolas más pesadas y variando alturas y velocidades, conectando varias dejadas con muy buena mano. La cuarta manga caminó con los dos tenistas muy seguros con su servicio en todo momento hasta que llegamos a otro desempate que sería de altísima intensidad. El público no dejó de alentar cada punto y la tensión se podía palpar a través de la pantalla.

Ya el primer punto fue una muestra de lo que es el tenis de Murray. Corrió de lado a lado, devolviéndolo todo, alternando ese balance defensa-ataque tan característico suyo. Cada punto logrado por Murray era jaleado por la grada como una victoria y eso llevó en volandas a un Andy que se apuntó de nuevo el desempate a su favor y forzaba el quinto y definitivo set.

Haber caminado en los dos sets anteriores con el objetivo de escalar una montaña de dos mangas, le hizo crear una motivación extra que le valió para lograrlo pero una vez en la cima, Andy perdió un poco el norte y eso lo aprovechó Bautista para comenzar con un break que le puso con ventaja. Parece que Murray empezó a notar el cansancio y la pérdida de adrenalina y su bola ya no era tan pesada como antes sino que optó por un juego más rápido, de tú a tú, y eso le vino de perlas a Roberto para pelear en su terreno. Otro break más sería la puntilla para un Andy, que definitivamente se vino abajo en el último tramo de partido.

Despedida con honores para Andy Murray, que probablemente habrá jugado su último partido en Melbourne. El británico se dejó prácticamente todo sobre la pista y dejó una buena muestra de lo que ha sido siempre durante toda su carrera, un tenista que se agarra a la cancha con uñas y dientes y que hay que sudar sangre para poder derrotarle aunque esté lesionado. Roberto accede de esta forma a segunda ronda, donde enfrentará a John Millman.

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