Las wildcards mejor aprovechadas

Repasamos algunos de los capítulos históricos en los que jugadores invitados por la organización del torneo terminaron la semana cargados de éxito.

Ivanisevic vivió en Londres el mejor momento de su carrera. Fuente: Getty
Ivanisevic vivió en Londres el mejor momento de su carrera. Fuente: Getty

Gael Monfils no tenía muy claro si podría o no arrancar la temporada 2018 dentro de una pista de tenis. Apartado de las canchas desde el pasado US Open, el francés llevaba cuatro meses sin competir, pero justo una semana antes del inicio del ATP 250 de Doha, el parisino decidió pedir una WC a la organización para probarse, dando como resultado su séptima corona como profesional precisamente en un lugar donde acumulaba tres finales perdidas. Aprovechando esta historia de comienzo de curso, repasamos otros capítulos de la historia en los que otros hombres y mujeres dieron lo mejor de sí a raíz de una invitación.

Goran Ivanisevic (Wimbledon, 2011)

Sin duda una de las grandes historias del tenis. Goran Ivanisevic era el hombre que mejores armas tenía para conquistar Wimbledon y, sin embargo, era el hombre que acumulaba ya tres finales perdidas allí. Primero Agassi en 1992, luego Sampras en 1994 y de nuevo Pete en 1998 habían inclinado al croata en el partido por el título. Pero entonces llegó 2001, con Goran ocupando la posición 125 del ranking mundial y ya pasado de vueltas, olvidado. La organización decidió darle una última oportunidad, una carta que Ivanisevic jugó como nunca. Sus victorias ante Johnsson, Moyá, Roddick, Rusedski, Safin y Henman le pusieron en la última ronda, contra Rafter. Parecía que de nuevo el cuento iba a terminar en tragedia, pero el Hada Madrina quiso que Goran pasara a la historia conquistando su primer Grand Slam. Cómo no, en su amada hierba londinense.

Kim Clijsters (US Open, 2009)

Parecido al caso de Ivanisevic pero trasladado al circuito femenino y por diferentes motivos. En este caso la protagonista era Kim Clijsters, ex número 1 del mundo que se había apartado un poco de la competición debido a su reciente maternidad. Pasaron los meses y la belga quiso volver, quiso probar si todavía era capaz de ser competitiva pese a que en su cabeza ya habitaba su pequeña Jada las 24 horas del días. Fue en Nueva York, territorio que ya había gobernado en 2005, donde a través de una invitación demostró que seguía siendo la Kim de siempre. Victorias ante jugadoras de renombre como Anabel Medina, Venus Williams, Na Li, Serena Williams o la reina actual por aquel entonces, Caroline Wozniacki en la final. Tremenda actuación de Clijsters y emocionante entrega de trofeos con su hija correteando por la Arthur Ashe.

Serena Williams (Indian Wells, 2015)

“Es el momento de reescribir mi historia en Indian Wells”. Desde el año 2001 hacía que Serena Williams no pisaba Indian Wells debido a los altercados racistas que sufrió a principios de siglo, pero aquello ya quedó atrás. Inaugurando su temporada 2015, la estadounidense decidió hacer borrón y cuenta nueva y volver al primer Premier Mandatory del curso. ¡Y vaya manera de hacerlo! Desgraciadamente, una lesión le apartó de saltar a pista en semifinales ante Simona Halep y pelear por la corona al día siguiente, pero su imagen de mujer moderna y su perdón a aquella ciudad quedó grabado como el suceso más importante de la semana, por encima incluso del título que terminaría levantando Jelena Jankovic.

Justine Henin (Australian Open, 2010)

Eran casi dos años completos los que llevaba el mundo del tenis sin disfrutar del talentazo incombustible de Justine Henin, mucho tiempo sin una mujer que solamente con ese revés ya enamoraba a quien se postrara ante su juego. Pero 2010 era el año, el momento, la ocasión para regresar y darse una nueva oportunidad. Finalista en Brisbane en su primera aparición tras la ‘retirada’ y finalistas en el Open de Australia ante una Serena Williams que no le perdonaría el título. Un mes de enero de muchas emociones para la belga que, pese a que no terminaría el curso en activo, volvió a sentirse competitiva y a quedarse a las puertas de levantar un nuevo Grand Slam.

Lleyton Hewitt (Adelaida, 1998)

Si hablamos de precocidad en el tenis, sin duda tenemos que hablar de Lleyton Hewitt. Con 16 años, sin ser profesional y ocupando el puesto 550 del ranking ATP, el tenista de Adelaida fue invitado al torneo de su ciudad para darle un empujón y ayudarle a ir ganando confianza y experiencia entre los mayores. No sabían con quién estaban tratando. Lleyton, que era de los que no guardaban respeto ni al mayor maestro, saltó a pista y fue despachando rivales hasta encontrarse con Andre Agassi en semifinales, un Agassi que por aquel entonces andaba fuera del top100… pero Agassi al fin y al cabo. Su victoria por doble 7-6 hizo ver que aquel chico tenía mimbres, los mismos que al día siguiente acabarían con Jason Stoltenberg para convertirse en el hombre más joven de la Era Open en levantar un trofeo profesional. Historia viva de este deporte.

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