El día en que Pete Sampras vomitó ante los ojos de todo el mundo

Recordamos el día en que Sampras vomitó en el tiebreak del 5º set de su partido ante Corretja en el US Open y el motivo que le provocó esa indisposición.

El día en que Pete Sampras vomitó ante los ojos de todo el mundo.
El día en que Pete Sampras vomitó ante los ojos de todo el mundo.

5 de septiembre de 1996. Pete Sampras salta a pista para enfrentarse en los cuartos de final del US Open a Alex Corretja. El norteamericano, por aquél entonces número 1 del mundo, no lleva un gran año en cuanto a Grand Slams ya que a pesar de haber llegado por primera vez a semifinales en Roland Garros y plantarle cara a Kafelnikov, pierde en Wimbledon por primera vez en cuatro años y podría acabar el año sin sumar ningún grande. En segunda ronda, Jiri Novak le llevó a cinco sets y rozó la sorpresa pero llegado a esa ronda, Pete era favorito para superar a Corretja. Lo que iba a ocurrir esa noche no se le olvidará nunca a todos aquellos que estuvieron presentes en el partido.

Alex comienza fuerte el encuentro. Llega a sacar con 5-4 a favor y tuvo dos bolas de set que no pudo aprovechar. Sampras forzó el desempate y se apuntó a su favor la primera manga. El español no le perdió la cara al duelo y fiel a su estilo, luchó cada punto y siempre creyó en la remontada. En el segundo set, con 6-5 en el marcador, Alex rompe el saque de Sampras e iguala el marcador. Por si fuera poco, Corretja hace exactamente lo mismo en la tercera manga y se vuelve a apuntar por 7-5 el set y mete el miedo en el cuerpo a los presentes, que veían como su ídolo rondaba la derrota en su propia casa.

Sampras logra un break en los primeros juegos del cuarto set que le permite ir con tranquilidad de saber que se encontraba por delante y manteniendo a raya a Alex. De esta forma, el partido se decidiría en un quinto set de altísima tensión, donde el calor y la extrema humedad que caía en Nueva York esa noche también fueron partícipes de aquél maravilloso espectáculo que estaban ofreciendo los dos tenistas. Después de casi cuatro horas de partido en lo que era ya el encuentro más largo de todo el torneo, el pase a semifinales se iba a decidir en un desempate de alto voltaje. Con 1-1 en el marcador, Pete anda en círculos en su lado de la pista. La cámara no le pierde detalle. Corretja le mira desde su lado de la pista, esperando el saque y se da cuenta que el estadounidense no está bien. Sampras se acerca a la lona y empieza a vomitar. 19 años más tarde, el propio jugador escribiría en una carta el verdadero motivo por el que había vomitado.

Cuenta Sampras que había noches en las que se despertaba con antojos de comer pizza y hamburguesas. Eran otros tiempos. La nutrición y el acceso a la información no eran los de hoy día y el jugador sucumbió a los excesos la noche antes del partido. No haberse alimentado de forma adecuada hizo que su cuerpo sacara la banderita blanca. Además de eso, al sentirse indispuesto en los minutos antes, Pete pidió una lata de Coca Cola que no hizo sino empeorar la situación en su estómago, provocando ese vómito.

Regresamos al partido. Sampras no iba a rendirse así como así. Un año antes, rompió a llorar en medio de su partido de cuartos de final del Open de Australia ante Courier, al sentirse preocupado por el estado de salud de su entonces entrenador Tim Gullikson, que días antes se había desmayado en uno de los entrenos y descubrieron que era por un tumor que tenía en el cerebro. Pone los vellos de punta al recordar cómo Pete se secaba las lágrimas entre ace y ace. Hablamos por tanto de un tenista hecho de otra pasta. Vomitar no iba a frenarle en su afán por conseguir la victoria, que tenía ya a pocos puntos.

Los siguientes puntos de aquél tiebreak siguen escribiendo la historia 22 años después. El público gritaba enfervorizado. Fue Corretja el primero en tener punto de partido tras una buena subida a la red. Sampras seguía apoyándose en su raqueta, al fondo, consciente de que la derrota casi le había alcanzado. El norteamericano saca y se va a la red a pecho descubierto y salva el match point tras una volea increíble que queda muerta delante de la red. Luego, se marca un tremendo ace con segundo saque que le pone a un punto de la victoria. Corretja, también cansado y presa de los nervios, cometería a continuación una doble falta que entregaría la victoria a Pete en un torneo que acabó ganando, días después. El estadounidense demostró, una vez más, que nunca hay que darle por vencido, por muy mal que pinte la cosa, dejando atrás uno de los momentos más icónicos de la historia reciente del tenis.

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