Pablo Andújar: “Llegué a pensar en tirar la toalla”

Después de dos años y medio castigado por las lesiones, el español regresa en 2018 con las pilas cargadas y un nuevo equipo de trabajo alrededor.

Pablo Andújar disputando Roland Garros. Fuente: Getty
Pablo Andújar disputando Roland Garros. Fuente: Getty

Pocos jugadores hubieran aguantado una penitencia de casi tres temporadas. Meses y meses de fe inquebrantable sin recompensa, un camino de espinas donde el esfuerzo no te asegura llegar a la meta. Un túnel oscuro donde finalmente ha aparecido la luz para Pablo Andújar (Cuenca, 1986), aquel flamante finalista del Barcelona Open Banc Sabadell al que las lesiones le impidieron dar continuidad al mejor momento de su carrera. Hoy, a pocos días de abrir el serial de 2018, el español recibe a Punto de Break en la Academia Lozano-Altur (Valencia), lugar donde entrena esa mañana con Ricardo Ojeda, para contarnos cómo ha dejado atrás los dolores, presentarnos a su nuevo equipo de trabajo y confirmar su deseo de volver a disfrutar del tenis. Un objetivo que espera cumplir a partir del próximo mes de enero.

Se te ve con muchas ganas entrenando.

Lo he pasado muy mal. Ahora ya no me duele nada, por fin he dejado la lesión de lado y entreno con todas las ganas. Siempre lo he hecho pero claro, de entrenar con molestias a entrenar sabiendo que ésta es la buena cambia mucho.

Ha sido una montaña rusa de casi dos años y medio.

He tenido dos intentos de volver pero en ninguno me he visto capaz de competir, de estar completamente bien, por eso decidí seguir entrenando y no volver hasta que no estuviera al 100%. Ahora llevo un mes de pretemporada donde ya está todo olvidado, un mes donde puedo sacar sin problema y puedo disfrutar del tenis.

¿Recordabas la sensación de jugar sin dolor?

Es la ostia (risas). Sobre todo después de tanto tiempo, casi ni te acuerdas. Cuando estás mal lo único que pides, sea bien o sea mal, es jugar sin dolor. La verdad es que ahora lo valoro mucho y por eso tengo tantas ganas y tanta ilusión por jugar. Es algo que se me ha privado en todo este tiempo.

Desde fuera se ha visto como un capítulo muy duro, seguro que desde dentro es mucho peor.

El tenis era mi vida pero me he dado cuenta que la vida no es solo tenis. Mi prioridad es el tenis, me gano la vida con esto, pero yo sabía que esta situación no estaba del todo en mis manos. A nivel médico hice caso de todos los consejos que me dieron, he seguido entrenando con muchas con idas y venidas, empujando al máximo a nivel mental y superando bajones, lo único que quería era quedarme tranquilo conmigo mismo. Si me tenía que retirar, que fuera estando tranquilo y contento de que lo había dado todo. Por suerte, al final le estoy dando la vuelta y eso me ayuda a valorar ciertas cosas.



¿Te llegaste a plantear tirar la toalla?

Sí, claro. Es que es mucho tiempo, me planté y dije: Si este año todavía sigo con dolores, tres años y medio en esta situación es un sinsentido. Ahora veo que poco a poco voy a mejor y que ya estoy bien, noto una evolución y una mejoría que antes no venía. Esa es la gasolina que te hace seguir.

¿Qué tal se ve el tenis por TV? ¿Lo has podido seguir?

Al principio había una etapa que me fastidiaba verlo, el pensar que no podía estar ahí, pero después llegó la aceptación. He disfrutado mucho este año, de hecho, creo que era una buena temporada para que toda la segunda línea pudiera hacer grandes cosas, es muy bonito que gente nueva tenga esas posibilidades que normalmente siempre acaparan los 6-7 jugadores de siempre.

Hay gente que opina que 2017 ha sido un año malísimo por la falta de variantes.

Yo creo que ha sido un año muy entretenido, aparte de que pienso que ha sido muy bueno que tanto Federer como Nadal hayan vuelto a ganar. Parecía que Djokovic sería el eterno número 1 con una supremacía tremenda y que nunca iba a parar, pero al final le ha pasado lo mismo que ya les pasó a Roger y a Rafa hace años. Es lógico, existe mucha presión. Además de Nadal y Federer también hemos visto a Zverev, Thiem, Dimitrov, Goffin… jugadores más jóvenes que han ganado torneos como Masters 1000 o el Masters de Londres, todo esto lo veo como algo positivo.

Todos compartirán vestuario contigo en 2018, solo que tú con un nuevo equipo de trabajo.

Para Javi (Ferrer) fue muy duro todo el 2017, el hecho de ir con una persona que parece que va pero no acaba de arrancar, es lógico. Tanto para él como para toda la Academia de Tenis de David Ferrer solo puedo tener palabras de agradecimiento por el trato, las facilidades y por la ayuda que me han dado.

Necesitabas un cambio de aires.

Ahora estoy con Carlos (Calderón) que, estando aquí en Valencia, creo que es lo que yo necesito ahora mismo. Hace cuatro meses que he sido padre y quiero estar en casa, quiero vivir a mi hijo y a mi familia. Jaume (fisioterapeuta) también me va acompañar todas las semanas, con él es con quien he llevado a cabo toda la rehabilitación y quiero que me acompañen los dos. A partir de ellos vamos a tratar de construir la vuelta de Pablo Andújar al circuito, eso sí, partido a partido y con mucha humildad.



¿Qué tal con Carlos? De entrada llama la atención que el entrenador sea más joven que el jugador.

Es que ya soy mayor (risas). Carlos me conoce de hace mucho tiempo y sabe cómo juego, eso es importante. Me gusta su manera de entrenar y además nos lo pasamos bien, eso a mi edad es muy importante. En esta etapa ya no cuenta tanto la educación tenística, que sigue siendo vital, pero valoro más que él conozca cómo juego, que sepa dónde me puede aportar, que tenga mucha ilusión y que sepa tirar del carro en ciertos momentos. El hecho de que la convivencia sea tan buena hace todo más fácil.

Él ha trabajado con Pedro Martínez o Ricardo Ojeda. Ahora se ha subido al barco de un ex número 32 del mundo. Imagino que estará encantado.

Cuando Javi y yo decidimos separar nuestros caminos, en seguida pensé en él. Ya lleva años de experiencia como entrenador, le pedí consejo a Marcel (Granollers) que también es muy amigo suyo, sabe cómo entrena y me dijo que iría muy bien. Creo que él también está muy contento y con muchas ganas de empezar, estoy convencido porque lo veo cada día.

Ahora mismo tienes un punto ATP.

Tengo uno, de los dos Futures que jugué este año de los cuales gané un partido. Todavía me quedan siete torneos a elegir con ranking protegido pero tampoco es un ranking muy bueno (105º), así que ya veremos dónde podemos ir entrando.

Será importante elegir bien esas siete paradas.

Lo que no quiero es meterme excesiva presión, me lo tengo que tomar de otra manera, como una carrera de largo recorrido. Ahora mismo estoy a un puesto de entrar en el MD del ATP 250 de Pune (India), esperemos que alguien se borre y pueda entrar. Después, en el Open de Australia, el cuadro final está un poco lejos, así que estaremos en la fase previa. Y después ya en Sudamérica iremos jugando entre fases previas y algún cuadro final. En Indian Wells y Miami, obviamente no entro, así que en marzo será momento para jugar algunos Challengers. Por supuesto, todo irá evolucionando según cómo yo me vaya viendo.

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