Magnus Norman rompe con Stan Wawrinka

Magnus Norman ha decidido romper su vínculo profesional con Stan Wawrinka, una de las sociedades más productivas del tenis moderno

Wawrinka y Norman. Foto: getty
Wawrinka y Norman. Foto: getty

Stan Wawrinka y Magnus Norman ya no trabajarán más juntos. Es la noticia del día en el mundo del tenis, conocida hace apenas unas horas en un comunicado emitido por el exjugador sueco, la parte que ha decidido terminar la relación tras cuatro temporadas de unión, una de las más importantes y extraordinarias que se recuerdan en el tenis masculino. Así reza el comunicado del preparador escandinavo:

"Después de pensarlo mucho, he decidido dedicar mi futuro a mi familia. Con dos hijos en casa, es tiempo de estar con ellos. No podría tener mejor jugador con el que trabajar y es por ello que es una de las decisiones más difíciles de tomar".

"Ha sido un honor trabajar con un tenista como Stan, pero sobre todo con una persona tan fantástica. Quiero agradecer a todo el equipo que está detrás de Stan por todo el trabajo realizado durante los últimos cuatro años. Ha sido un auténtico privilegio formar parte de ese equipo estas cuatro temporadas".

Wawrinka, por su parte, ha querido también tener unas palabras con su ya exentrenador:

"Quiero dar las gracias a Magnus por estas magníficas cuatro temporadas juntos. Siempre estaré agradecido por el trabajo y el tiempo que estuvo conmigo para hacerme mejorar hasta llegar a conseguir tres títulos de Grand Slam. No solo era parte de mi equipo, sino también de mi familia. Ahora me enfocaré en recuperarme de mi lesión y me tomaré un tiempo para reflexionar sobre los siguientes pasos a seguir".

Wawrinka y Norman, suizo y sueco, formaron una dupla extraordinaria desde el primer momento. El de Lausana, un jugador indolente mentalmente y de físico poco adaptado al tenis moderno, se convirtió, poco a poco, en un competidor tan enigmático como memorable, con una capacidad de rendir en escenarios importantes y de inspirarse en los momentos más trascendentes que hacían de su pasado algo completamente olvidado.

Tres Grand Slams, diez títulos y una sensación de haber transformado toda su esencia competitiva, caracterizada por señalarse la sien cuando Stan the Man se desataba. Cuatro años después, Stan Wawrinka es uno de los grandes jugadores del circuito, uno de los más respetados y temidos en partidos a cinco sets y un jugador de culto por su peculiar competitividad, que conecta desde su juego y con la grada al máximo nivel.

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