Roger Federer no entiende de resacas

El suizo Roger Federer consiguió vencer al italiano Andreas Seppi por 6-3 y 7-6 (3) y acceder a la gran final del ATP 500 de Rotterdam. Dimitrov será su rival mañana.

Roger Federer en Rotterdam. Foto: Getty Images
Roger Federer en Rotterdam. Foto: Getty Images

Cuando alguien se pasa toda la noche celebrando una gran hazaña como la que hizo Roger Federer en el día de ayer, lo más normal es que al día siguiente se tenga una resaca del quince, como se suele decir. Pues bien, el actual número uno del mundo no entiende de resacas ni de nada por el estilo. El jugador nacido en Basilea consiguió acceder a la gran final del ATP 500 de Rotterdam, jugando a un tenis muy sólido y con pocos errores.

En semifinales, su rival fue el italiano Andreas Seppi, un jugador muy experimentado en el circuito y que la irregularidad tenística y mental le ha impedido alcanzar cotas más altas en su carrera deportiva. Así, y ante un rival al que conoce mucho, Roger Federer comenzó muy acertado con el servicio y mostrándose muy seguro en cada subida a la red, apretando a su rival en cada servicio y exprimiéndole para que ofreciese su mejor versión. El tenista transalpino aguantaba su servicio con muchísimas dificultades a pesar de que el suizo se mostraba tranquilo y sin demasiada voracidad al resto, pero todo cambió mediado el primer parcial.

En el momento justo, Federer aprovechó una concesión de su rival para conseguir el break, una rotura que le propició una ventaja suficiente para lograr cerrar la primera manga. El jugador helvético se limitó a mantener su servicio con unos altos porcentajes y terminó adjudicándose el primer set por un contundente 6-3 en 36 minutos de partido.

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Ya en el segundo set, el tenista helvético se mostró algo más errático con el servicio, con la red y, con sus golpes desde el fondo de la pista, lo que provocó un mayor número de errores no forzados y una mayor igualdad en el set. El jugador italiano se mantuvo al mismo nivel que en el parcial anterior, y todo marchó igualado durante la mayor parte de la manga. Sin embargo, y pese a no mostrar su mejor nivel de juego, la leyenda suiza posee una cualidad innata de los campeones, la de hacer "magia" en cualquier momento del partido y, en esta ocasión repitió el truco de reservarse lo mejor para el final.

La dinámica que cogía el partido indicaba que todo se resolvería en el tie-break y así fue, Roger consiguió elevar su nivel de confianza y comenzó a meter en serios problemas a Seppi que contra todo pronóstico se vio impotente ante la solidez de su rival que con un parcial de 7-6 (3), cerró el set, el partido y por tanto, su clasificación para la gran final.

Su rival en la gran final de mañana será el búlgaro Grigor Dimitrov, que en el día de hoy consiguió deshacerse del belga David Goffin por 6-4 y 0-1, tras tener que retirarse su rival en el segundo set por una lesión ocular. El head to head entre Federer y Dimitrov está en estos momentos 6-0 a favor del número uno del mundo.

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