Rebeka Masarova, campeona de Roland Garros Junior nacionalizada española

La prometedora jugadora suiza ha decidido competir bajo bandera española a partir de ahora, compartiendo nacionalidad con su madre.

Rebeka Masarova en Australia. Foto: zimbio
Rebeka Masarova en Australia. Foto: zimbio

Sorpresa mayúscula. Solo así puede calificarse una noticia que ha de ser rebuscada ya que se ha llevado con total discreción por todas las partes implicadas. Rebeka Masarova competirá a partir de ahora bajo bandera española. La nacida en Suiza e hija de padre eslovaco es española a todos los efectos. Masarova nació y se crio en Basilea, teniendo en Roger Federer a su gran modelo a seguir pero la influencia de su madre, española de nacimiento, ha pesado mucho en esta esperanzadora decisión para los aficionados ibéricos.

Tiene 18 años, ocupa el puesto 431 en el ranking WTA y lleva años teniendo en España su centro de operaciones. La calidad de las instalaciones, clima benigno y entrenadores de gran nivel que hacen de la piel de toro uno de los principales centros tenísticos a nivel mundial, sedujo a Masarova hasta el punto de elegir este país como aquel al que representará en el futuro. Duro varapalo para una Suiza que concedió invitaciones a torneos celebrados en su territorio a esta pequeña prodigio del tenis.

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Se enamoró de este deporte cuando vio la final a Federer en la final de Wimbledon 2003. La ciudad en la que residía se volcaba con ese joven que asombró a una niña absorta ante el espectáculo. Pronto quiso emularle y empezó a entrenar, dejando claro que tenía un talento natural para el deporte de la raqueta. Ha dominado el circuito ITF en una época de gran competencia y asombró al mundo en 2016 con su título en Roland Garros Junior, venciendo en la final a la estadounidense Amanda Anisimova por 7-5 7-5.

Imbuida en una espiral de confianza sobre tierra batida, Masarova aprovechó la invitación recibida por el torneo WTA International Gstaad, donde ganó a nombres tan ilustres como Jelena Jankovic, Anett Kontaveit y Annika Beck, siendo derrotada por Viktorija Golubic. La ilusión inundó el corazón de los Alpes pero con esta decisión, habrá dejado de latir del disgusto que supone ver a su principal argumento de futuro emigrar a España.

Cauta y paciente, Masarova ha querido construir el edificio de su carrera profesional desde los cimientos, sin dar pasos en falsos y alejándose del ruido mediático lo más posible. Su escaramuza triunfadora no tuvo continuidad, siendo conscientes en su equipo de la necesidad de seguir trabajando en aspectos físicos y técnicos para poder competir con continuidad al máximo nivel. En el Open de Australia Junior 2017 volvió a demostrar que tenía armas más que suficientes para hacer algo importante, al presentarse en la final haciendo gala de un gran tenis. Perdió contra Marta Kostyuk por 7-5 1-6 6-4 y apostó por dar el salto definitivo al circuito profesional con la disputa de torneos ITF.

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Los aficionados españoles pueden estar relamiéndose ante la posibilidad de contar con una jugadora de este nivel. Paula Badosa, Aliona Bolsova o Paula Arias son los otros nombres que vienen pegando fuerte y aspiran a legitimar a España en la élite. Si Rebeka Masarova tiene una progresión como la que se espera en los próximos años, pronto podría ser llamada para la disputa de la Copa Federación bajo la bandera española. El futuro es prometedor.

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