Paula Badosa: “Ganar este título hace dos años hubiera sido más peligroso que bueno”

La campeona del BBVA Open Ciudad de Valencia analiza su gran semana y explica los cambios mentales que ha adquirido desde la llegada de Xavi Budó.

Paula Badosa, campeona en Valencia. Fuente: BBVA Open Ciudad de Valencia
Paula Badosa, campeona en Valencia. Fuente: BBVA Open Ciudad de Valencia

Me ducho en cinco minutos y hablamos”. Paula Badosa (Nueva York, 1997) no miente. Acaba de ganar el título más importante de su carrera en el BBVA Open Ciudad de Valencia, pero ni la extensa ceremonia de entrega de trofeos ni la rutina fotográfica con su equipo le quita un ápice de energía para acudir a la cita con Punto de Break, portal que ha seguido la actualidad del torneo durante toda la semana. Con el trofeo repartido en piezas y guardado en una caja, la tenista española se sienta, sin apenas tiempo de asimilación, para debatir la importancia que tiene este éxito en el primer examen que afrontaba junto a su nuevo entrenador: Xavier Budó.

Solo tiene 20 años, pero en sus palabras muestra que nada tiene que ver con la niña que deslumbró al mundo siendo una junior. Ahora es consciente, conoces bien cuáles son las prioridades y, sobre todo, los peligros del triunfo. Con todas estas cartas sobre la mesa, la primera campeona nacional del certamen valenciano presenta así su candidatura para seguir recorriendo su propio camino.

Ganar en casa siempre es especial.

Es muy especial, sobre todo por cómo venía. Con Xavi ha sido un cambio brutal, tal y como he dicho en el discurso. Era otra jugadora antes de llegar a él, me ha ayudado mucho mentalmente, hemos entrenado muy duro estos días. De hecho, llegamos el viernes para preparar el torneo y cada día hemos entrenador mañana y tarde. Al final, la recompensa llega.

¿Tanto se han endurecido los entrenamientos desde que estás con él?

Bastante (risas). Xavi era una persona con la que ya había estado, sabe muy bien cómo llevarme. Yo también he madurado en este tiempo, ya estoy preparada para estar con una persona como él.

Es el título más importante de tu carrera y, seguramente, también el más duro.

El más duro, sin duda. He ganado todos los partidos a tres sets, dos de ellos con match balls, he jugado muy al límite. El tercer set de hoy no ha estado tan apretado, pero ha sido la recompensa de aguantar en los días anteriores.

¿Qué peaje se paga después de salvar tantos duelos al límite?

Algún partido me he notado algo más ahogada físicamente. Soy una jugadora grande y a veces me cuesta más recuperarme que a otras, pero mentalmente salía muy reforzada. Si era capaz de salir viva de ciertas situaciones, también sería capaz de superar otras.

¿Te llegaste a ver haciendo las maletas?

En segunda ronda es donde más fuera me vi (risas). Fueron bolas de partido y mucha ventaja para la jugadora rival. El otro partido fue un tiebreak y es más ajustado, pero el de segunda ronda lo llegué a ver muy complicado, me vi fuera.

Hoy el partido también estuvo apretado, sin embargo, cuando haces tu juego da la sensación que vuelas.

Sí, aunque no siempre. Con Aliona iba a ser un partido muy mental. Nos conocemos mucho desde que tenemos 8 años, sabía que tenía que imponer mi juego desde el principio y estar intensa. En el segundo set me faltaba energía, me faltaba la chispa, pero he intentado relajarme mentalmente y en el tercero he recuperado toda la intensidad.

Hay tenistas que dicen jugar peor cuando les toca enfrentarse a una amiga.

Peor no lo sé, pero sí que hay una tensión extra. Digamos que hay más cosas detrás, no es un partido más como el que puedas jugar con una extranjera que no conoces. Aquí va más allá de ganar o perder. En el caso de Aliona, por ejemplo, hay que intentar estar a buenas tras acabar el encuentro, pero si eres una persona ganadora cuesta mucho.

O sea, que anoche nos os mandasteis un whatsapp deseándoos suerte.

No, no, qué va. Yo soy muy competitiva, cuando entro en pista no tengo amigos: tengo enemigos (risas).

¿Te ves con las armas para dominar a un buen porcentaje del vestuario?

Si te soy sincera, sí. Tengo las armas, mi problema es mantenerlas firmes. Soy un poco inestable, siempre se lo digo a Xavi: irregular. Si ves mis resultados igual puedo ganar un set 6-1 y el otro perderlo de forma clara. O gano un torneo y al siguiente me voy fuera en primera ronda. Eso es lo que quiero conseguir con Xavi, ser más estable y mantener esa irregularidad.

Pero esto le pasa a muchas tenistas, también a las top10.

Es verdad, yo creo que forma parte de las mujeres (risas). Pero la que se mantiene un poco es la que se queda arriba. Eso es lo que quiero conseguir.

Primer torneo con Xavi, primer título. Parece hasta fácil.

Pero no lo es (risas). Con Xavi tengo mucha conexión, en su momento no pude trabajar con él, aunque me estuvo dirigiendo el proyecto. Por respeto a Carla no pudo entrenarme, pero este año, en cuanto hemos tenido la oportunidad, nos hemos juntado. Desde que nos conocimos tenemos muy buena conexión y eso al final ayuda mucho en pista, conectar así con tu entrenador te da fuerza en los momentos importantes.

¿Qué te ha dicho antes de arrancar la final?

Bueno, lo que él me dice, y yo pienso igual, es que las finales no tienen nada que ver con el torneo, es algo aparte. En mi caso, soy una persona que me encanta jugar esos momentos, cuando hay más gente, en estadios grandes, en finales, etc. Xavi intenta motivarme haciéndome ver lo mucho que me gusta este deporte y lo mucho que me ha costado llegar hasta aquí. Todo esto te motiva, sales diferente a pista, aparte de que yo doy un extra porque me encantan estos momentos.

Hablé con Xavi hace unos días y me dijo que los resultados ahora mismo no eran importantes. Suena raro en un deporte tan competitivo.

Pero es así, totalmente, ahora mismo ese es el pensamiento. Además, en mi caso los resultados siempre fueron lo más importante. De joven me fue muy bien y había muchas expectativas, tanto la gente como yo misma nos exigíamos continuamente resultados. Ahora nos dedicamos a trabajar, hacer mi juego y buscar ser lo más estable posible, entonces las cosas salen sin buscarlas.

¿Hoy tampoco era importante el resultado?

Hoy era ganar, las finales siempre se ganan (risas).

Sé que te has leído esa entrevista, pero por si acaso te recuerdo otra frase de Xavi. “Paula se creyó que podía subir el Everest en helicóptero”.

Tiene toda la razón. Con 17 años gané Roland Garros junior, hice tercera ronda en Miami sin conocer casi a las jugadoras, fue todo muy inconsciente. Dentro de mí, quieras o no, pensé: ‘Qué fácil es esto’. Pierdes un poco la humildad, en mi caso la perdí. Xavi, con su experiencia, me avisó de que no me daba cuenta de la realidad, me hizo ver lo realmente difícil que es este viaje. A base de caídas acabé reaccionando después de estar tres años donde no quería estar, totalmente estancada y sin avanzar. Ahí me di cuenta que el Everest solo se escala paso a paso.

Refleja una fe en ti que igual es incluso mayor que la que tú misma te puedas tener.

Cree mucho en mí, eso me ayuda. Yo soy un jugadora que también creo mucho en mí, pero en momentos de debilidad ayuda ver la confianza de tu entrenador, sentir ese apoyo. Haya ganado o haya perdido, Xavi siempre ha mantenido esa fe en mí.

En lo que no tiene tanta fe es en las redes sociales. ¿Tanta guerra dan?

En el pasado me encantaban las redes sociales, mis padres trabajan en el mundo de la moda y ya desde pequeña me volvía loca el mundo de las fotos y todo lo audiovisual. Perdía muchas horas y me perjudicaba más que me ayudaba. Ahora ya no me pasa, intento llevarlo mejor y desconectar un poco de ese mundo.

Ahora mismo, del 1 al 10, ¿cuán de preparada estás para ser tenista profesional?

Esta pregunta la estuvimos hablando la semana pasada con Xavi y coincidimos bastante. Él me veía un 5 en todo: físico, tenis y mental. Al acabar esta semana lo hemos hablado y, cada partido que pasaba, era como subir un poco la nota. Del 5 al 5’1. Igual esta semana he acabado con un 6 en todo, así que todavía nos queda bastante, sí.

Ahora volverán los focos y la expectativa con Paula Badosa. ¿Vuelve el peligro?

Si llego a ganar este título hace dos años, hubiera sido más peligroso que bueno. ¿Por qué? Porque era inmadura, le hubiera dicho: ‘Ostia Xavi, llevamos tres semanas trabajando y ya he ganado un $60.000’. El pensamiento de una chica joven. Ahora lo que pienso es que he ganado un $60.000, he recibido un premio porque he luchado cada día, pero sigo estando en un 5 o un 6. Hay que seguir trabajando duro y pensar ya en la pretemporada para tener un 2019 muy bueno.

¿Qué te queda por jugar este año?

Disputaré tres o cuatro ITF más con la idea de jugar muchos partidos para retocar cosas que solamente se aprenden en partidos, como la tensión o cómo jugar los puntos: Riba-Roja, Sevilla, igual uno en Noruega y, por último, Sant-Cugat.

Cuando vayas a Riba-Roja y juegues primera ronda, ¿cómo harás para no pensar en este título?

Muy fácil. Primero voy descansar esta semana y luego iré con la mentalidad de volver a picar piedra. Otro torneo más con las mismas ganas de seguir mejorando.

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