Tenis estadounidense. El retorno de un gigante herido

Nueve jugadores entre los 100 mejores del mundo en el ranking ATP y ocho en el WTA ilustran el resurgimiento del tenis estadounidense.

Tarde o temprano tenía que despertar. Estados Unidos ha experimentado los peores de toda su historia en el tenis, con un vacío de poder en el circuito ATP que tan solo ha podido maquillar un John Isner de gran mérito pero con serias dificultades para enganchar con el público, y unas hermanas Williams que se han erigido en un oasis en el desierto del tenis norteamericano. Se ha trabajado con ganas, ilusión y bajo el amparo de fuertes inversiones por parte de la USTA, que apoyada en el tenis universitario, ha vuelto a tejer una intrincada red de jugadores con potencial para alcanzar la élite.

Quizá no tenga que haber siempre una superestrella estadounidense, pero lo que sí es exigible es que el país con más recursos, know-how y experiencia en materia deportiva tenga una presencia importante en cuanto a número y calidad de tenistas en ambos circuitos. El 2017 ha supuesto una fuente de buenas noticias para el tenis estadounidense, tanto de presente como con visión de futuro, que es preciso analizar.

Tenis masculino. Eclosión de Jack Sock y maduración de los jóvenes

Han sido nueve los jugadores estadounidenses que han finalizado la temporada entre los 100 mejores del mundo. Tan solo Francia ha podido superarles, con 10 tenistas en este selecto grupo, y han superado a una España que se quede con ocho, dejándose notar ya el paso del tiempo en su aún hoy sólida y nutrida Armada. La progresión de Jack Sock permite devolver la bandera de las barras y estrellas al top-10 mundial, y a sus 25 años tiene margen de mejora.

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No ha sido esta la única gran noticia. Y es que jugadores ya con un cierto recorrido, como Sam Querrey, John Isner o Donald Young han tenido apariciones fugaces de gran notoriedad, permitiéndoles cuajar un año prolífico para sus intereses. El título cosechado en Memphis por Ryan Harrison y las buenas sensaciones que ha transmitido esta promesa venida a menos han supuesto también un paso adelante para el tenis norteamericano, así como la continuidad de Steve Johnson en el top-50 a pesar de su irregular temporada.

Tennys Sandgren ha explorado sus límites, colándose a última hora entre los 100 mejores del mundo pero las noticias más esperanzadoras han sido la irrupción de Jared Donaldson y Frances Tiafoe en la élite. Ambos jóvenes parecen tomar la delantera del relevo generacional esperado y en el que también deberían tener cabida nombres como Taylor Fritz, Ernesto Escobedo, Tommy Paul, Stefan Kozlov o Michael Mmoh, que han logrado resultados meritorios en el ATP Challenger Tour pero a los que les está costando dar el salto.

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Tenis femenino. La Copa Federación como causa y consecuencia

Que de las 100 mejores del planeta, catorce de ellas sean estadounidense supone un logro digno de todo tipo de loas. Venus y Serena Williams han seguido dando de qué hablar y prometen seguir haciéndolo pero detrás de ellas existe ya un nutrido ejército de mujeres dispuestas a buscar su propio protagonismo. El título de Copa Federación, sin la comparecencia de las hermanas Williams ni de Madison Keys, pone de manifiesto el fondo de armario de un país con una cantera prodigiosa.

Sloane Stephens hizo saltar todos los pronósticos en el US Open 2017 y el carácter y carisma de Coco Vandeweghe prometen emociones fuertes para el futuro. La clase media del tenis estadounidense ha dado un paso adelante con el buen balance de año de jugadoras como Madison Brengle, Alison Riske, Varvara Lepchenko, Christina McHale, Shelby Rogers o Lauren Davis, mientras que hay jóvenes que prometen mucho.

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El caso más evidente es el de Cici Bellis, a la que se le acabó haciendo larga la temporada pero que puso de manifiesto su inmenso talento. Otras jóvenes como Jennifer Brady, Taylor Townsend o incluso Sofia Kenin (106 del ranking) no prometen grandes títulos pero si presencia en los mejores torneos y capacidad para alcanzar escaramuzas victoriosas. Será interesante comprobar su progresión en 2018.

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