Konta y una inoportuna ruptura con el entrenador de moda

La británico decidió hace meses no continuar con Wim Fissette, el hombre que ha devuelto a Kerber a la gloria. La británica habla de ello.

Johanna Konta en 2018. Foto: zimbio
Johanna Konta en 2018. Foto: zimbio

El ser humano no es una máquina perfecta y predecible por lo que no existe fórmula mágica para el éxito. Si bien es cierto que en las últimas semanas Angelique Kerber se ha deshecho en elogios hacia su entrenador, Wim Fissette, el belga no pudo dejar la misma sensación positiva en Johanna Konta, quien decidió poner fin a su relación liberándole para que comenzara a trabajar con la teutona. Los resultados y las sensaciones de Johanna no fueron del todo positivos durante su idilio profesional con Wim, especialmente en la última parte.

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Sin embargo, lejos de rasgarse las vestiduras o replantearse la situación, la actual número 48 del mundo encaja el golpe y no se arrepiente de haber puesto fin a su colaboración con Fissette. "Cada entrenador aborda de una manera diferente el trabajo con sus jugadoras. Hay personas que conectan a la perfección a las primeras de cambio y el trabajo es fácil pero no tiene por qué ser así siempre. No tuve problemas con Wim, nuesta separación fue muy cordial y me alegro mucho tanto por él como por Kerber", comentó la británica en declaraciones recogidas por Express.co.

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Sumida en una profunda crisis desde el inicio de la temporada, la que llegara a ser número 4 del mundo está cerca de salir del top-50 y ni siquiera sobre hierba ha podido encontrar consuelo. "Estoy saludable y muy motivada para seguir mejorando. Mi calendario es muy completo para preparar bien el US Open y tengo la sensación de que el gran trabajo que estoy realizando, tarde o temprano tendrá consecuencias positivas en forma de resultados", desveló con humildad.d

"No me importa el número que haya en mi ranking. Yo estoy disfrutando del desafío que supone volver a lo más alto y estoy dispuesta a trabajar todo lo que haga falta y más para alcanzar mis dos grandes sueños de infancia: ser campeona de Grand Slam y llegar al número 1 del mundo", asegura. No será fácil cosechar tales éxitos en 2018 pero esta actitud constructiva y optimista son el mejor aval para pensar que Johanna Konta puede resurgir de sus cenizas.

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