Gastón Gaudio y una raqueta histórica

Todos recuerdan al argentino lanzando su Wilson al público tras proclamarse campeón de Roland Garros 2005 pero, ¿alguien sabe dónde fue a parar aquella raqueta?

Gastón Gaudio lanzó su raqueta tras conquistar Roland Garros. Fuente: Getty
Gastón Gaudio lanzó su raqueta tras conquistar Roland Garros. Fuente: Getty

Han pasado ya catorce años pero para muchos, sobre todo para los argentinos, aquel 6 de junio de 2004 sigue están muy presente. Gastón Gaudio conquistaba Roland Garros a sus 24 años en una final fratricida ante Guillermo Coria de casi cuatro horas y una remontada épica donde el bonaerense llegó a ir dos sets abajo. Tanta fue la adrenalina acumulada a lo largo de todo el choque que el ‘Gato’ reaccionó de la manera más natural: lanzando su raqueta por los aires. Aquel sería el título más importante de su carrera, el que situaba su nombre entre los cinco mejores del ranking, poniéndole a la altura de otros grandes campeones de su país como Vilas o Sabatini. Sin embargo, una pregunta quedó sin responder: ¿qué pasó con su raqueta?

Esta tremenda historia no podría ser contada sin el maravilloso trabajo realizado por Sebastián Torok en La Nación, periodista argentino que fue siguiendo las huellas de aquella Wilson Hyper ProStaff 6.1 hasta descubrir su paradero. El arma fue a caer a las manos de Alexandre, un parisino ubicado en la butaca B12 del Box Loge que tuvo que luchar con uñas y dientes por amarrar aquel producto. Las entradas le cayeron de rebote debido a que su padre no le entusiasmó mucho la final entre latino, así que no estaba en su mente guardar bajo llave tal reliquia. Alexandre estaba estudiando por aquel entonces, así que decidió poner la Wilson de Gaudio a la venta en Ebay y así pagarse sus gastos. Precio de salida: 10.000€.

Era un precio abusivo, pero seguro que algún fanático del tenis estaría dispuesto a pagarlo. A muchos kilómetros de distancia, en Bariloche (Argentina), Claudio Crusizio llevaba coleccionando algunos de los objetos más simbólicos del tenis argentino desde el año 2002. Era una gran fan de Gaudio, así que cuando descubrió aquella oferta decidió empezar las negociaciones con Alexandre. Pero antes, había que asegurarse de que aquella raqueta era realmente con la que Gastón había logrado hacer historia en París.

“Me bajé todas las fotos que pude de aquella final en la que se viera la raqueta. Me tomé el trabajo de pesar otra raqueta de Gaudio que obtuve en Miami y le pedí lo mismo a Alexandre. El peso fue casi idéntico: 389 gramos, con cuerdas y antivibrador. Le pregunté qué pintura tenía el encordado y concordó: la W de Wilson, la T de Toalson, que era la firma que patrocinaba al jugador de Temperley, y la marca de la cuerda que usaba realmente, Kirschbaum. También coincidía cómo estaba terminada la cinta adhesiva roja del tourna grip y hasta tenía en el interior pegado un calco blanco con el número 27, de la tensión que usaba Gastón. No había dudas, ¡estaba 101% seguro, era ésa!".

Por un precio que Claudio no quiso destapar (aunque afirmó que fueron menos de 10.000€) ya solo faltaba recogerla. Le pidió a su amigo Sergio que fuera hasta París a hacer el intercambio, con la mala suerte de su compañero fue abordado por unos ladrones y perdió todo el dinero justo el mismo día del cambiazo. No problema. El dinero saldría de su bolsillo, pero su amigo Claudio no iba a quedarse, de ninguna de las maneras, sin aquella mítica raqueta. Tiempo después, cuando la historia cobró vida, cierto fue que Alexandre acabaría arrepentido de venderla. Muestra de ello fue la petición directa del parisino a Claudio rogándole que no le contactara nunca más.

Solo con esto ya tendríamos todos los ingredientes para que este relato se convirtiera en leyenda, pero falta el broche de oro. Sucedió en el año 2008, cuando el mismísimo Gastón Gaudio acudió a Bariloche a disputar una exhibición y se encontrara con Claudio y aquella raqueta que cuatro años atrás le había hecho campeón de Roland Garros.

"Ahí se la di para que la usara. Comimos un asado. Y me autografió el grip. Le pregunté por qué la tiró y no sabía bien, pero me dijo que fue una liberación después de tanto sufrimiento. Es una pieza histórica para el tenis argentino y a Gastón lo alegró saber que la tiene un argentino". Una final feliz para la auténtica responsable de que hoy Gastón Gaudio sea historia del tenis argentino y de Roland Garros.

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