"Sorana, ayúdame, ayúdame"

La rumana Sorana Cirstea relata cómo vivió los duros momentos posteriores a la grave lesión de la norteamericana Mattek-Sands

Fue y será una de las imágenes del torneo. Tan impactante como el dolor que debió sentir Bethanie Mattek-Sands fue la reacción de todos los que pudieron vivir el momento de una lesión como esa. Los gritos de la norteamericana cortaron el aliento de la grada, y también el de su rival, Sorana Cirstea, quien minutos después relató cómo vivió un momento ciertamente angustioso y preocupante.

"Traté de consolarla, pero entré en pánico. Me sentí inútil. Todo lo que ella decía era "Sorana, ayúdame, ayúdame". Ojalá pudiera haber hecho más. No desearías eso ni a tu peor enemigo. Les dije que trajeran una camilla; todo el mundo se congeló, nadie reaccionó. Ella entró en estado de shock, tardó mucho tiempo en llegar al equipo médico. Se sentía como para siempre.

[getty:809774346]

Los resbalones son muy comunes en hierba. Los apoyos en carrera son muchas veces un peligro para jugadores y jugadoras, pues se juegan el físico en movimientos que aparentemente son seguros y que se convierten en gestos muy peligrosos para sus caderas, tobillos y rodillas.

Kristina Mladenovic argumentaba lo difícil que es agarrarse a una pista que en su línea de fondo no es ni hierba ni tierra. "Creo que todos pueden verlo. En primer lugar, no sé, el color de la cancha, el hecho de que no hay más hierba, el hecho de que la línea de fondo en la que estamos corriendo sea tan resbaladizo. No hay hierba. No sé cómo describirlo porque tampoco es arcilla".

"Así que, por supuesto, es difícil ejecutar con seguridad el juego de pies. Tienes que ejecutar rápido y tener cuidado, es extraño para jugar. Y sales contenta cuando terminas el partido y no te has caído o lastimado".

LA APUESTA del día

Comentarios recientes