Rafa Nadal: “Las sensaciones son buenas pero ahora tengo que jugar contra el rival más difícil”

En busca de su décimo Roland Garros, el español Rafael Nadal habló con Àlex Corretja sobre su próximo duelo ante Dominic Thiem.

Rafa Nadal y Àlex Corretja en el set de Eurosport
Rafa Nadal y Àlex Corretja en el set de Eurosport

Parecía que aquel Roland Garros de 2008 no se podía superar en cuanto a número y estadísticas, pero con Rafael Nadal siempre hay que dejar la puerta abierta para una nueva marcianada. El balear ha llegado este a semifinales cediendo menos juegos que nunca (22) y estando menos tiempo en pista, datos para estar contento pero no para relajarse de cara a su próximo duelo ante Dominic Thiem. Àlex Corretja, compañero de Eurosport, pudo hablar con el campeón de 14 Grand Slams antes de esa final anticipada de la que todo el mundo habla.

“Hoy ha sido un día desafortunado. Pablo venía de jugar un partido muy complicado ante Raonic en la jornada anterior, con mucha tensión. El abdominal le ha dicho basta, con 5-2 y su servicio ha tenido un mal gesto con el saque, ha notado algo y a partir de ahí ya no ha podido jugar. Lo siento mucho por él pero creo que cuando analice todos estos días, se dará cuenta de que ha hecho un gran torneo. Seguro que le va a servir para el futuro”, explicaba Rafa sobre su breve paso por los cuartos de final.

Han sido cuatro partidos y 22 juegos cedidos, un paseo que puede convertirse en arma de doble filo. “No lo sé. Al final sí es verdad que no he pasado por momentos complicados y hay veces que es necesario pasar por momentos complicados… la realidad es que estamos en semifinales y que he jugado bien todos los partidos, no he tenido altibajos y eso es lo más positivo. Las sensaciones son buenas aunque ahora tengo que jugar ante el rival más difícil, sin ninguna duda. Contra él perdí el último partido en tierra este año. Tengo que cambiar algo y espero estar capacitado para hacerlo”, afirmó el número 4 mundial.

“Thiem está jugando a un nivel muy alto. Lleva toda la temporada jugando bien y en tierra ha hecho una gira fantástica, la realidad es que, o juego a mi mejor nivel, o no voy a tener opciones de pasar. Así que en eso estoy”, confesó el hombre que ya le venció en las finales de Barcelona y Madrid, para luego caer en los cuartos de final de Roma justo antes de partir hacia París.

“Llevo ya una temporada haciendo las cosas bien con mi drive, he recuperado esa sensación que tenía antes de coger mi derecha y ya no perder la iniciativa, esta era una asignatura pendiente para este año y me lo había marcado como objetivo. Creo que lo he conseguido. Respecto al revés ya llevo tiempo que creo que lo he mejorado bastante, estoy consiguiendo abrir mucho la pista y al mismo tiempo las posibilidades. Estoy muy contento con lo que estoy haciendo pero ahora llegamos a la zona más difícil del torneo, cualquier cosa puede pasar. En general, estoy muy satisfecho por todo lo que está pasando”, repasaba el de Manacor haciendo hincapié en su gran momento tenístico.

Puede ser que la clave estuviera en ese descanso extra que se tomó a finales de 2016, una parada que, si por él hubiera sido, la hubiera suprimido. “Bueno, mentalmente no necesitaba parar; físicamente, no me quedó más remedio. La muñeca me decía basta y no podía jugar, la realidad es que fue una decisión que yo tomé voluntaria, fue una decisión obligada. Además venía ya de descansar varios meses desde que me lesioné aquí hasta que regresé en las Olimpiadas, por lo que no es necesitara el descanso. Lo que necesitaba era curarme y competir sin esa limitación que me daba la mano. Paré, por suerte el tratamiento fue bien, me recuperé y luego pude hacer un mes y medio de pretemporada como he querido. Eso es lo que me ha dado confianza”, recuerda.

“Lo que sentía es que había jugado mal, sobre todo el 2015. En 2016 me lesioné y no pude hacer mucho más. Necesitaba tener la sensación de que jugaba bien, más allá de tener la sensación de que podía ganar Grand Slams. Siempre he tenido la esperanza de volver a hacerlo, aunque no sé si volveré a ganar otro, pero si juego bien sí que tendré las opciones de competir ante todo el mundo. Eso es lo más importante y en Australia fue lo que sentí”, amplía alguien que cumple ya tres temporadas sin levantar un major.

Comentarios recientes