Galo Blanco: “Thiem tiene todavía mucho margen de mejora”

El asturiano habla sobre su experiencia con Thiem en los banquillos. Además, propone acabar las temporadas en octubre para darle más descanso a los jugadores.

La experiencia de Galo Blanco en los banquillos no ha parado de ganar prestigio desde que decidiera colgar la raqueta como jugador. Después de dirigir las carreras de Jurgen Melzer, Milos Raonic, Elias Ymer o Karen Khachanov, ahora el español se ha puesto al mando de uno de los barcos más potentes de la flota. Junto a Gunter Bresnik se encarga de entrenar a Dominic Thiem, actual número 6 del mundo, con quien hace una semana conquistaba el título de Buenos Aires. Hace unos días en Río no tenía la misma suerte siendo derrotados en los cuartos de final ante Verdasco, pero el técnico sí tuvo tiempo para hablar con Tenis News acerca de su nueva aventura y algunos otros temas candentes de la actualidad.

Dominic Thiem, un tenista ya asentado en la élite. ¿Qué necesita? “Al final del día tratamos simplemente de trabajar. No me gusta trazar objetivos a largo plazo, me gusta vivir el día a día, torneo a torneo. Creo que así es como se consigue ir mejorando cada día”, responde Blanco. “Lo bueno de Dominic es que todavía tiene mucho espacio para mejorar, aunque ya sea uno de los mejores jugadores del mundo. Justo en eso en lo que estamos enfocando nuestro trabajo, ahora necesita ser más sólido, más consistente y mantener su nivel más alto durante más tiempo en la cancha”, asegura.

Muchos opinan que el gran salto que se espera de Thiem es el de mayor rendimiento en superficies que no sea la tierra batida. “Para ser honesto, Dominic tiene mucho más exitoso en tierra batida, pero creo que puede jugar en cualquier superficie. Hoy las canchas no son como eran en el pasado, cuando las pistas duras eran rápidas, las cubiertas eran muy rápidas y la hierba era ultra rápida. Hoy es todo más lento y es muy fácil jugar desde la línea de fondo. Pero es verdad, es un hecho que él tiene más victorias sobre la tierra batida que en cualquier otra superficie. Una vez que empiece a mejorar seguro que los resultados sobre otras superficies terminarán llegando”, señala el técnico de 41 años que también acompaña a algunas semanas a Andrey Rublev.

“Todo jugador va ganando experiencia conforme va envejeciendo, va aprendiendo de los errores”, indica con la voz de la experiencia. “Él ahora entiende mucho más la forma en la que debe jugar y competir contra los diferentes tipos de jugadores. El año pasado, por ejemplo, ya pisó su primera final de Masters 1000, en Madrid. La próxima vez no será una novedad para él, no sé si la ganará, pero seguramente jugará mejor. Siempre que usted hace algo por segunda vez es más fácil de hacer. Uno sabe cómo manejar mejor las situaciones. Todavía es joven, es uno de los más jóvenes del top10 y, con seguridad, todavía mejorará mucho más con el tiempo”, valora el campeón de San Marino 1999, su único título ATP.

Pero claro, Thiem es muy diferente al resto de diamantes que han pasado por sus manos. ¿Cómo elegir el método preciso para cada hombre? “Todo entrenador tiene que intentar sacar lo mejor de su jugador, no puedes darle las mismas instrucciones a Dominic que a Kachanov, o que a Andrey, cada uno tiene su ritmo. Tal vez sí puedas forzar más a uno que a otro, por estar más maduro o preparado. El hecho es que cada jugador es diferente, no importa si viene de Rusia, de Brasil o de Argentina, lo más importante es tratar de sacar lo mejor de ellos, trabajar muy duro, hay que entender que aquí tenemos a muchos jugadores batallando todos los días para ser mejores que tú. Por mi experiencia, el trabajo duro siempre tuvo su recompensa”, recuerda.

Con Karen Khachanov, su último jugador, compartió más de tres años de aventuras que terminaron al finalizar el 2017. “Viajamos juntos tres años y medio y en noviembre decidimos cerrar nuestra asociación. Vedran Martic era quien lo entrenaba antes de mí y Karen me dijo que le gustaría viajar con él, así que me pidió permiso para seguir trabajando en la Academia. Como desarrollamos una óptima relación después de tres años y medio de trabajo, yo lo permití. Hoy trabajan juntos y utilizan nuestra estructura”.



Junto a Fernando Vicente y otros técnicos trabajan a destajo desde la Academia 4Slam, en Gavà (Barcelona). Una ciudad a la que muchos acuden en busca de aprendizaje. “Tenemos muchas pistas de tenis, luego el tiempo también ayuda bastante, tenemos muy pocos días de lluvia y eso facilita la práctica del deporte en pistas abiertas todas las horas quieras. En los últimos 25 años nos han llegado jugadores buscando Barcelona para poner su base de entrenamientos y, por suerte, aquí es mucho más fácil encontrar compañeros de entrenamiento en alto nivel. Al final el secreto es que trabajamos muy duro, sin trabajo duro es imposible llegar a ningún lugar”, subraya Galo.

Pero el gran apunte de la entrevista llega a la hora de hablar del calendario ATP y su extrema exigencia. “Al final todos son libres para elegir cuántos y qué torneos disputar. En mi opinión, creo que estamos iniciando el año muy temprano y acabando muy tarde, por ejemplo, este año iniciamos la temporada el 25 de diciembre, habiendo terminado la temporada anterior el 28 de noviembre. Sólo tuvimos un mes para descansar y trabajar. Los jugadores quieren y necesitan descansar pero, por unas cosas o por otras, siempre acaba sobrando muy poco tiempo para que descansen. Deberían reducir el calendario y tratar de cerrar la temporada en octubre”, concluye.

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