Pablo Carreño explora sus límites

El jugador asturiano logró el acceso a los cuartos de final del Masters 1000 de Indian Wells al ganar a Dusan Lajovic por 6-4 7-6 (5).

Pablo Carreño en 2017. Foto: zimbio
Pablo Carreño en 2017. Foto: zimbio

Era una oportunidad única y esta vez no la desaprovechó. Pablo Carreño lleva más de una temporada avisando de que no está dispuesto a confirmarse con un rol secundario en los grandes torneos. El jugador español mejora cada día, erigiéndose en un jugador completo y capaz de cuajar actuaciones destacables en cualquier contexto. Se fue del Open de Australia 2017 con sabor agridulce, al no poder aprovechar la derrota de Novak Djokovic para avanzar más en el cuadro pero en el Masters 1000 Indian Wells sí lo ha hecho.

Ningún jugador capaz de ganar partidos en un torneo de esta envergadura puede ser considerado como perita en dulce, pero Dusan Lajovic es un rival como mínimo apetecible para dirmir el pase a cuartos de final. Eso no supuso un extra de presión para el asturiano, muy intenso desde el inicio y asumiendo que no era un partido para brillar sino para salir victorioso, por lo civil o lo militar. La seriedad de Pablo denota una tendencia ascendente, cada vez más frecuentemente materializada con buenos resultados.

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No fue el mejor partido de Carreño, pero sí suficiente para solventar la papeleta. Sólido al servicio, el asturiano no dio ninguna concesión en el primer set a un Lajovic perdido al resto y que sufría demasiado por su lado del revés. El serbio se afanaba en cortar demasiadas bolas y perdía la iniciativa ante un Pablo incisivo y acertado, al que jugar con margen le era suficiente para llevarse los puntos.

A la primera oportunidad de break que tuvo, el español tomó ventaja en el marcador y no la dejó escapar hasta el final. El partido era claramente favorable a Carreño, y mucho más tras el break cosechado en los compases iniciales de la segunda manga. Sin embargo, la relajación fue el peor aliado. Perdió intensidad de piernas y Lajovic se metió en el partido de lleno. En los momentos más tensos se vio a un Carreño algo timorato al resto, esperando demasiado el error del rival.

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Le bastó para llegar al tiebreak, donde volvió a meterse en pista y a jugar agresivo, logrando imponer las sensaciones de superioridad que dio durante todo el encuentro. 6-4 7-6 (5) para el gijonés y la satisfacción por el deber cumplido. La ilusión por ver cómo Pablo Carreño progresa día a día y rompe sus techos habituales inunda al tenis español, esperanzado con que el asturiano pueda tener la carrera exitosa que se le presupone.

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