Julia Goerges: “Mi evolución ha llegado gracias al aspecto mental”

La alemana confirma que es una jugadora distinta gracias a la mentalidad. “En Wimbledon me di cuenta de todo lo que había mejorado estos dos años”.

La vida te puede cambiar en un par de años si confías en tu trabajo y nunca tiras la toalla. A Julia Goerges, le ha pasado. La alemana empezó a ganar muchos partidos al final de la pasada temporada, pero aquello no fue flor de un día. Este 2018 está siendo la confirmación de que todo el talento que guardaba en su raqueta solo era cuestión de tiempo que saliese, como así ha resultado. Ahora ya como una más del top10, la de Bad Oldesloe encara ya torneos como principal cabeza de serie y aparece en las quinielas de favoritas a ganar los títulos. ¿Dónde está el secreto para este salto de gigante?

“El secreto está en comprender mejor y creer más en uno mismo, saber de lo que eres capaz y lo que puedes jugar en la pista. Entender lo que estás haciendo en la cancha y cuáles son los objetivos. Esa es la mayor diferencia. La sensación estar 40 o estar 10 no es muy diferente. El cambio viene en el aspecto mental y la forma en que abordas los desafíos, ahí está la mayor diferencia”, responde la teutona en una entrevista realizada en la web del US Open.

Y es que tan grande ha sido la mejor que incluso en hierba ha rendido bien. “Ya tuve éxito el año pasado llegando a la final del Mallorca Open, y luego ya me vi jugando mejor en Wimbledon. Recuerdo tener dos puntos de partido contra Lesia Tsurenko en la primera ronda, pero no pude ganarlos. Aun así, ya me sentía mejor en el césped. Cuando comencé a practicar este año en césped, los primeros días me sentí realmente feliz de estar entrenando sobre hierba, algo que nunca antes había experimentado. Creo que todo esto se unió y ahí encontré mi juego”, repasa tras firmar esas semifinales hace un par de semanas.

“Jugué más torneos en hierba antes de Wimbledon, algo que también fue agradable y me dio algunos partidos duros contra Ashleigh Barty, Maria Sakkari y obviamente Petra Kvitova. Para mí, Birmingham fue otro gran torneo antes de Wimbledon, así que me sentí realmente preparada. Luego en Londres no tuve un buen sorteo, Monica Puig en la primera ronda. Después de pasar por todos esos partidos, mejoré y me gané estar en semifinales”, subraya la última mujer que intentó y no logró tumbar a Serena Williams.

Fue algo muy especial, sobre todo porque era mi primera semifinal de Grand Slam. Enfrente estaba Serena, alguien que dominando Wimbledon durante mucho, mucho tiempo y ahora regresaba después de ser madre e inmediatamente se metía en semifinales. Bueno, a la final después de ganarme a mí. No estaba muy nerviosa en la cancha, pero sentía que no tenía la experiencia que tenía ella en esa cancha, esa fue la principal diferencia ese día. Será un partido para recordar, ahora tengo muchas ganas de seguir trabajando duro para llegar allí otra vez, tener otra oportunidad y, con suerte, avanzar una ronda más”, afirma la actual número 10 del mundo.

Lo curioso es que Serena, antes de ganarle en Wimbledon, ya le había ganado en París. ¿Qué pasaría si se cruzasen también en Nueva York? “Antes que nada, debo aprender de las dos derrotas que he tenido antes. Creo que lo hice mucho mejor en Wimbledon que en Roland Garros, sentí que mi nivel de tenis era mayor y creo que ella también lo dijo, fue un partido bastante bueno. Pero sentí que todavía tenía mucho que mejorar. Obviamente, aquí se trata de ser agresiva, estamos ante una de las grandes golpeadoras y mejores sacadoras del circuito. Para mí es muy importante mantener una buena estructura en mis juegos de servicio, me hace creer en mis posibilidades y aumentar mis puntos fuertes. Creo que esa podría ser la clave si me vuelvo a enfrentar a ella”, analiza la segunda mejor alemana del ranking.

Sea lo que sea, son ya muchos los que piensan que Goerges está jugando el mejor tenis de su carrera. “Con la victoria contra KiKi Bertens en los cuartos de final fue donde sentí que había madurado mucho como jugadora en los últimos dos años. Había perdido el primer set pero sentía que seguía siendo la mejor jugadora sobre la pista. Aquella reacción tras el primer parcial me demostró lo mucho que había mejorado. ¿Mi mejor tenis? No creo. A finales de 2017 y principios de este año jugué mejor, en cuanto a calidad. En Wimbledon mejoré mucho entre los partidos, entre los sets. Me di cuenta de lo que estaba haciendo y analicé lo que tenía que hacer para ganar cada partido, para cambiar las cosas. Esa es la mayor diferencia entre ahora y hace siete meses”, asegura la mujer que ya está en segunda ronda del WTA de Moscú.

“Ahora es importante volver a la arcilla después de las canchas de césped para adaptarme realmente a las canchas duras después, es un movimiento diferente y creo que siempre tengo un mejor ritmo si vuelvo a la tierra batida primero y luego a pistas duras en lugar de ir directa a las pistas duras. Lo que más me gusta de los torneos de Estados Unidos es que ustedes siempre tienen sesiones nocturnas, creo que eso es lo más emocionante para mí”, concluye.

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