Carla Suárez: “No he disfrutado en ningún momento”

La jugadora española quedó eliminada del US Open y se quejó duramente del ruido en la Artur Ashe. “Ni siquiera podía escuchar el golpeo de la bola”.

Carla Suárez se despide del US Open. Fuente: Eurosport Palyer
Carla Suárez se despide del US Open. Fuente: Eurosport Palyer

Al séptimo intento tampoco pudo ser. Carla Suárez cayó en los cuartos de final del US Open 2018 a manos de Madison Keys, la vigente subcampeona. Fue un partido ajustado que se decidió por detalles a favor de la estadounidense, quien supo gestionar mejor las condiciones del lugar. Y dentro de esas condiciones entra en juego también el continuo ruido que parece cohabitar en la Artur Ashe en cada jornada. Una distracción que sufrió la española desde el principio hasta el final y que le costó decir adiós al último Grand Slam de la temporada.

“Jugué aquí hace dos días y esto no era así. Me quejé dos o tres veces, pero podría haberlo hecho mil. Podía haberme quejado todos los puntos que jugué, aunque al final el ruido también era para Madison. No disfruté nada, desde el minuto uno al último. Vale que la gente pueda hablar, pero lo que es una falta de respeto es que la gente todavía esté yendo a sentarse o caminando por ahí durante los puntos”, subrayó la canaria en declaraciones recogidas por El País.

“Ha habido un momento que le he dicho a Madison: vamos a jugar, porque si tenemos que esperar a que se siente todo el mundo no jugamos. Te estás jugando lo que te estás jugando y la gente está así, no lo entiendo. Y no lo digo porque haya perdido, porque aquí he perdido 6-0 y 6-0 y disfruté”, reconoce la española que más lejos llegó en el cuadro individual.

“Cada uno viene y decide lo que hace, si quiere ver el tenis o bien cenar, pero no se debe hablar durante el punto. ¡Yo ni siquiera escuchaba mi golpeo! Y el otro día escuchaba los gritos de Sharapova perfectamente. He ganado un juego y ni me he enterado, porque no oía al árbitro. Me cuesta creer que hoy la gente haya estado pendiente del partido, de verdad, me sabe mal”, añadió la grancanaria, quien de nuevo vio su techo marcado en los cuartos de final de los Grand Slams.

Siete intentos fallidos en su historial y una espina que parece cada vez más complicada de sacar con el paso del tiempo. “Ya no me gusta la sensación de haber llegado a cuartos, no quiero ser la que llega a los cuartos y ya está. Una está satisfecha, pero me van a decir: Carla Suárez, la de los cuartos de final, y no quiero que se me recuerde por eso. Me gustaría pasar esa barrera porque tengo una espina clavada y duele”, afirmó la jugadora de 30 años.

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