Albert Ramos: “Sé que lo normal ahora es bajar un poco el nivel”

Atravesando el mejor momento de su carrera profesional, el español nos habla de su explosión en el circuito antes de debutar en el Godó.

Albert Ramos en la casa club durante la entrevista. Foto: Fernando Murciego
Albert Ramos en la casa club durante la entrevista. Foto: Fernando Murciego

Cuesta encontrar una persona en el Real Club Tenis Barcelona 1899 que no haya gastado dos minutos de su tiempo para acercarse y felicitar a Albert Ramos (Barcelona, 1988). Todo el mundo, sin distinción, le saluda, le abraza, como si el éxito del jugador fuera también un poco el suyo. Como si todos los allí presentes hubieran estado esperando este momento desde hace tiempo. El de Mataró es una persona natural, sosegada, de carácter afable, alguien a quien le dejarías las llaves de tu casa sin problema. Ni siquiera durante la entrevista deja de recibir felicitaciones, como si hubiera sido él quien hubiese levantado el trofeo hace unos días en Montecarlo. Aunque quizá, el recibimiento encontrado en su llegada al Conde de Godó, valga más que una copa de plata. Punto de Break bucea en la evolución del actual número 19 del mundo y entender dónde están las claves de su ascenso a la élite mundial.

¿Qué se siente al ser el hombre de moda?

Ahora mismo contento con el resultado en Montecarlo. A todo el mundo le gusta ganar las finales pero tuve un rival muy complicado y en muy buena forma. Pese a ello estoy feliz de cómo me fue el torneo, el objetivo es seguir en la misma línea.

Eres finalista de Masters 1000, ¿lo has asimilado?

La verdad es que no, igual es porque no estoy tan contento como debería estar. Sé que lo que he hecho requiere mucha dificultad, hacer final en un gran torneo y ganando a rivales muy buenos durante días seguidos, eso es lo más importante, haber sido regular durante muchos días. También sé que lo normal ahora es bajarlo un poco porque no estoy acostumbrado, mañana mismo tengo un partido muy difícil aquí para empezar contra un chico muy joven y peligroso. Sé que las cosas no siempre van a salir como en Montecarlo.

¿Se dio algún factor especial durante la semana en Montecarlo?

Si te soy sincero, en los entrenamientos de la Copa Davis estaba jugando muy bien. Luego en el partido no se vio reflejado por la dificultad de la pista. Después llegué a Marrakech y por el cambio de superficie no acabó de ir bien, pero en Montecarlo en seguida me sentí muy bien desde el primer día, además de que es un torneo que me gusta mucho, me siento cómodo y funcionó todo.

Para que digan que ir a la Davis te puede quitar energías para próximos torneos.

En mi caso me ayudó porque, aunque fuera en otra superficie, tuve unos entrenamientos muy exigentes con Pablo Carreño, a él también le ayudó. Estoy muy contento por haber podido ir a la Copa Davis y por cómo me ha ido esta última semana.

Cuando pierdes hay un momento que te cubres con la toalla, ¿Qué piensas?

Como ya he dicho antes, a nadie le gusta perder finales, aunque sea contra Rafa Nadal. Fue una derrota muy rápida para la manera en la que venía jugando, me sentí mal por no haber dado el máximo, no fue el día que mejor jugué. Vi que todo había ido demasiado rápido.

Jugar contra Nadal es…

Con una palabra es difícil pero te puedo decir que el público ve lo bueno que es, pero solo lo sientes de verdad cuando lo tienes delante. Algunos creen que es todo mental, que impone, pero no tiene nada que ver con la imagen. El problema es cómo juega, que es muy bueno. Conmigo fue muy superior, me dominó todo el partido.

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El balance de Nadal en finales contra españoles es de 15-0. ¿Cómo se interpreta?

Es muy fuerte mentalmente, está muy preparado para aguantar la presión. Quizá cuando juegas contra gente más cercana, que los conoces bien, es cuando más presión tienes.

¿Su éxito disminuye el vuestro?

Depende del ego de cada uno. Todos sabemos lo bueno que es él, creo que no nos podemos llegar a comparar con alguien extraordinario, está fuera de lo normal.

Es tremendo el apoyo que has recibido en tu llegada a Barcelona, esto vale más que el título. Te felicitan como si fueras el campeón.

Hace justo un año, en este mismo torneo, estaba el #50 del mundo y ahora estoy el #19. Parecen que 30 puestos no son nada pero si calculas los puntos y los partidos que hay que ganar para llegar aquí son muchísimos, estamos hablando de unos 1.300 puntos. La gente de aquí sabe lo difícil que es y supongo que estas personas, al ser de este club desde hace muchos años, me conocen y me tienen un poco de aprecio.

Todo empieza en Roland Garros”, dijiste hace unos días en una entrevista.

La confianza, sí. Mucho trabajo, trabajo específico para mejorar y mucha ilusión por querer evolucionar cada día en cada entrenamiento.

Quizá aquella victoria ante Federer en 2015 ya fue un amago.

Sí, ahí también hubo una época en la que jugué bien, pero en Roland Garros fue diferente. Aquello fue algo puntual pero después en tierra empecé a ser mucho más regular. Ha sido un proceso lento, progresivo y que se ha acelerado al final. Pero también ha habido malos torneos, como por ejemplo el año pasado en Cincinnati, US Open, en Shanghai tampoco jugué muy bien… todos los tenistas tenemos momentos.

Ahora mismo es raro el torneo del que no te marches con un par de victorias.

Ojalá que aquí también sea así, hay que estar preparado para todo. Desde Roland Garros, todos los torneos que he jugado sobre tierra batida no he bajado de cuartos de final: Bastad, Gstaad, Quito, Buenos Aires, Río, Sao Paulo, Marrakech y Montecarlo.

Antes de toda esta explosión, ¿llegaste a ver el top30 como un imposible?

Sí y tanto que lo vi. En mi caso, lo que me ha hecho llegar al top30 es precisamente no pensar tanto en eso y sí en perder mucho tiempo para mejorar.

Entre 2010, año que empiezas a jugar cuadros finales, y el mágico Roland Garros hiciste tres semifinales en el circuito. En los últimos once meses llevas siete. ¿Recuerdas algún jugador que haya tenido un salto así en tan poco tiempo?

A esas edad no. Quizá Bautista pero un poco antes, él entró al top100 con 24 y luego ya fue para arriba. Tiene la misma edad que yo.

Pouille, Federer, Ferrer, Cilic, Raonic, Thiem, Dimitrov, Kyrgios, Fognini, Murray… ¿qué te parecen?

Muy buenas victorias.

¿Consideras que estás ya entre ellos?

No, hay que ganarles más veces para eso, con una no vale.

¿Te quedas con alguna en especial?

La de Raonic en París. Había ganado a Sock en la ronda anterior pero la de Milos fue la que significó el poder recuperarme después de jugar cinco sets hace dos días, ganarle a un jugador de su nivel, pasar a los cuartos de final de un Grand Slam… jamás había pasado de segunda ronda en este tipo de torneos.

Cuando llegas a ese Roland Garros, ¿el objetivo es ganar un par de partidos?

Uno o dos, sí. Pero ahora mismo sigue siendo ganar el primero, como aquí en Barcelona.

¿Qué tal llevas los focos? Supongo que ahora con tus resultados y el ingreso en el top20 te habrá cambiado bastante la vida.

Es complicado. Me considero una persona introvertida, muy tranquila y por ejemplo, he llegado aquí y tengo mucho trabajo que antes no tenía. Ahora mismo ya me están llamando por ahí detrás. No me gusta ser maleducado con la gente pero es una cosa que debo hacer si sigo a este nivel. Hay que saberla llevar porque te puede despistar mucho.

El precio a pagar por ser top20.

No sé si el precio a pagar pero si sé que hay que hacer cosas porque los seguidores del tenis se lo merecen. Tampoco creo que a la gente le interese lo que yo pueda decir, no sé muy bien cómo explicarlo, me considero una persona normal, pero tengo que ayudar a que los periodistas puedan hacer su trabajo y la gente que quiera saber más cosas sobre mí puedan acceder a ellas.

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Igual da un poco de vértigo ver la espiral en la que te estás metiendo.

Tengo muy claro que en cualquier momento puedo perder, no quiero crearme falsas expectativas. Mañana mismo sé que tengo un partido muy complicado. He perdido tantas veces con gente mucho peor a los de esa lista de antes que sé que puede volver a pasar.

¿Cómo entiendes todo lo bueno que te está viniendo? ¿Una recompensa a todo lo pasado?

Creo que estoy haciendo las cosas muy bien. Aunque ahora mismo no estuviera el #19, estoy haciendo las cosas para ser el mejor tenista posible y eso es lo más importante.

Pero el método y la filosofía siguen siendo los de siempre.

Ha habido algunos cambios. Temas técnicos, físicos, pequeñas cosas que han ayudado. Sigo con el mismo entrenador, el mismo equipo, ahora hemos añadido un nuevo técnico para que nos ayude, nos asesora y aconseja con temas específicos de preparación física. Entre todos vamos aprendiendo unos con otros para cada vez intentar sacar lo mejor de mí.

¿Te imaginas ganando el Godó? Habría que prometer una locura

Lo veo tan difícil que puedo prometer una barbaridad (risas).

Tú dirás, hasta donde te llegue la imaginación.

Raparme no, está muy visto. ¿Qué podría hacer? Tirarme a la piscina tampoco porque te obligan. No te sabría decir, que proponga la gente.

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