Mikhail Youzhny, la despedida definitiva del coronel del tenis

El jugador ruso se despidió del tenis profesional en San Petersburgo. Repasamos una carrera prolífica en éxitos y momentos inolvidables.

Mikhail Youzhny en su retirada profesional. Foto: zimbio
Mikhail Youzhny en su retirada profesional. Foto: zimbio

Pocos jugadores han conectado tanto y de forma tan peculiar con el público, como Mikhail Youzhny. Uno de los luchadores más aguerridos de los últimos lustros en el circuito ATP se despide con la cabeza alta por una carrera deportiva tan dilatada como exitosa. Hijo de militar, este moscovita nacido en plena Guerra Fría fue un orgullo para una nación en constante búsqueda de la recuperación de su grandeza perdida. Youzhny fue criado en una disciplina soviética que forjó un fuerte carácter y moldeó a una persona tremendamente trabajadora. Fue consciente de que sus éxitos tenían una repercusión notable en la Rusia herida en la que desarrolló su adolescencia e incorporó a sus rutinas un saludo militar cada vez que ganaba un partido.

Supo forjarse una identidad y actuar consecuentemente, siempre con gran respeto hacia el rival y nobleza en el esfuerzo. Forman parte de su leyenda esos enfrentamientos repletos de tensión con un Rafael Nadal con el que llegó a tener un 3-3 en el head to head, aunque ha acabado con un 13-4 a favor del balear. Alcanzó los cuartos de final en todos los Grand Slams, llegando a semifinales en US Open 2006 y 2010. Uno de sus grandes sueños era cosechar una medalla olímpica para su país y se quedó cerca, llegando a los cuartos de final en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Se redimió siendo parte fundamental de las Copa Davis 2002 y 2006 ganadas por Rusia, llegando a cosechar el quinto punto de la final de 2002 ante Paul-Henri Mathieu, en uno de los momentos cumbre de su carrera.


Mikhail se retira a los 36 años porque no se siente competitivo, después de años intentando reponerse de lesiones y alcanzar su mejor nivel, ése que le llevó a situarse como el mejor octavo jugador del planeta en 2008. Ostenta diez títulos en su palmarés, destacando los de Rotterdam 2007 y Valencia 2013. Su mejor rendimiento se ha producido en eventos indoor sobre pista rápida aunque también supo rendir a un gran nivel en tierra batida. De su tenis nunca se olvidará ese revés tan poco ortodoxo pero muy efectivo, en el que acompañaba la mano izquierda haciendo dudar al aficionado si golpeaba a una o dos manos.

Plástico en el servicio, generoso en el esfuerzo y haciendo de la garra y el coraje su mejor arma, Youzhny se va con la espinita de no haber podido ganar nunca a Roger Federer, su gran bestia negra al perder la friolera de 17 encuentros contra el suizo. Sí sabe lo que es vencer a Novak Djokovic, al que derrotó en tres ocasiones, destacando la de Rotterdam 2010, cuando Djokovic ya estaba a un alto nivel. Aunque si una imagen resume bien la personalidad del ruso, es la que le hizo saltar a la fama incluso para las personas ajenas al mundo de la raqueta.

Fue en el Miami Open 2008, enfrentándose a Nicolás Almagro en un maratoniano encuentro en el que terminó saliendo victorioso a pesar de la brecha que se abrió en la cabeza al golpearse repetidamente con la raqueta. Generó estupor en todo el planeta y su pose de "chico malo" del circuito cobró fuerza, asociándose inmediatamente a una educación deportiva soviética. Mikhail Youzhny ha sabido moderar su temperamente y tener una buena carrera; le ha costado dar el paso de su despedida y no ha podido hacerlo rindiendo al nivel que hubiera deseado, pero perdurará en el recuerdo su legado como tenista.

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