Kei Nishikori y un punto de inflexión que puede ser clave

El japonés logró un nuevo título después de casi tres años sin conseguirlo, y a sus 29 años parece haber alcanzado el cénit de su carrera.

Kei Nishikori en Brisbane 2019. Foto: zimbio
Kei Nishikori en Brisbane 2019. Foto: zimbio

Los grandes jugadores se retroalimentan de victorias y nada más satisfactoria que terminar una semana con el trofeo de campeón bajo el brazo. Una sensación capaz de cambiar tendencias, provocar saltos cualitativos e introducir profundos cambios en el circuito. Parece mentira que un jugador consolidado en la élite como Kei Nishikori llevara casi tres años sin alcanzar un título, casi tanto como que entre sus 12 entorchados, no haya ningún Masters 1000, presentando un balance de cuatro finales perdidas en eventos de esta categoría.

El hecho de que lleve ya más de un lustro consolidado en el top-10 y siendo candidato a todo, puede hacer pensar que su carrera está de vuelta, pero nada más lejos de la realidad. A sus 29 años, el de Shimane ha sido capaz de superar una grave lesión, teniendo paciencia al incorporarse a la competición el pasado año. Comenzó el 2018 sacrificando el primer Grand Slam del año y disputando dos eventos del ATP Challenger Tour, para acabar la temporada de nuevo en las Nitto ATP Finals 2018 y con la sensación de que este año puede ser importante.

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Se ha quitado un peso de encima al ganar en el ATP 250 Brisbane International 2019, pero Kei aspira a mucho más. "Es muy emotivo ganar este torneo. Llevaba mucho tiempo intentando volver a ser campeón y siento que he jugado muy bien esta semana. Si estoy saludable, creo que puedo hacer cosas notables este año. Hice cambios en mi juego que me permitieron ser más agresivo y estoy motivado para nuevos retos", aseveró el nipón, consciente de que se había medido a un gran rival como Daniil Medvedev. "Estoy convencido de que Daniil alcanzará el top-10 esta temporada, es un gran jugador".

También el ruso tuvo bonitas palabras hacia Kei. "Ha hecho un partido increíble. Si juega a este nivel habitualmente, le auguro un gran éxito este año". Sobran los ejemplos de jugadores que han dado un salto cualitativo a los 30 años, y Kei Nishikori transmite la sensación de que puede ser uno más. La gran incógnita es si le dará para hacer saltar la banca con un gran título, y quitarse la espinita de las finales de Masters 1000 perdidas en Madrid (2014), Miami y Canadá (2016) y Montecarlo (2018). En cuanto a Grand Slams, desde su puesto de finalista en el US Open 2014, no ha conseguido ir más allá de los cuartos de final. ¿Podrá conseguirlo en el Open de Australia 2019?

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