Christopher Eubanks, la perla del tenis universitario estadounidense

A sus 21 años, Eubanks se ha criado en el sistema universitario y ya asoma la cabeza en la élite con sus primeros triunfos en circuito ATP.

Christopher Eubanks en Atlanta. Foto: zimbio
Christopher Eubanks en Atlanta. Foto: zimbio

Siempre es una buena noticia ver un nuevo nombre en torneos de máximo nivel. Christopher Eubanks habrá generado expectación en aquellos que estén siguiendo de cerca el torneo ATP 250 Atlanta Open. Y es que este joven, desconocido salvo para los gurús del tenis universitario estadounidense, ha asombrado con su juego incisivo, intensidad de piernas y alegría en la pista. Sus intervenciones en torneos ATP se reducen a las invitaciones del evento de su ciudad natal, donde nunca había logrado ganar un partido en el cuadro final. En 2017, ha llegado a cuartos de final donde fue eliminado por Ryan Harrison.

Pero su historia merece una reflexión. No es casualidad la inmensa densidad de jugadores jóvenes que está generando Estados Unidos. Después de un período de alarmante sequía tras las retiradas de Pete Sampras y André Agassi, la hornada de tenistas liderados por Andy Roddick en la que figuraban otros nombres como James Blake, Robby Ginepri o Taylor Dent, mantuvieron la presencia del país de las barras y estrellas en la élite. Sin embargo, tras ellos, solo John Isner y, en menor medida, Sam Querrey, han sido capaces de hacer resultados notables; un balance demasiado pobre para una superpotencia como ésta.

[getty:824046476]

Da la sensación de que la Federación ha vuelto a comunicarse con las Universidades, y que el sistema se ha enriquecido con entrenadores extranjeros y un modelo más flexible, favoreciendo el surgimiento de muchos jugadores. Jack Sock, Steve Johnson, Ryan Harrison, Jared Donaldson, Frances Tiafoe, Tommy Paul, Taylor Fritz, Reilly Opelka, Stefan Kozlov o Ernesto Escobedo ponen de manifiesto un flujo casi constante de jóvenes talentos, surgidos muchos de ellos del tenis universitario. El último en sumarse a la lista es Christopher Eubanks.

Licenciado en la Universidad Georgia Tech, este joven de más de dos metros de altura ha encontrado el ritmo de competición necesario para ir aproximándose al profesionalismo. Sus logros en la etapa Sophmore y Junior han sido notables, manteniéndose entre los 10 mejores tenistas a nivel nacional y coqueteando desde 2016 con el salto al ATP Challenger Tour. La primera vez que fue invitado al ATP 250 Atlanta Open fue en 2012, donde perdió en la fase previa con Lukas Dlouhy. Lo volvió a intentar en 2013 y 2015, pero ni siquiera pudo ganar un set ante todos sus amigos y familiares.

[getty:823696790]

En 2016 ya avisó de su buena progresión al pasar la fase previa, ganando a su coetáneo Tommy Paul y al siempre correoso Thiago Monteiro, para perder después con Reilly Opelka. Sus semifinales en el Challenger de Champaign le hicieron ver que estaba muy cerca de poder el salto definitivo. No se ha prodigado mucho en un 2017 en el que ha apostado por fortalecer su físico, pero en donde levantó el título en el ITF F17 Winston Salem.

De perfil claramente ofensivo y gran voleas y servicios, la peculiaridad de este tenista radica en su revés, ejecutado a una mano. Toda una rara avis y más en un tenista estadounidense y de su corte físico y características de juego. Si se mantiene sano y sigue mejorando en sus desplazamientos laterales, puede ser un tenista muy a tener en cuenta. Ganar consecutivamente a Taylor Fritz y Jared Donaldson pone de manifiesto su potencial, que no pudo sacar ante un Ryan Harrison que le apabulló por 6-1 6-2.

En cualquier caso, Christopher Eubaks será un nombre a vigilar en los próximos meses. Ya ha avisado de lo que es capaz ganando dos partidos complicados en su propia casa, y dando muestras de un tenis tan plástico como efectivo. Actualmente clasificado en el puesto 461 del ranking ATP, pronto debería ir ascendiendo si es capaz de adquirir ritmo competitivo en el ATP Challenger Tour. Oportunidades tendrá para ello, como también para foguearse con los mejores, debido a la gran cantidad de torneos que se disputan en suelo estadounidense. Una esperanza para el futuro.

Comentarios recientes