Kevin Anderson tuvo un complicadísimo debut en el Masters 1000 de Toronto ante el ruso Evgeny Donskoy. Era su primer partido tras la final de Wimbledon. El sudafricano necesitó de 2 horas y 14 minutos para tumbar a Donskoy por 4-6, 6-2 y 7-6(0). Reaccionó bien al set adverso y marchaba con break arriba en el tercero, pero Anderson perdió la ventaja y parecía que podía arrepentirse de ello. No fue así y tras un desempate culminado con un sonoro 7-0 el de Johannesburgo coge rumbo a los octavos de final del torneo canadiense.
El finalista de Wimbledon se escapa de milagro en su debut en Toronto

