Un motivado Djokovic derrota a Nishikori en Madrid

Djokovic ofrece un muy buen nivel ante Nishikori. Dominante con sus golpes y dictando el ritmo de los intercambios, el serbio se gustó ante el nipón.

El gran duelo de la jornada en Madrid, correspondiente a la primera ronda del torneo, entre Kei Nishikori y Novak Djokovic, vio al exnúmero 1 serbio mostrando un ritmo y una intención esperanzadoras de cara al futuro. Motivado y muy lúcido en todos sus golpes, Djokovic ofreció una mejorada, muy mejorada imagen en su debut en la capital de España. Las sensaciones que mostró Nole durante gran parte del choque (que hizo suyo por 75 y 64) fueron notablemente positivas, todas en base a poder elegir el ritmo al que se jugaba la cita.

Porque esa fue la razón que explicó una victoria que puede resarcir al serbio en su actual momento, y la que pueda cargarle de argumentos para pensar que, efectivamente, necesita medirse en grandes escenarios para adquirir el ritmo necesario que le permita competir en Roland Garros con garantías. Ante Nishikori, también inmerso en un proceso de recuperación de su mejor nivel, Djokovic impuso su más característico rasgo en su manera de dirigir los golpes. Con los pies plantados, puso a Kei a correr.

El partido arrancó muy igualado pero se comenzó a transmitir la sensación de que el nipón necesitaba de más energías y actitud, también una marcha de juego, para desbordar a Djokovic, para ponerle en posiciones comprometidas. Es ahí donde Novak se encontró muy cómodo, con un feeling especial cuando golpeaba quieto, desde el centro de la pista, ordenando y mandando la pelota a las esquinas con muchísima facilidad para cambiar direcciones, para jugar con ángulos cortos en los tiros cruzados.

Y poder hacerlo con el marcador a favor, fue doblemente positivo para el de Belgrado. El exnúmero 1 del mundo ofreció su mejor nivel en el tramo más importante. Con 5-4 a punto estuvo de hacerse con el set, para seguir forzando y mostrar un temple propio de tiempos mejores. En el alambre de la primera manga, Djokovic mantuvo el equilibrio. Y se hizo con la primera manga.

La segunda, además, vio a Nishikori con una actitud diferente, peor no tuvo ni se tradujo en ventajas en el marcador. Djokovic mantuvo la compostura y el ritmo. Fue común ver a Nole, mucho tiempo después, pegar estirado, enviar pelotas a las líneas, abrir la pista y cerrarla en pocos golpes, originando un tipo de encuentro dominante, la palabra que durante tanto tiempo viene buscando en su diccionario el campeón de Roland Garros 2016.

Noticias más que positivas para Novak Djokovic.

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