Brotes verdes

Cada año, la gira de hierba británica se convierte en un escaparate para los jugadores locales, sueñan con ser héroes nacionales por un día.

El tenis británico vive una época dorada. Con Andy Murray en el trono del tenis mundial, su hermano Jamie en la quinta posición del ranking de dobles y Johanna Konta en el top ten femenino, el tenis de las islas ha dejado atrás la decadencia a la que se vio sometido en la última década.

Cada mes de junio y hasta bien entrado julio, el tenis piensa en verde y habla inglés. La gira de hierba, en la que la multitud de torneos en tierras inglesas desembocan en Wimbledon, convierte en capital mundial del deporte de la raqueta al país que lo inventó.

Hay pocas naciones que defiendan tanto lo suyo como Reino Unido, y eso se refleja sobre el inmaculado pasto británico. Cada año, la gira de hierba, especialmente en los prolegómenos de Wimbledon, se convierte en un escaparate para jugadores locales, normalmente desconocidos para el gran público.

Jóvenes promesas algunos, y algo más veteranos otros, estos jugadores son los escuderos de los grandes nombres británicos, reflejo del orgullo de un país que respira tenis por los cuatro costados.

Jay Clarke, Lloyd Glasspool, Cameron Norrie o Brydan Klein son algunos de los nombres que han sonado con más fuerza en las semanas previas al major londinense.

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A sus 18 años, Jay Clarke (360 ATP) es una de las mayores promesas inglesas. Con un físico imponente, Clarke ya ha conquistado tres Futures, el último este mismo año en Turquía.

Su nombre ha figurado en el cuadro principal de los tres últimos Challengers en tierras inglesas, cayendo a las primeras de cambio en Surbiton y Nottingham. La semana pasada en Ikkley, firmó la mejor actuación de su carrera, alcanzando los cuartos de final.

Su buen hacer en la gira de hierba le ha valido una wild card para la previa individual de Wimbledon, en la que ya ha superado la primera ronda, y otra junto a Marcus Willis para el cuadro final de dobles.

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Pareja de Heather Watson y hermano de un conocido actor de televisión británico, Lloyd Glasspool (407 ATP) ha aprovechado la gira sobre pasto para darse a conocer por algo más allá de su entorno.

Glasspool, de 23 años, fue una auténtica estrella en el tenis universitario estadounidense. El de Birmingham, representado a la Universidad de Texas, conquistó el título nacional de la NCAA en la categoría de dobles en 2015.

Ese mismo año, Glasspool conquistó dos títulos Futures en individuales y 6 en dobles. 2016 fue el año de su salto definitivo al circuito profesional, con otros dos títulos Futures, uno en cada categoría, y tres cuartos de final en el circuito Challenger que le auparon hasta el número 282 mundial.

Lloyd fue protagonista en el Challenger de Nottingham. Tras superar tres durísimos partidos en la fase previa, Glasspool accedió a los cuartos de final con un tenis brillante y sin ceder un set en las dos primeras rondas. Dudi Sela fue el encargado de mantener en los cuartos de final el techo del británico en los torneos de esta categoría.

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Cameron Norrie (236 ATP) es otro de los que ha dado un salto cualitativo en la gira británica. De tan solo 21 años, Norrie es otra de las figuras con más futuro en el tenis de las islas.

La LTA (Lawn Tennis Association) está apostando fuerte por el jugador nacido en Sudáfrica, otorgándole invitaciones no solo para los Challengers de Surbiton y Nottingham, sino también para eventos de mayor calibre como Queen’s y Eastbourne. En el primero disputó su primer partido en el circuito ATP y en el segundo logró su primera victoria ante el argentino Horacio Zeballos.

Antes, Norrie ya había jugado una final de Challenger ante su malogrado compatriota Dan Evans, además de ganar tres títulos individuales en el circuito Futures.

Norrie ha respondido a las expectativas, y la LTA ha mantenido su apoyo con una wild card para el cuadro final individual de Wimbledon.

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Brydan Klein (230 ATP), de 27 años, cuenta con más experiencia en el circuito que los jugadores anteriores. Nacido en Australia y jugando por Gran Bretaña desde 2013, Klein cuenta con 9 Challengers en su haber, 8 de ellos en dobles, y 52 Futures, 35 en dobles.

En su día fue una de las mayores promesas del tenis mundial, tras conquistas el Australian Open junior en 2007.

Klein, que alcanzó en 2015 el número 169 mundial, ha jugado cinco partidos de Grand Slam, con tan solo una victoria en la primera ronda del Australian Open 2009.

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Jugador polémico por naturaleza, su mal comportamiento sobre la pista le ha jugado malas pasadas. La última hace tan solo unas semanas en Nottingham, cuando un tercer warning en el último juego del partido suponía un game penalty que le otorgaba la victoria a Sam Groth. Antes, en 2009, Klein afrontó una sanción de 6 meses de suspensión por insultos racistas al tenista sudafricano Raven Klaasen. Estos incidentes fueron el motivo por el que la relación entre la Federación Australiana y el jugador se rompieron, decidiendo este último cambiar su nacionalidad y jugar por Gran Bretaña.

Los octavos de final en Nottingham han sido su mejor resultado en la gira sobre hierba, que culminará en el cuadro final de Wimbledon gracias a una invitación.

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