Halep se lleva una oda al tenis

Simona Halep derrota a Elina Svitolina en uno de los mejores partidos de lo que llevamos de año y posiblemente, el mejor que se ha visto en Roland Garros. 

Simona Halep celebra la victoria. Foto: Getty
Simona Halep celebra la victoria. Foto: Getty

Una final anticipada. Así fue el que probablemente haya sido el partido del torneo en el cuadro femenino. Simona Halep dio una auténtica lección de cómo sobreponerse ante una rival crecida como Elina Stivolina, que tenía la victoria en su mano con 63 51 arriba. La rumana acabó dándole la vuelta al encuentro con un tenis majestuoso y se llevó 11 de los últimos 12 juegos que se jugaron para acceder a semis (36 76 60) donde se enfrentará a la checa Karolina Pliskova.

Cómo mueve la pelota Svitolina. La ucraniana parece tocada por una varita. Halep intenta devolver lo que puede y corre de lado a lado de la pista mientras Elina va limpiando líneas y demostrando por qué es la mejor jugadora de lo que llevamos de año. La rumana, que hace lo que puede, se desespera una y otra vez y tira la raqueta al suelo, ofuscada de no ver el hueco por el que hacerle cosquillas a Svitolina, que apoyada en un descomunal revés y en una derecha cruzada que encuentra ángulos con una facilidad pasmosa, empieza haciendo mucho daño y metiendo un duro 5-0 a su rival.

[getty:692508370]

Halep logra sacudirse el polvo de las primeras caídas y empieza a sentirse mejor golpeando la pelota hacia el final del primer set. Es aquí donde vemos un poco más de igualdad y a la ucraniana se le tuerce el gesto por primera vez en todo el partido. La rumana salva agónicamente un juego con su saque y quiebra a continuación. A pesar de esto, Svitolina cierra luego con su saque y pega un grito de satisfacción tras apuntarse la primera manga a su favor.

Haber maquillado un poco el marcador podría hacer que Halep saltara a cancha en el segundo set con un poco más de confianza pero lo cierto es que Svitolina sale de nuevo como un vendaval y comienza con otro break. Eso supuso una losa en las aspiraciones de Simona, que acusó ese golpe y fue prácticamente a remolque durante todo el set. Svitolina volaba sobre la pista. Sus golpes parecían teledirigidos a las esquinas y todo parecía decidido cuando tenía 5-2 y saque para hacer historia para su país y ser la primera ucraniana en unas semis de Grand Slam.

Pero como en el set anterior, verse tan al borde hizo que la rumana se lanzara con todo hacia delante, sin miedo a perder. Se tiró más a por la bola, comenzó a pegar restos directos y ahora eran sus golpes los que iban encontrando las líneas. Lo que en un principio parecía que era sólo maquillar un poco el resultado, como en la manga anterior, verse tan cerca de ganar y a una Halep tan decidida, hizo que Svitolina se empezara a frustrar.

[getty:692514966]

Es justo aquí donde vemos el que probablemente sea el mejor tenis de todo el torneo. Halep se agarra a la pista y empieza a devolverlo todo. El ritmo de bola es una absoluta locura y por momentos, parece más un partido de pista rápida. La rumana es un muro y lo devuelve todo mientras la ucraniana empieza a acumular fallos uno detrás de otro. Simona empieza a remontar y llega incluso a situarse por encima y a disponer de varias bolas de break que Svitolina salva entre aplausos, mostrando un temple de clase mundial. Así pues, sumergidos entre puntazos de una y otra, nos vamos al tiebreak.

La tensión se podía palpar con la mano. Las dos se estaban destrozando a golpetazos y la gente disfrutaba en una grada prácticamente repleta. Se adelanta la ucraniana, que llega a tener incluso bola de partido, pero Halep no se arruga y su raqueta, tras dos golpes pegadísimos a las líneas, dice que todavía queda partido en la Lenglen. Luego, con bola de set a su favor se produce un momento 'Match point', donde su bola toca el filo de la red y por escasos centímetros cae en el lado de la cancha de la ucraniana, que vio cómo se daba la vuelta un partido que tenía en su mano.

En la tercera manga vemos a una Svitolina totalmente desquiciada. Perder esa clara ventaja en el segundo set le hizo mucho daño y todas las decisiones que va tomando en este inicio de tercera manga son erróneas. Para cuando Halep ya se escapaba claramente en el marcador, llega a pegar un grito que se escuchó en todo Roland Garros, destapando toda la rabia acumulada y sabiendo que se le iba una oportunidad de oro. Simona aceleró hacia la victoria y hoy escribió toda una oda al tenis, a cómo sufrir en la pista y nunca rendirse a pesar de encontrarse con pie y medio fuera del torneo y es que en este deporte puede pasar absolutamente de todo y hoy, gracias a Halep, lo pudimos comprobar de nuevo.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes