Djokovic encuentra sensaciones ante Ramos

Novak Djokovic derrota a Albert Ramos (6-1 7-5) y se ubica en los cuartos de final de un torneo ATP por primera vez en 2018.

Roma sigue viendo a Novak Djokovic ganar. Parece que el serbio tiene claro cómo salir de la situación actual y a pesar de las derrotas, su insistencia por seguir compitiendo le está llevando a ganar más partidos. El balcánico derrotó a Albert Ramos por 6-1 y 7-5, con un primer set muy dominante y un segundo algo más dubitativo, sumando así tres victorias seguidas por segunda vez en 2018 después del Open de Australia.

En su proceso de recuperación en su tenis y su confianza, Novak Djokovic necesita, como todo deportista, tener la sensación de que está compitiendo bien, de que traduce las intenciones en una victoria, pero también pequeños triunfos mentales a la hora de sentir un punto menor de vulnerabilidad que producen las derrotas o la inactividad por lesión. En esas está el exnúmero 1 del mundo. Y poco a poco parece estar contactando con los puntos de inflexión.

El de Belgrado, que enfrentaba a un jugador, debe constar, con problemas de confianza en su juego y en su temporada como es Albert Ramos, pudo construir un partido de pocas dudas, donde el marcador, los momentos importantes, ayudaran a darle vuelo a su juego. Es evidente que las sensaciones tenísticas no se transforman sin resultados ni capacidad para rendir bajo presión, de reaccionar ante momentos comprometidos. Y Djokovic ganó los dos primeros puntos de break de los que dispuso.

Ese factor tiene que ser sin duda un pequeño bastón que le permita apoyarse para seguir probando cosas. Como tambien es indudable que su calidad va a ir floreciendo con mayor frecuencia en este proceso, las piernas y la cabeza necesitan esos pequeños detalles competitivos que, aunque a trompicones, como pasaría en la segunda manga, va haciendo suyas. Lo visto en la primera manga sumó determinación al resto y turnos al saque de gran seguridad.

Ante un jugador que reconoce la superficie con naturalidad como Ramos, que se mueve, se desliza y varía alturas con consistencia, el serbio, con varias semanas de rodaje sobre arcilla, fue tomándole un punto de mayor frescura a su derecha. Buscó más paralelos, activó más sus golpes de ataque y fue probando más cosas. Por delante en el marcador, marcó distancias en cuanto a la confianza y pudo darle ritmo a su juego.

En un segundo set algo más particular, sacando para partido y perdiendo el servicio, Djokovic tuvo un juego al servicio algo extraño y tuvo que cerrar el choque tras romper inmediatamente después. No es una victoria cualquiera. Es la segunda vez que Djokovic suma tres victorias consecutivas en 2018 y la primera que llega a los cuartos de final. Sin duda, una gran noticia para él en un torneo importante y en vísperas de Roland Garros. Enfrentará a Kei Nishikori por un puesto en la semifinal del torneo italiano en una re-edición del partido de la semana pasada en Madrid, donde el serbio salió victorioso.

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