Feliciano y Carreño acercan el objetivo

España se lleva el punto de dobles y domina la eliminatoria 2-1 ante Gran Bretaña. Mañana Albert Ramos buscará poner la guinda ante la gran revelación, Cameron Norrie.

España afrontará el último día de competición en Marbella con 2-1 a favor ante Gran Bretaña. Pablo Carreño y Feliciano López fueron superiores de principio a fin ante Jamie Murray y Dominic Inglot (6-4, 6-4, 7-6) y dejaron así el tercer punto de la serie en el banquillo local. De no ser por la resurrección de Cameron Norrie este viernes, el conjunto de Sergi Bruguera estaría ya en los cuartos de final de la Copa Davis, pero esta competición es una sorpresa constante, así que toca seguir peleando por todo. Mañana Albert Ramos abrirá fuego a partir de las 11:00 hora local con el reto de dejar sentenciado el pase a la siguiente ronda.

Lo primero que sabíamos antes de empezar el encuentro era que España estrenaba hoy pareja en el circuito. Pablo Carreño y Feliciano López, dos jugadores que nunca antes habían competido juntos, saltaban a la arcilla de Puente Romano para poner a los nuestros por delante en la eliminatoria. Aquel sería el 27º invento en dobles desde que Emilio Sánchez y Sergio Casal disputaran su último encuentro juntos en la competición (1995). Desde entonces, muchas pruebas fallidas y pocas alegrías en una modalidad que no nos ha sonreído demasiado en los últimos tiempos. En las dos últimas series, ante Croacia y Serbia, vimos cómo las duplas formadas por Feliciano-Marc y Carreño-Marc no lograban el objetivo. Hoy sin Marc, el tablero reunió a los dos que faltaban.

Y la verdad es que no les fue mal. Sacando muy bien, restando mejor y repartiéndose el protagonismo y el peso de la responsabilidad, el asturiano y el toledano demostraron una gran compenetración a lo largo de los juegos, representando la clásica historia del veterano y el pupilo que se hacen más fuertes si unen fuerzas. Por momentos parecía que Jamie Murray podía hacer girar el menú, pero los nervios de Dominic Inglot impedían la revolución británica. El sol, el público y todos los factores acompañaron para que los dos primeros sets cayeran de lado del conjunto local, una grandísima noticia que, sin embargo, no aseguraba nada. Que se lo pregunten a Bautista.

Pero no estaba el cuerpo para más sobresaltos. Hoy no. El tercer parcial fue más disputado, demostrando que los ingleses no se iban a rendir tan pronto, pero de nuevo los españoles sacaron el colmillo en el momento clave para cerrar la victoria sin ceder una sola manga. El dobles, esa categoría que tantos problemas nos ha generado en la última década, hoy nos sonreía en Marbella para dejar a la Roja a un pasito de los cuartos de final. No hay que celebrar todavía, falta un punto, el que mañana peleará Albert Ramos ante Cameron Norrie para vengarse de su triunfo de ayer y para correr el telón en Puente Romano con final feliz para los locales.

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