Annacone radiografía a Federer

Paul Annacone comparte interesantísimos detalles del carácter y personalidad de Federer a raíz de sus convivencias con él en los US Open 2010-2013

Paul Annacone y Roger Federer. Foto: Getty
Paul Annacone y Roger Federer. Foto: Getty

Roger Federer afronta un doble objetivo que actualizaría aún más un palmarés superlativo El suizo tiene la posibilidad de levantar su 20º Grand Slam, su 6ª US Open y recuperar el número 1 cinco años después. La última vez que fue líder de la ATP lo hizo de la mano de Paul Annacone. En una extraordinaria entrevista con Tennis.com, el estadounidense revela detalles del carácter del suizo y de cómo afronta la competición cuando llega a Nueva York. Una charla realmente imperdible.

Sobre la relación que Roger tiene con Nueva York y el US Open, Annacone radiografía cómo se comporta Roger dentro de un Grand Slam, y como, a través de la experiencia, ha ido manejando la frenética realidad que supone una ciudad como Nueva York y un torneo como el US Open.

"Uno de los puntos fuertes de Roger como icono global es que siempre mantiene las cosas en perspectiva, pero también sabe tejer relaciones espontáneas y originales con lugares específicos. Creo que le encanta ir a Nueva York y ama todo lo que Nueva York tiene para ofrecer, tanto culturalmente como para su familia. Eso es bueno para él, él es un ciudadano del mundo. Lo segundo es la personalidad del US Open. Le gusta el hecho de que el torneo sea tan vibrante, y el hecho de que la gente, tanto los jugadores como los aficionados, realmente vibren. Cuando has tenido tanto éxito como el que ha tenido Roger, esto es una combinación bastante única de cosas que le hace tener una gran afinidad con Nueva York".

Sobre las rutinas de una figura tan ganadora y especial, Annacone destaca que la ausencia de ellas sea punto clave en su éxito. "No es una persona de hábitos. Había momentos en los que tenía un día libre, se levantaba temprano y se iba a golpear, y había otras veces donde se tomaba la mañana, dormía más horas y se alejaba del tenis, se descomprimía, se iba al museo con Mirka, o llevaba a los niños a dar un paseo, y llegaba a las 5 de la tarde. En muchos aspectos, creo que encaja bien con la ciudad de Nueva York".

Annacone, que entrenó a grandes jugadores, cree que ese equilibrio le ha hecho al suizo ser tan longevo. "Algunos jugadores se preocupan tanto que se convierten en obsesivos compulsivos, siendo exagerados por seguir una rutina. Roger no es así, y creo que eso es clave para su longevidad. Ha aprendido a manejar el ambiente tan bien que lo adapta a sus necesidades. En realidad eso se convierte en un catalizador, en lugar de algo debilitante".

Tirando de experiencias juntos, y preguntado por los momentos que vivieron en el US Open, Annacone aprovecha para valorar el proceso entrenador-jugador, lo que debe permanecer independientemente de los resultados. "Recuerdo los puntos de partido (semifinales de 2010), y recuerdo que me sentí bastante decepcionado por cómo Roger terminó tras ello. Esa es la naturaleza de los mejores partidos a cinco sets. Se trabaja tan duro durante tanto tiempo, y luego de repente pasa eso y resulta bastante impactante. Cuando sucedió el segundo año (semifinales de 2011), fue aún más parecido, Es difícil de imaginar. Por eso trato de darle valor al proceso en todo lo que pueda. Miro ahora esas dos semifinales y pienso, '¿hizo Roger algo realmente incorrecto?' Claramente no. En un punto de partido Novak restó un golpe ganador de derecha. En el segundo matchpoint, Roger hizo una derecha que golpeó la parte superior de la red y no pasó. Mientras el proceso sea correcto, puedo convivir con los resultados. Esto no significa que estas derrotas no resulten perjudiciales, pero el proceso maximizó lo que Roger debía hacer para darle la mejor oportunidad de tener éxito. ¿Fueron decepciones? Sí. Pero el proceso era correcto, así que me siento bien con eso".

En su recta final como entrenador de Roger, Annacone recuerda aquella derrota en octavos de 2013, ante Robredo. "Todo ese año fue un desastre. Roger no habla de eso porque no le gusta quejarse, pero tuvo muchos problemas durante todo el año. Sé que estaba muy frustrado por ello, pero siguió intentando jugar. Ése es uno de sus puntos fuertes: Él no hace saber que hay un problema a menos que estés dentro de su equipo interno. Ese partido en particular lo jugó frente a un tipo que es un gran competidor en un día pesado, lento y mojado. Era difícil golpear la pelota y Tommy Robredo era te hace golpear bolas extras; dicta con su derecha, encuentra maneras de maximizar lo que hace bien. Lo hizo muy bien ese día, y Roger no jugó muy bien".

Por último, Paul elogia una de las grandes virtudes de Federer como competidor y conocedor de su deporte: no ponerse presión aunque esté en disposición de ganar. "Realmente no, y creo que esa es una de las razones por las que es tan grande. La mayoría de la gente establece expectativas, y al hacerlo se preparan para el fracaso. Pusieron en sus mentes las siempre temidas citas de "y si". Nunca he estado con alguien que haga esas dudas más invisibles que Roger. Tiene un gran sentido de lo que ha logrado. Realmente le encanta estar ahí fuera y jugar. Si gana más, eso es genial, pero si no lo hace, debido a su sentido de sí mismo y la seguridad, no va a perder mucho sueño sobre ello".

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