Óscar Serrano: “Tenemos un reto precioso por delante”

El nuevo entrenador de Carla Suárez habla con Punto de Break sobre el proyecto que afronta en 2018. “Quiero aportar mi experiencia y sobre todo mis ganas”.

El nuevo equipo de Carla Suárez para 2018
El nuevo equipo de Carla Suárez para 2018

En la vida, como en el tenis, los cambios son necesarios. Sobre todo cuando las cosas no van como uno quisiera, cuando el camino te obliga a tomar otra dirección para encontrar nuevas soluciones. Algo así tuvo que pensar Carla Suárez poco antes de concluir la presente temporada, un año lleno de altibajos donde los resultados nunca terminaron de llegar. En buscar de un nuevo golpe de timón, la canaria anunció la contratación de Óscar Serrano (Barcelona, 1978) como su nuevo entrenador, el hombre que se pondrá al cargo de la segunda mejor raqueta española del ranking junto al resto del equipo. El mismo que atiende a Punto de Break para analizar esta nueva alianza y los sueños que buscarán cumplir juntos en 2018.

Vuelves al circuito femenino y no a cualquier barco. Nada menos que al de la segunda mejor raqueta española del vestuario.

Estoy muy feliz, muy contento. Sobre todo muy ilusionado de formar parte de un equipo como éste, del equipo de Carla. Para mí representa a una jugadora que siempre he admirado por su juego y por su manera de ser, por ello me hace especial ilusión ser parte de este nuevo proyecto. Lo afronto con muchas ganas, es un reto precioso el que tenemos por delante.

¿Cómo se produjo esta nueva unión?

La unión se produce hace relativamente poco tiempo, ha sido todo muy reciente. Carla me contacta y me propone si estaría interesado en formar parte de su equipo y compartir semanas de viaje y de trabajo con Marc Casabó, su otro entrenador, su preparador físico Edu y también Marta, la fisioterapeuta. Esta charla se produjo hace unas tres semanas, más o menos, y obviamente le dije que sí.

Llevabas unos años trabajando con Tommy (Robredo) hasta que en verano decidisteis dejarlo. ¿Cómo acabó todo?

Con Tommy llevaba desde finales de 2015, cuando empezamos la pretemporada. Luego en 2016 estuvo mucho tiempo lesionado (codo) y a final de temporada empezó a jugar un poco después de casi siete meses. En 2017 teníamos la intención de empezar en Australia pero se tuvo que volver a operar, esta vez de los pies. Tuvimos que retrasar el inicio de temporada y estuvimos trabajando juntos hasta finales de julio. Ahí fue cuando hablamos y al ver que los resultados no acompañaban pues decidimos acabar con nuestra relación. Algo totalmente entendible.

¿Qué crees que le puedes aportar a Carla en esta nueva etapa?

La experiencia que tengo. La que tuve como jugador estando en el circuito y también la que he ganado como entrenador en estos últimos doce años. He entrenado tanto a hombres como a mujeres, pero más allá de la experiencia, lo que le puedo aportar son mis ganas. Soy un entrenador joven, tengo muchísima ilusión y quiero contagiarle todo esta positividad para que todo nos vaya muy bien.

¿Os habéis marcado algún tipo de objetivo?

Llevamos todavía muy poquito tiempo, hace nada. Carla terminó muy pronto la temporada y, tras unas vacaciones, ahora está llevando a cabo una adaptación con un poquito de tenis y trabajando mucho el aspecto físico. Es temprano para marcarse algún objetivo concreto, pero sí que tenemos algunas metas en la cabeza. Por ejemplo, después de un 2017 donde ella tuvo diversos problemas físicos que le impidieron jugar en ciertos momentos, nos hemos marcado que en 2018 pueda estar físicamente muy, muy bien para así poder aguantar toda esa intensidad a lo largo del curso completo. Queremos hacer una muy buena pretemporada con unas buenas bases de trabajo para que pueda competir al máximo nivel a lo largo de todos los meses. Que no haya lesiones, que esté bien físicamente y que mantenga esa agresividad en su juego, eso será lo que marque la diferencia en la temporada.



No sé si pudiste seguir bien la temporada 2017 de Carla, muy floja con respecto a la de 2016. ¿Qué pudo fallar?

No te puedo hablar mucho porque desconozco los motivos. Lo que sí puedo opinar es sobre la lesión de hombro que tuvo ya desde principio de temporada y que la mantuvo bastante tiempo parada. Eso lastra mucho, te complica después para volver a entrar en ritmo y dificulta todos los planes. Más allá de eso, desconozco si hubo algo más, lo desconozco.

Hablar de Carla es hablar de una artista con un juego de cartas diferentes. ¿Le ves techo a su potencial? ¿Tiene límites dentro del circuito?

Yo lo que valoro mucho de Carla es que es una jugadora diferente al resto. Puede variar muchísimo con su juego, puede utilizar el cortado, sabe abrir muy bien la pista… puede hacer muchas cosas que a lo mejor otro tipo de jugadoras más ligadas a lo que es hoy en día el tenis femenino no saben o no disponen de esa variedad. Más que limitarla, yo la ensalzaría. La veo una jugadora con muchas posibilidades y eso es lo que la hace tan especial y tan buena.

Si no me equivoco, esta será tu cuarta aventura como entrenador dentro del circuito WTA.

Correcto. Estuve trabajando con Lourdes Domínguez, con Daniela Hantuchova y con Beatriz García Vidagany. Con Lourdes conseguimos que volviera a meterse de nuevo en el top100 después de caer fuera y con 34 años. Con Daniela hicimos buenos resultados en la gira de hierba que nos marcamos y luego pudimos acabar muy bien el año.

¿Alguna diferencia entre ATP y WTA? A la hora de entrenar, me refiero.

Posiblemente, la gran diferencia sea que el circuito femenino sea mucho más emocional. Hay que controlar un poquito más las emociones.

En la WTA cualquiera puede ganar a cualquiera”. Una verdad como un templo, sobre todo si miramos los resultados de este año. ¿Esto es bueno o malo?

¿Bueno o malo? Yo lo valoraría desde otra perspectiva. A mí me resulta muy emocionante el no saber quién va a ganar un Grand Slam o que haya muchas jugadoras con opciones de terminar como número 1 del mundo. Eso te da diversidad y te da motivación al ver las diferentes ganadoras. Le da mucha emoción, ¿bueno o malo? Eso ya depende de cada uno, para mí es positivo que no se tenga la certeza de quién va a ganar, así lo que veo como algo positivo.

Vayamos a noviembre de 2018, final de temporada. ¿Qué le pedirías al curso para cerrarlo con una sonrisa?

Que Carla se encuentre bien, que no haya tenido lesiones, que se haya sentido competitiva en cada torneo que haya disputado, que tenga opciones de ganar siempre y que al terminar la temporada todos estos aspectos hayan sido positivos. Ojalá que esta relación sea fructífera, que todos estemos contentos con el trabajo realizado y que este equipo dure mucho tiempo.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter