Coric mete a Croacia en la final de Copa Davis

El croata rescata al conjunto balcánico en un quinto punto ante Tiafoe cargado de drama y emoción. Los de Zeljko Krajan viajarán a Francia en la final de noviembre.

Borna Coric, el héroe croata. Fuente: Getty
Borna Coric, el héroe croata. Fuente: Getty

La antigua Copa Davis está empeñada en despedirse a lo grande nos ha vuelto a regalar una tarde para la historia. Tras el derrumbamiento de Marin Cilic ante Sam Querrey, era el turno de ver si Borna Coric estaba preparado para cargar con el peso de todo un país en la mochila. ¡Y vaya si lo está! El de Zagreb superó en cinco mangas a un Frances Tiafoe que demostró tener un talento bárbaro para afrontar situaciones adversas (6-7, 6-1, 6-7, 6-1, 6-3). El marcador lo dice todo: dos grandes jugadores inmersos en una batalla épica donde solo pudo ganar uno. Croacia pasa a la final y Estados Unidos cae de pie y con honores.

Ya de entrada, aunque aquí no tuviéramos favoritos, algo en el estómago se nos removió cuando un joven de 20 años y otro de 21 eran los elegidos para definir una semifinal de Copa Davis. Coric o Tiafoe. Croacia o Estados Unidos. La caída de Cilic ante un gigante Querrey nos regalaba un choque con todos los aliciente posibles para cerrar la jornada del domingo. Un duelo sin precedentes (era la primera vez que se enfrentaban) ponía en juego una cita impagable ante Francia el próximo mes de noviembre. Al ser en tierra batida y teniendo en cuenta el ranking, todo el mundo miró a Borna como el candidato a vestirse de héroe. Pero esto es la Davis y ya sabemos lo que eso significa.

El primer set ya nos lo dejó claro. De salida, Frances se coloca 4-1 haciendo un juego completo y preciso desde la línea de fondo que quizá el balcánico no esperaba encontrarse. Le costó al segundo mejor jugador de Croacia entrar en el partido, pero lo hizo, puso el 4-4 y devolvió las piezas a su estado inicial. ¿Entonces cómo pudo perder el set si venía con la dinámica correcta? Lo primero, ‘gracias’ a los 26 errores no forzados que cometió durante el parcial, algo que sí o sí se debe pagar. Y lo segundo, debido a un tiebreak horripilante donde ni siquiera pudo sumar un punto. ¡7-0! Tiafoe cogía el reto por los cuernos y dominaba la gran función.

Cuando un jugador pierde un set de esta manera, lo normal es que la cabeza se derrumbe. Le había pasado a Cilic hace unos minutos, cuando con 5-1 en el tiebreak del segundo parcial, quebró todas sus opciones y terminó cayendo en cuatro mangas de manera inexplicable. Fue todo mental. Lo mismo pudo haberle pasado a Coric, pero su reacción fue completamente distinta. Salió al segundo set con ganas de morder, de tirar más, de fallar menos y de darle a su país un último punto a la altura. El marcador lo dice todo: 6-1. El estadounidense tan solo pudo firmar 11 puntos en toda la manga, además de quedarse a cero en bolas ganadas con segundo saque. Bajó el nivel y lo pagó, uno a uno.

Tercer set, el que dicen que suele vestirse de definitivo. Si lo pierdes, solo la épica puede salvarte. Pareció cogerle Coric el gusto al combate y se planto con 5-4 para demostrarlo… pero la teoría y la práctica se vieron enfrentadas de nuevo. Tiafoe sacó la garra y forzó el tiebreak. Este desempate sería muy diferente al del primer parcial. Para empezar, ambos jugadores sumarían puntos, pero sería finalmente el de Maryland quien se lo apuntaría con un 13-11 ajustadísimo. La situación era inverosímil. Estados Unidos, que estuvo a dos juegos de caer eliminada 24 horas atrás en el partido de dobles, se encontraba ahora a un solo set de la final. Sorpresas que te da el tenis y la vida.

Otro golpe moral para Coric, ¿otra reacción del croata? Exacto. Tiene tan solo 21 años, el peso de jugar en casa y un país detrás. Tiafoe, en cambio, hoy salió sin nada que perder y con el único plan de ser competitivo. Uno ya había cumplido, el otro faltaba por ver. El de Zagreb se agarró a su gente y volvió a ofrecer un monólogo sobre polvo de ladrillo, otro 6-1 incontestable que manda el duelo al quinto parcial sabiendo que aquella guerra superaría las cuatro vueltas al reloj. Precioso todo, pero solo podía ganar uno. Ese fue Coric, quien después de tanto remontar por fin se atrevió a dominar a su rival desde el inicio y con un 6-3 envió a su país a su segundo final de Copa Davis en los tres últimos años. En noviembre deberán a Francia para intentar que el vigente campeón no despida con doblete una competición inolvidable.

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