Novak Djokovic abre su corazón en una emotiva carta

Después de ganar su cuarto Wimbledon, el serbio publica una carta en la que explica qué significa este trofeo después de todo lo que ha pasado.

Después de dos años de amarguras, Novak Djokovic vuelve a ser noticia. Y no una cualquiera, la más sonora que podíamos imaginar. El serbio conquistó Wimbledon hace una semana y algunos todavía se frotan los ojos viendo que sí, que por fin el gran campeón de Belgrado ha vuelto a la cima, seguramente para quedarse. Tantas emociones juntas son difíciles de plasmar desde fuera, así que nadie mejor que Nole para abrir su corazón y darnos a conocer cómo vivió aquel domingo en Londres. ¿Qué significa un éxito así en este momento de su vida? Letra por letra, este fue el comunicado que Djokovic nos regaló en sus redes sociales.

“Querida familia y queridos amigos. Estoy escribiendo esta carta en mitad de un cambio de pañales y un libro de dinosaurios. Me gustaría compartir con todos ustedes cómo me sentí después de avanzar en mi camino hasta conquistar Wimbledon 2018.

Antes de nada, permítanme escribir acerca de la sensación de ver a mi hijo en los brazos de mi mujer durante la ceremonia de entrega de trofeos en mi Player’s Box, aquella fue la mejor sensación que he sentido en cualquier otro torneo que haya ganado a lo largo de mi carrera.

Cuando me convertí en padre, uno de mis mayores sueños era tener a mi hijo presente en un estadio viendo a su padre jugar. Por no hablar de ganar trofeos. Ese sueño se hizo realidad hace tan solo unos días. Todo el mundo me pregunta acerca de esto, me pide que le explique la sensación. Debo confesar que es indescriptible, especial, maravillosa, fantástica. Pero sobre todo, es mágica. Cuando pensé que aquel momento no podía ser mejor, de repente gritó: ‘¡Papi, papi!’. Ahí fue cuando me derretí por completo. Quedé abrumado por las emociones. Me siento muy feliz y agradecido por haber vivido una experiencia como esa.

Yo había fantaseado y rezado con que algún día pudiese ganar un Grand Slam delante de mi hijo. Afortunadamente para mí, Tara todavía está creciendo y no veo el momento de que ella me vea hacer lo mismo que vio Stefan.

En mi vida, más o menos, todo lo ocupaba el tenis hasta el día en que me convertí en padre y esposo. Todo lo que hacía estaba enfocada para tener éxito en mi profesión. Cuando me convertí en padre y esposo, mi mundo evolucionó. No cambió, solo se convirtió en más hermoso. Por supuesto, aparecieron nuevas responsabilidades, pero al final del día se abría una nueva dimensión de amor y energía dentro de ti que nunca pensé que existirían. El mayor regalo que uno recibe de Dios es la de empatía, compasión y devoción hacia sus hijos. Pero no todo es tan fácil cuando te conviertes en padre. Se necesita aprendizaje y apertura para alcanzar ese equilibrio perfecto que todos buscan en la vida. Para mí la clave estuvo en el balance entre el tenis, las prioridades y la familia. Mi esposa fue la mujer más servicial y solidaria del mundo desde que dio a luz a Stefan y Tara.

En 2017, la lesión de mi codo derecho fue tan grave que me obligó a estar fuera del circuito durante seis meses. La lesión fue uno de los problemas, el otro gran problema fue la motivación. No tuve problemas para entrenar y disfrutar dentro de la cancha, pero tenía obstáculos mentales cuando tenía que competir. Algún día compartiré en más profundidad a qué tipo de desafíos tuve que enfrentar y cómo me sentí.

Siempre he respetado a las personas que comparten sus momentos más vulnerables como puntos de inflexión en la búsqueda de la verdadera fuerza que inspira al resto de personas. En mi caso, fui muchas veces vulnerable en los últimos años. Todavía soy vulnerable. No me da vergüenza admitirlo, al contrario, me hace más fiel a mí mismo. Me permite acercarme a las personas. Me permite profundizar y analizar lo que realmente está sucediendo dentro de mí. Cuando descubro eso, puedo crear una estrategia para superar el problema y avanzar como ser humano, siendo más fuerte, más sabio y más feliz.

Durante los últimos dos años no fui paciente con mis expectativas en el tenis. No fui prudente con las estrategias. No escuchaba a mi cuerpo diciéndome lo que estaba ocurriendo en mi codo, algo muy serio. Trataba de encontrar soluciones en otro lado, pero la solución estaba dentro de mí. Tras muchos cambios realizados en mi entrenamiento, mi raqueta o los miembros de mi equipos, todavía no sabía si podría volver al nivel deseado. Hubo muchos momentos de duda, pero una parte de mí siempre confió en mis cualidades y capacidades. Afortunadamente, tuve la ayuda de todas las fuerzas divinas que me guiaron en la dirección correcta. Una dirección buena para mí que me trajo paz y equilibrio.

Soy consciente de los esfuerzos y la dedicación que mucha gente ha invertido en mí en los últimos años para que pueda volver al nivel de tenis que me ha hecho ganar otro título de Grand Slam. Me gustaría extender mi mayor aprecio, respeto y amor a todas las personas que han creído en mí y que me han ayudado a ganar el trofeo de Wimbledon. Estoy tremendamente bendecido de atravesar este increíble viaje y ser apoyado por muchas personas en todo el mundo.

Me encanta el tenis. Me encanta la vida"

Novak.

PD: La hierba de la Central de Wimbledon me supo genial una vez más. Solo añadiría un poco de aguacate y ya estaría perfecta :)

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