¿Quién nos lo iba a decir?

Hacemos repaso a lo que el año 2017 nos ha dejado en cuanto a Grand Slams, donde Roger Federer y Rafael Nadal se han repartido los títulos.

Roger Federer y Rafael Nadal levantan los títulos de GS logrados. Foto: propia
Roger Federer y Rafael Nadal levantan los títulos de GS logrados. Foto: propia

Tal y como sucediera en 2006, 2007 y 2010, Roger Federer y Rafael Nadal se han repartido todos los títulos de Grand Slam en este 2017. Nadie hubiera previsto algo igual cuando a finales de la temporada pasada, el nivel de los dos estaba en duda después de que el helvético parara durante 6 meses para recuperarse de su problema de rodilla y el español unos 3 meses por los de su muñeca. Su actuación en los grandes este año ha estado fuera de toda duda y es que los dos han sido los mejores. Hacemos un repaso a lo que nos deparó cada Grand Slam.

Open de Australia - El retorno del Rey

Eran muchos los que esperaban a Roger. El suizo había estado muchos meses fuera y el circuito no había conocido nunca lo que era un parón tan grande a la hora de ver a Federer desde que se convirtiera en profesional. Sus fans soñaban con el 18º grande del de Basilea, pero todos creían que su nivel se iría recuperando de forma paulatina y lo esperaban con más opciones en Wimbledon. Roger tendría un as guardado bajo la manga para todos.

El torneo presentó una de las superficies más rápidas de la década (por no decir la que más) y eso hizo que se produjeran muchas sorpresas al igualarse el nivel. Vimos la gran sorpresa de la derrota de Djokovic en segunda ronda ante Istomin y de Murray en octavos ante Mischa Zverev. El resto iba pasando rondas con más o menos problemas, como Roger, al que se le veía sufrir en varios sets durante sus primeros encuentros. Aquél partido a 5 sets ante Nishikori demostró a todos que físicamente estaba listo para el reto y permitió a sus aficionados soñar con todo en Melbourne.

Rafa Nadal era quien más seguro caminaba sobre las pistas de Australia y tan sólo Grigor Dimitrov, en uno de los mejores partidos del año, le puso en serias complicaciones en un encuentro que todavía hoy se recuerda. Por su parte, Roger también tendría que tirar de épica para ganar a Wawrinka en semis en otro encuentro durísimo a 5 sets. Aquellas dos semifinales fueron un auténtico regalo para el espectador. Teníamos nuevo Fedal en una final por un título de Grand Slam.

Fue un partido que no se perdió nadie. Hasta aficionados de otros deportes se plantaron delante de la tele para ver ese partido histórico resuelto a cinco sets, como no podía ser de otra forma, en el que los giros de guión no faltaron hasta el último punto de un torneo asombroso, de los mejores que se habían vivido nunca y que devolvió a Federer a la palestra, ganando un grande casi 5 años después. Su cara lo decía todo.

Roland Garros - Llegó la ansiada décima

Desde 2015, Rafa había intentado conseguir su décimo título en París para convertirse en el primer tenista de la historia en sumar 10 trofeos en un mismo Grand Slam. Su gira de tierra hacía presagiar que este año no tendría demasiados oponentes hacia el título y así fue. Con la ausencia de Federer, que decidió no disputar un solo encuentro sobre arcilla, y Djokovic y Murray lastrados por sus lesiones, le dejaba a él como claro candidato en el Bois de Boulogne. Y así fue.

Su torneo fue prácticamente perfecto. No hubo nadie que le tosiera y ninguno fue capaz de hacerle más de cuatro juegos en un set. Ni siquiera Wawrinka, jugador de grandes citas, le opuso resistencia y es que el encuentro que se marcó Rafa ante el bueno de Stan es una de las mayores muestras de superioridad que se recuerdan en la final de un grande. El suizo sólo pudo hacer seis juegos antes de darle la mano a su rival en la red.

La ansiada décima llegaba, por fin, y París se volcó con el español, demostrando que Francia siempre quiso a Nadal y el vídeo conmemorativo por sus 10 títulos allí puso la piel de gallina a todos. Rafa abrazó la Copa como se abraza a alguien a quien quieres y hace mucho tiempo que no ves. Puro amor.

Wimbledon - Federer cumple con los pronósticos

Tras llegar más descansado que nadie a su torneo fetiche y con el título de Halle bajo el brazo, Roger no decepcionó a sus fans y logró su 19º Grand Slam volviendo a escribir los libros de la historia del tenis y dejando totalmente perplejo a medio mundo, que veía a esta leyenda de 36 años seguir compitiendo contra chicos más jóvenes que él y levantando trofeos cuando ya apenas nadie apostaba una moneda por él.

Fue un torneo donde se confirmó que Novak Djokovic no podía seguir por sus problemas en el codo y el hombro y se retiró en cuartos de final teniendo luego que confirmar su baja del circuito hasta 2018. Murray fue pasando rondas después de haber sido duda hasta último momento por sus problemas de cadera. El británico llegó hasta cuartos de final, donde Querrey le puso la puntilla con un doble 6-1 en los dos últimos sets. La intensa lucha de Andy y Novak a finales del año pasado por el número 1 les dejó a los dos fuera de combate en Londres.

Rafa Nadal pasó la temible primera semana para él, pero el sorteo le puso la dura piedra de Gilles Muller en octavos. El luxemburgués se marcó un auténtico partidazo y se puso dos sets a cero arriba ante el español, apoyándose en su magnífico revés y su juego en la red. Rafa igualaría todo en las dos siguientes mangas, mostrándose más ofensivo y terminamos con un quinto set de alta tensión, decidido por 15-13 en favor de Muller, que dejaba fuera al campeón español.

Roger Federer llegó hasta la final sin demasiadas complicaciones. Tan sólo Berdych en semis le puso en más apuros con dos tiebreaks y se plantó a un partido del trofeo sin perder ningún set. Marin Cilic sería su rival y la final se deslució por los problemas físicos del croata, que rompió a llorar en medio del segundo set viendo que no sería capaz de luchar por el título. Finalmente, Federer levantaría su octavo Wimbledon, convirtiéndose así en el hombre con más trofeos en el All England Tennis Club y dejando en 19 la cifra de grandes, metiendo distancia a su máximo perseguidor, Nadal.

US Open - Un torneo muy extraño

Las bajas se fueron acumulando en las semanas anteriores al torneo. Murray, Djokovic, Wawrinka, Nishikori y Raonic se bajaban del major neoyorkino dejando a 5 top 10 fuera del cuadro final. Esto permitió que muchos outsiders tomaran su oportunidad y se colaran en las rondas finales del torneo como fue el caso de tenistas como Querrey, Schwartzman, Carreño o Anderson. Fue finalmente el sudafricano quien alcanzaría la final en una parte baja del cuadro muy descargada de jugadores de posiciones altas del ranking.

La parte de arriba de ese cuadro dejó encuentros apoteósicos como ése de octavos entre Del Potro y Thiem, donde el argentino, en uno de los partidos más emocionantes de la temporada, remontó dos sets a cero en contra compitiendo con fiebre. En cuartos de final se encontraría con un Federer que llegó no al 100% a esa ronda, después de saltarse Cincinnati por problemas en su espalda y de sufrir mucho en su primera semana de competición en Nueva York. Allí, apoyado en el cañón que tiene por derecha, Delpo dejó a todos sin el primer Federer-Nadal visto en un US Open y donde podrían haber luchado los dos por el número 1.

Rafa se marcó en esas semifinales ante Juan Martín, una de las mejores actuaciones de toda su carrera con un segundo y tercer set totalmente espectaculares. Los rivales seguían sufriendo ese drive recuperado en este 2017 y el hambre de victoria del español, que borró de la pista también a Kevin Anderson en la final, dejando su cifra de grandes en 16 y siguiendo el ritmo que había marcado Federer en 2017 sumando dos grandes más a su palmarés.

¿Quién lo iba a decir? Roger y Rafa han vuelto a demostrar al mundo que cuando se habla de leyendas no hay que precipitarse a la hora de enterrar a nadie y es que a estos dos monstruos de la raqueta la eternidad se les queda pequeña.

LA APUESTA del día

Patrocinado:

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter