Judy Murray: "La etapa más costosa es cuando la carrera de un jugador empieza"

Judy reflexiona acerca del circuito y el dinero que cuesta llegar a ser profesional. "En el junior no hay prize money. Cada fin de semana es como unas vacaciones".

Judy Murray. Foto: Getty
Judy Murray. Foto: Getty

Pocas personas como Judy Murray saben lo que cuesta llevar a dos niños hasta lo más alto. La madre de Andy y Jamie luchó mucho e hizo tremendos esfuerzos para hacer que sus hijos llegaran a convertirse en profesionales. En una charla en el Club de Tenis de Valencia y en palabras recogidas por la ATP, la británica reflexiona sobre todo lo que hay que invertir para que alguien llegue a ser profesional y revela que cuando eran pequeños, Andy nunca era capaz de ganar a Jamie.

Judy intentó inculcarle a sus hijos su amor por el deporte. Les hacía practicar todo tipo de deportes con especial énfasis en el tenis. Ella misma aprendió sobre la marcha lo que un niño puede llegar a pensar a esas edades tan tempranas. "Me di cuenta que los niños no quieren escuchar, lo que quieren es jugar", aseguraba. Ella tenía que idear diferentes juegos para que Andy y Jamie se motivaran a practicar deporte y recuerda cómo fueron los inicios de los dos. "Todo empezó con una camiseta de Wimbledon y una raqueta. Practicaban tenis en verano y bádminton en invierno. En casa, jugaban una especie de ping-pong con tapas de cajas de galletas como raquetas", explica Judy, que confiesa que en esas partidas, Jamie siempre salía ganador.

Andy es 15 meses menor que Jamie y esa diferencia de edad se notaba sobre la pista cuando rondaban los 10 años. A la hora de disputar torneos Sub 10, no había forma de que Andy ganara a su hermano mayor. "Él trataba de aparentar que no le importaba pero Jamie siempre ganaba. Fue un espejo para Andy. Tener que superar siempre a su hermano le hizo más fuerte", revela Judy.

Un buen día, Andy le dijo a su madre que quería jugar con alguien más que su hermano. Es ahí donde descubrió lo costoso que puede llegar a ser invertir en que tus hijos se hagan tenistas. Judy empezó por mandar a sus hijos a torneos en Francia. "Llevar a mis hijos a este tipo de torneos me hizo darme cuenta de todo lo que disfrutaban, pero también de lo caro que es. Para que jugasen ese torneo en Francia tuve que pagar ocho vuelos entre ida y vuelta. Se necesita mucho dinero para que los hijos puedan viajar", asegura.

El menor de los Murray, con 15 años, le pidió a su madre que hiciera un esfuerzo más y le solicitó entrenar en España. "Rafa (Nadal) entrena con Carlos Moyà y yo con mi hermano", cuenta Judy que le dijo Andy. Ella le mandó a la Academia de Sánchez-Casal, en Barcelona, donde estuvo a cargo de Emilio Sánchez Vicario, Sergio Casal y Pato Álvarez. A partir de ahí, la carrera de Andy despegó y ella reflexiona sobre lo complicado que es para una familia invertir en algo así. "La etapa más costosa es cuando la carrera de un jugador empieza. En los torneos junior no hay prize money. Cada fin de semana es como unas vacaciones. Hay que pagar vuelos, hoteles, comida, transporte... además, deben compaginar eso con los estudios", declara.

"Nosotros tuvimos suerte porque sólo doce meses después de ganar el US Open junior, Andy ya había llegado a su primera final ATP y era Top 70", reconoce Judy, cuyo testimonio es el de una madre que hizo un tremendo esfuerzo para que los dos llegasen a ser profesionales y convertirse en números 1, Andy en singles y Jamie en dobles. Sin embargo, es un caso aislado entre tantas y tantas familias que intentan sin éxito que sus hijos se conviertan en tenistas y que acaban desistiendo por la falta de ayudas y lo costoso que resulta llegar hasta el profesionalismo.

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