La maldición del primer cabeza de serie

La dificultad por hacer valer el favoritismo en los torneos de este tramo inicial de año en el circuito ATP está siendo enorme.

No hay manera de que los pronósticos se cumplan y el ranking sea algo más que un adorno a la hora de determinar el resultado de un torneo. La competitividad en el circuito ATP es muy elevada y las sorpresas proliferan más de lo habitual en este tramo inicial de 2017. Tanto es así, que en los 12 torneos disputados en lo que va de año, ningún primer cabeza de serie ha logrado alzarse con el título. ¿Mérito de los outsiders o demérito de los favoritos?

Grigor Dimitrov en 2017

En la primera semana de competición fue donde más cerca se estuvo de que los tenistas favoritos hicieran valer su condición. De hecho, en Doha, Novak Djokovic y Andy Murray se citaron en la final no sin haber sufrido durante el camino a la misma. Fue el serbio quien se llevó el triunfo, evitando así que Murray estrenara su condición de número 1 del mundo en la nueva temporada con un título. En tierras australianas, Milos Raonic y Stan Wawrinka se metieron en semifinales pero no pudieron dar un paso más allá, y el título recayó en manos de Grigor Dimitrov, uno de los que están obteniendo mayor productividad de este año de sorpresas.

Marin Cilic está siendo un primer cabeza de serie realmente tierno y apetecible para sus rivales. En Chennai experimentó un auténtico descalabro al caer ante Josef Kovalik y no sería ésta su única decepción en lo que va de año, ya que también partía como máximo favorito en Montpellier y Rotterdam, cosechando decepciones ante Dustin Brown y Jo-Wilfried Tsonga. Una andadura similar es la que atraviesa Dominic Thiem, que ha rendido mucho mejor cuando no era el primer cabeza de serie (como en Rotterdam), que cuando sí aparecía en la parte alta del cuadro, algo que le ocurrió en Sidney y Sofia.

Marin Cilic en 2017

Ni siquiera los gigantes cañoneros como Ivo Karlovic (favorito en Quito y Memphis) o John Isner (jugador con mejor ranking en Auckland), pudieron valerse de sus armas para certificar su favoritismo y cayeron antes de lo previsto. En esta pasada semana, daba la impresión de que la racha terminaría en el torneo de Buenos Aires, donde Kei Nishikori era el gran candidato al título. Sin embargo, el nipón sigue imbuido en una espiral negativa en cuanto a resultados de finales se refiere, habiendo cosechado ante Alexander Dolgopolov su sexta derrota consecutiva en una final.

Da la sensación de que lo ocurrido en el Open de Australia 2017 no fue más que el reflejo de una tendencia global, que se está dando a todos los niveles, tanto en ATP 500 como en ATP 250. Antes de afrontar los Masters 1000 de Indian Wells y Miami donde se darán cita los mejores del mundo, aún hay 6 torneos en los que romper la maldición del primer cabeza de serie. Esta semana los llamados a lograr la hazaña de certificar su favoritismo con el título serán Kei Nishikori (en Rio de Janeiro), Gael Monfils (en Marsella) y Milos Raonic (en Delray Beach).

Comentarios recientes