Marcel Granollers: “Noto que me ha cambiado el chip”

En plena pretemporada junto a su nuevo entrenador, Joan Balcells, el catalán hace balance del 2017 y analiza sus objetivos para el nuevo año.

Balcells ya trabaja con Granollers. Fuente: BOBS
Balcells ya trabaja con Granollers. Fuente: BOBS

A punto de arrancar su decimoquinta temporada como profesional, Marcel Granollers es consciente de que, en este largo viaje, es normal tener años mejores y años peores. El 2017 no ha sido del todo amable con él pero la actitud, la ambición y la llegada de una nueva pieza a su barco le han recargado las pilas para afrontar con más fuerza que nunca una pretemporada que ya se encuentra en su segunda semana. Será Joan Balcells el encargado de reflotar lo mejor del tenista de 31 años, no sin dejar su labor en Wetennisbcn en el Club de Tenis Barcelona-Teia. Dos grandes doblistas que ya reman en la misma dirección en busca de un calendario repleto de alegrías.

“Ha sido un año muy difícil, complicado porque no he conseguido jugar bien y en muchos momentos de la temporada me ha costado competir. Ya había tenido antes esta sensación pero igual no en un plazo de tiempo tan largo y sí puntualmente. Ha sido producto un poco del desgaste, de todos los años en el circuito, de compaginar individual y dobles… todo esto ha provocado que estuviera un poco saturado”, confiesa Granollers a Punto de Break.

“Los dos últimos meses del año los he competido mejor. El hecho de acabar el curso jugando la final del Masters en dobles te da un sabor de boca diferente. Todavía llevo pocos días entrenando pero noto que me ha cambiado mucho el chip, estoy con muchas ganas de afrontar este año y con la ilusión de volver a estar entre los cien primeros. El tenis, como en la vida, consiste en tener objetivos y retos, así que voy a ir a tope con ello”, amplía el catalán, quien contará en 2018 con la compañía de Joan Balcells como principal entrenador.

“Llevaba mucho tiempo dándole vueltas al tema del entrenador y hablando un día con mi hermano y un amigo salió el nombre de Joan. Mi hermano lo conocía más y me habló muy bien de él, un tipo muy normal y trabajador”, recuerda el actual 177 del mundo. “Le llamé para conocer su situación, quedamos para hablar y contarle todo lo que había sentido este año y vi que coincidíamos en muchas cosas. Me gustó mucho su manera de ver el tenis, muy similar a la mía y la forma en la que a mí me gusta trabajar. Tiene un método que me puede hacer mejorar, confía mucho en mí y yo en él. Creo que con 31 años que tengo todavía tengo a tiempo para mejorar mi tenis, para eso nunca es tarde. Joan es la persona correcta, seguro que con trabajo e ilusión tendremos un gran año”, subraya.

“Lo que necesita Marcel para recuperar su ranking ya lo tenemos: ilusión”, destaca Balcells, presente también en la conversación. “Es ambición por recuperar esa posición en el circuito individual, ya que en dobles ya goza de buen ranking. La capacidad de trabajo también la tiene, esto es lo fundamental. A partir de aquí ya contamos con un primera paso muy importante. Luego tendremos que estructurar un poquito más su juego desde el fondo de la pista y en la red, aunque él ya es un fenómeno en ese aspecto. Llevamos ya varios días hablando sobre el tema y entiende todo rapidísimo, tenemos mucha sintonía”, señala el ex campeón de Copa Davis.

¿Individual o dobles? ¿Cuál será la prioridad de Granollers en 2018? “Mi prioridad es volver al top100, aunque con el ranking que tengo ahora no será fácil. Tendré que combinar los torneos Challenger con alguna previa de ATP, como la de Australia”, responde el propio Marcel. “Tendré que sacrificar los tres primeros meses sin jugar demasiados dobles y concentrarme mucho en el individual, circuito que será mi prioridad aunque tampoco quiero dejar de lado el dobles. Después en la gira de tierra ya intentaré volver a jugar un poquito más ambos circuitos. Según cómo se desarrollen los primeros meses veremos cómo trazamos el resto de la temporada”.

Balcells, alguien que también compaginó ambos frentes en su época, concluye con su análisis sobre la situación. “Jugadores que jueguen las dos pruebas no hay muchos debido a que el calendario tenístico es muy exigente. Los jugadores intentan protegerse y cuidar más su físico para los torneos que ellos consideren que son importantes. Cuando un jugador disputa ambas modalidades en el mismo torneo llega a los cuartos de final, normalmente el viernes, con cuatro partidos jugados. Hay mucha diferencia de llegar con cuatro a llegar con dos partidos”.

Su nombre llegó a estar entre los 20 mejores del mundo y sus manos conocen lo que es levantar una Copa Davis y una Copa de Maestros, por lo que la experiencia también formará parte de este renacer que Marcel Granollers junto a Joan Balcells buscará dibujar en un 2018 que ya espera la mejor versión del barcelonés.

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