Djokovic, tetracampeón en Abu Dhabi

El serbio remonta a Kevin Anderson para alzarse con su cuarta corona en la exhibición catarí. Buenas sensaciones antes de afrontar el desafío de Doha.

Novak Djokovic empieza el año con título. Fuente: Getty
Novak Djokovic empieza el año con título. Fuente: Getty

Después de tres horas de final, Novak Djokovic reconquistó Abu Dhabi por cuarta ocasión en su carrera. Esta vez tuvo que tumbar a un imperial Kevin Anderson que no barata su piel, pero que terminó languideciendo en los momentos más calientes del segundo y tercer parcial. Se lo llevó el serbio con total merecimiento (4-6, 7-5, 7-5) antes de coger esta misma tarde un avión rumbo a Doha. Esto solo acaba de empezar y el de Belgrado ya subraya quién será el rival a batir en 2019.

Hace tiempo que encontrarte a Kevin Anderson en tu camino hacia la gloria dejó de ser moco de pavo. Un hombre que llegó a ser conocido por su flaqueza en momentos importantes ahora es uno de los rivales más duros que te puedes encontrar en pista rápida. Finalista del US Open, finalista de Wimbledon, habitual ya en el top10 y capacitado de sobra para apartar a los grandes a golpe de saquetazo. Es su sistema y hay que respetarlo, aunque no sea el más vistoso. Pero el sudafricano es mucho más que un gran servicio, si no es imposible llegar hasta donde ha llegado. Ha sabido cambiar esa mente frágil por una cabeza lista para la batalla, paciente y aguerrida a partes iguales. Con esa nueva calma adquirida fue como le robó el primer set de la final a Novak Djokovic, justo cuando el serbio servía para forzar el 6-6.

Pero ese 6-6 nunca llegó, Anderson sacó su nueva habilidad para subrayarle al serbio que enfrente estaba el vigente campeón de Abu Dhabi. Allí donde hace doce meses había derrotado a Roberto Bautista en la final para poner la primera piedra de otra gran temporada por delante. Mubadala le había dado suerte y, por lo tanto, este diciembre había que repetir el viaje. Como era normal, Noval salió con ganas de apretar y recuperar la desventaja lo antes posible, así aparecieron las primeras bolas de break a su favor, peor ninguna llegó a su poder. Siguió remando, buscando, esperando e intentando aprovechar su oportunidad. Esa oportunidad, que por momentos parecía no querer aparecer, se destapó en el momento menos oportuno para Kevin. Justo cuando el sudafricano sacaba para igualar a seis y forzar el tiebreak. ¿Les suena? Con esa misma moneda le devolvió el regalo el serbio, disparando cuando más dolía y llevando el duelo al parcial definitivo.

El de Johannesburgo se quejaba en voz baja pero bien sabía que nadie tenía la culpa de aquello. Dolía dejar escapar un set de esa manera, a las puertas de un desempate donde su servicio podría haber sido definitivo, pero enfrente estaba el número 1 del mundo. Las tablas ya imperaban sobre la mesa, así que era el momento de medir la energía del depósito, la gasolina del tanque, de pulsar la última tecla y ver quién llegaba mejor preparado de esta pretemporada. No hubo un solo resquicio de ninguno hasta el 4-4, por lo que ambos habían aprobado ya con nota este apartado. Ahora faltaba ver quién andaba mejor de cabeza.

Djokovic sacó, ganó su servicio y, cuando llegó la hora del restar, se colocó 15-40. Dos bolas de partido, dos servicios apoteósicos. Todavía llegaría una tercera bola a favor de Novak, pero tiraría fuera una pelota franca a media pista. Tres de tres, Anderson seguía con vida gracias a su nueva versión de jugador duro de cabeza, sólido sobre el alambre. Pero Nole no bajó el pistón e igualó la situación con 6-5 arriba. Otra vez 15-40, otras dos bolas de partido. La primera la salvó, la segunda fue un recital del de Belgrado. Con un peloteo de más de 30 intercambios, el número 1 del mundo vació al actual campeón para terminar con una derecha cruzada que le devolvía la corona a su maleta. Cuarto título de Nole en Abu Dhabi. Volvió el rey.

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