La semana de las oportunidades

Damir Dzumhur y Peter Gojowczyk conquistaron este pasado domingo su primer título ATP estando fuera del top50. La Laver Cup tuvo su parte de responsabilidad.

Dzumhur posa con el título de San Petesburgo: Foto: ATP
Dzumhur posa con el título de San Petesburgo: Foto: ATP

Posiblemente muchos aficionados al tenis no conocieran hasta hace apenas 24 horas a los dos protagonistas que se iban a erigir este domingo campeones ATP por primera vez en sus carreras. Damir Dzumhur en San Petesburgo y Peter Gojowczyk en Metz lograron aquello por lo que todo tenista sueña cuando se embarca en este espinoso camino: levantar un trofeo en la élite. Ambos lo hicieron bajo techo, en una etapa de la temporada que invita a las sorpresas y agradeciendo un cuadro que, sin ser sencillo, estuvo liberado de algunos grandes nombres del vestuario. Muchos de ellos, motivados por la celebración de la primera Laver Cup, eligieron estar presentes en Praga para la ocasión.

San Petesburgo, por ejemplo. ¿Quién no recuerda la final del año pasado? Alexander Zverev amarrando su primer trofeo profesional ante un Stan Wawrinka que acumulaba más de diez finales consecutivas blindadas bajo llave. Doce meses después, Fabio Fognini y Damir Dzumhur eran los encargados de darles el relevo, saltando un septiembre más la sorpresa y acabando el título en manos del menos esperado. El bosnio, que se viene marcando un verano de escándalo, le bastó con tumbar a un solo top30 (en la final) para por fin colocarse una corona y avanzar hasta un lugar privilegiado en el ranking, un lugar entre los cuarenta mejores.

"Estaba muy nervioso hoy, aunque era mi segunda final en pocas semanas, realmente estaba muy nervioso al principio. No pude encontrar mi mejor ritmo, no pude encontrar mi mejor juego, pero la experiencia de haber jugado ya una final me ayudó mucho y al final pude ganar. Encontré mi juego y lo hice bien, sin duda fue el mejor día de mi vida”, confesó el bosnio.

Algunos kilómetros al este, Peter Gojowczyk daba otra lección demostrando que en el tenis cualquiera puede ganar a cualquiera. Y más si enfrente tienes a Benoit Paire. Tampoco se puede quejar Metz de la final sellada en 2016: Lucas Pouille, gran esperanza local, superaba en dos mangas a Dominic Thiem y, al igual que Zverev, también conseguía su primer galardón ATP. Pero lo de este otoño se iba a superar con este alemán que, partiendo desde la fase previa, enlazaría siete victorias consecutivas para vestirse de campeón por primera vez a sus 28 años.

"Fue un partido totalmente diferente al que jugamos hace unos meses en Stuttgart. Benoit fue mejor que yo en aquel día, pero hoy me sentí mucho mejor aunque fueron apenas un par de puntos los que decidieron el primer set. He servido muy bien durante todo el encuentro y creo que esa es la diferencia”, afirmó el teutón tras lograr la victoria y, al igual que Dzumhur, avanzar hasta su mejor ranking de siempre: un lugar entre los 70 mejores.

Dos apellidos ilustres que encontraron este fin de semana el día más feliz de sus carreras deportivas. Un bosnio y un alemán que supieron aprovechar una oportunidad de oro para descansar en paz para siempre. Parece que la Laver Cup cumplió el sueño de muchas personas esta semana, tanto a los que estuvieron en Praga como a los que no.

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